“El Tour es machista y contaminante”

El alcalde de Lyon, que recibe el sábado a la carrera asegura que la máxima competición del ciclismo no es un buen ejemplo

“El Tour de Francia genera una imagen machista del deporte”. Las palabras del nuevo alcalde de Lyon, el ecologista Grégory Doucet, han generado una polémica que no ha tardado en ser respondida por la clase política y el mundo del ciclismo.

Doucet, que ganó las elecciones de junio pasado, recibirá este sábado a la carrera ciclista más importante del mundo. Con ese motivo, concedió una incendiaria entrevista al diario local ‘Le Progres’ en la que no se mostraba de acuerdo con la llegada de la ronda gala a sus calles.

Tras reconocer que el Tour es “una fiesta muy esperada por lioneses y lionesas”, el regidor cree que el Tour es la última gran competición internacional que no ha dado el paso de tener un “alter ego” femenino.

No contento con abrir el flanco del machismo, Doucet, un neófito de la política que aprovechó la ‘ola verde’ de las últimas municipales francesas para hacerse con la tercera ciudad del país, también consideró que la ronda gala es “contaminante”.

La carrera está plagada de “vehículos con motor térmico”, genera “mucha basura a su paso”, sin contar con los regalos que lanza la caravana publicitaria, muchos de los cuales se quedan tirados en las cunetas.

Finalmente, este ex trabajador de una ONG, que ha pasado media vida en misiones humanitarias en África, lamenta que entre los equipos que componen el pelotón figuren marcas poco respetuosas con el medio ambiente, como el fabricante de plásticos Ineos o la petrolera Total.

Sus palabras, a pocas horas de acoger la caravana ha provocado una oleada de indignación.

Más aun, porque han encontrado otro escándalo, la publicación de una viñeta en el diario comunista ‘L’Humanité’ considerada también machista.

En ella aparece la exciclista francesa Marion Rousse, que comenta el Tour en la televisión pública gala y que es la actual pareja de Julian Alaphilippe. Apenas vestida, aparece en la cama del ganador de la segunda etapa en Niza para pedirle unas declaraciones.

La viñeta causó un gran revuelo en las redes sociales y acabó por llevarse por delante a su autor, Espé, despedido por ‘L’Humanité’.

“Estoy harta. ‘L’Humanité’ cada vez hace menos honor a su nombre. Es necesario no tener ningún respeto por las mujeres para despreciar hasta ese punto seis años de trabajo como comentarista televisiva”, reaccionó la excampeona de Francia en la red social Twitter.

Por si fuera poco, la teniente de alcalde de Rennes, Valérie Faucheux, consideró al Tour “anticuado” y “carroza”, más leña al fuego contra la carrera, el primer gran evento deportivo que acoge Europa tras la pandemia.

El encargado de responderles ha sido el exciclista Bernard Hinault, el último francés en ganar el Tour, un personaje en su país, por su personalidad y por el mito que representa.

“¿El ciclismo anticuado? Lo dicen ahora, que todo el mundo quiere ir en bici y que todas las ciudades quieren que haya el mayor número de ciclistas”, señaló el quíntuple ganador del Tour.

Hinault también recordó que la organización, de la que él formó parte hasta hace uno par de años, multiplica las acciones ecologistas en el seno de la carrera.

Su director, Christian Prudhomme, que se encuentra en cuarentena tras haber dado positivo por COVID-19 durante la jornada de descanso, repasó en una entrevista radiofónica algunas de las iniciativas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

“Todos los vehículos de la organización son híbridos, algunos de los de la caravana publicitaria son eléctricos”, indicó.

Prudhomme recordó que están trabajando con la Unión Ciclista Internacional (UCI) para lanzar dentro de dos años un tour femenino, que comenzará una semana después del fin de la carrera de los hombres.

El Tour introdujo, además, una novedad en el podio en esta edición: las dos azafatas que entregaban los diferentes maillot fueron sustituidas por una pareja mixta.