Bennett se lleva la gloria en los Campos Elíseos en el gran día de Pogacar

El esprinter irlandés se impone en la última etapa del Tour, que confirma el triunfo de Pogacar

Sam Bennett tenía dos ilusiones en este Tour, subir al podio como ganador del maillot verde y ganar en París. Y ha conseguido las dos cosas. El irlandés de De Ceuninck ha demostrado ser el más poderoso de los velocistas y consiguió imponerse en la etapa final, en el paseo por París que termina en los Campos Elíseos.

Los esprinters son los únicos que viven con tensión la última etapa de las grandes vueltas. Mientras Pogacar se dedicaba a abrazarse con sus compañeros, a recibir felicitaciones y a posar para fotos de festejo, los velocistas viven concentrados pensando en la última recta.

No perdió la concentración Bennett y tampoco se puso nervioso cuando se lanzó Mads Pedersen, el campeón del mundo, en busca de la victoria. Arrancó demasiado pronto el danés y Bennett lo superó con comodidad. Es el otro triunfador en el gran día de Pogacar, que se convierte en el ganador más joven del Tour desde 1904.