“Quiero volver a vivir en Barcelona”. Messi deja entrever su salida

El astro argentino deja entrever en una entrevista con Jordi Évole que se irá del club culé. Aunque no tiene por qué ser ahora

Messi, con Jordi Évole
Messi, con Jordi ÉvoleATRESMEDIALA SEXTA

Yo pienso volver, me voy a quedar a vivir aquí y quiero volver a estar en el club cuando no sea jugador porque es lo que quiero y lo que siento por el club», confesó Leo Messi a Jordi Évole en laSexta. Unas palabras que parecen confirmar que la idea del argentino sigue siendo marcharse del Barcelona. Igual que el pasado verano cuando mandó un burofax para exigir al club que le dejara en libertad.

Messi no quiere decir que se va y deja una puerta abierta a la continuidad. «No tengo nada claro hasta que termine el año y voy a esperar a que termine la temporada. Lo importante ahora es pensar en el equipo, en terminar bien el año y en conseguir títulos», dice. Y asegura que su continuidad no depende del candidato que gane las elecciones, sobre las que no se quiso pronunciar. «Si ya dicen que manejo el club, imagina si digo que prefiero a un presidente», aseguraba Leo.

Évole le ofreció una guía de viajes de París y otra de Manchester para que eligiera, pero aunque miró primero la de París no quiso quedarse con ninguna. Sólo aclaró que nunca jugaría en el Real Madrid o en el Atlético y que sí le gustaría probar una experiencia en Estados Unidos. «Uno siempre tuvo la ilusión de poder vivir la experiencia de Estados Unidos y vivir la liga allí me gustaría. Si pasará o no no lo sé, por eso digo que me gustaría volver a vivir a Barcelona», aclara.

Asegura Leo que volvería a enviar el burofax –«estuve todo el año diciendo al presidente que me quería ir y era una manera de formalizarlo»– y que se sintió engañado «muchas veces y muchos años» por Josep Maria Bartomeu, el anterior presidente del club. «Hubo un momento en que pensaba que había cumplido un ciclo, que necesitaba un cambio, que necesitaba salir de todo eso. Por lo que se venía, sabía que iba a ser un año de transición, de gente nueva, de jóvenes y yo quería seguir luchando por conseguir más títulos, por pelear por la Champions, por la Liga y sabía que era el momento del cambio y quería ir y hacerlo bien. El presidente no quiso y el presidente empezó a hacer cosas para hacerme quedar mal, para que quedara como el malo de la película, pero estoy muy tranquilo con todo lo que hice», explica.

«Fue una decisión dificilísima de tomar, fue horrible, no era fácil decidir que me iba del club de mi vida y que iba a cambiar de ciudad sabiendo que no iba a estar mejor que aquí en ningún lado, que no hay una ciudad mejor, que mi familia no se quería mover, mis hijos me decían que no se querían ir», añade.

Y reconoce que no tuvo nada que ver la salida de Luis Suárez, aunque le dolió. Sigue hablando cada día con el uruguayo. «Me pareció una locura lo que hicieron con Luis por cómo se hicieron las cosas, por cómo se fue y porque se fue gratis pagándole dos años de contrato y se lo dieron a un equipo que iba a luchar por los mismos objetivos que nosotros. No sólo porque se fuera sino por cómo se fue», reconoce.

La marcha de Suárez le ha dejado sin su mejor amigo en el vestuario, aunque reconoce que el trabajo de Koeman va por el buen camino. «Fue un acierto», dice. Pero los problemas del Barcelona no llegan desde el césped. «El club está realmente mal, está muy mal y va a ser difícil volver a estar donde estaba», asume.

Esta temporada es de transición para él y la siguiente será complicada. «Va a ser difícil también traer jugadores, porque hace falta dinero y no hay dinero. Hay que traer varios jugadores importantes para volver a pelear por todo y hay que pagarlos y hay que pagar al club [el traspaso]», dice. Por eso asume que es imposible el regreso de Neymar. «Debe de ser carísimo. ¿Cómo le pagas al París?», se pregunta.

La posibilidad de que vuelvan a reunirse en Barcelona parece remota, pero Neymar no pierde la esperanza. Quizá en París sea más fácil.