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Tavares, dominio de la vieja escuela

El pívot del Real Madrid es el jugador más determinante de los playoffs con unos números dignos de la época de Sabonis

Tavares ha sido muy superior en cuartos y en semifinales a los pívots del BAXI Manresa y el Bitci Baskonia
Tavares ha sido muy superior en cuartos y en semifinales a los pívots del BAXI Manresa y el Bitci Baskonia FOTO: AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

La influencia de Edy Tavares (22-3-1992, Maio) en el juego del Real Madrid durante los playoffs la resume mejor que nadie Neven Spahija. El técnico croata del Baskonia afirmó después de caer en tres partidos: «El Real Madrid tiene una plantilla muy buena, pero es Edy Tavares el que marca la diferencia. Tú puedes tener buenos jugadores, pero si tienes uno que controla de esa manera los dos tableros... Es impresionante, es un nivel de NBA». Spahija sabe de lo que habla. Además de sufrirle con el Baskonia fue ayudante de los Hawks en la breve etapa que el gigante de Cabo Verde pasó en Atlanta. Compartió con él el viaje a Estados Unidos y le dirigió en infinidad de sesiones de entrenamiento y trabajo individual.

El pívot se ha convertido en el jugador más determinante de los playoffs. Lo sufrió el BAXI Manresa y en semifinales ante el Baskonia fue una tortura para los vitorianos. «Mis pívots parecían bases», lamentaba Spahija al final de la serie después de ver cómo había tratado Tavares a sus hombres altos. Edy promedia 11,6 puntos, 9 rebotes y 2 tapones. Tiene mejor porcentaje de tiros de campo (68,8 por ciento) que de tiros libres (66,7) y cuando él está en pista el balance para el Madrid es +18,2. Ningún otro jugador es tan decisivo. La eliminatoria ante el Baskonia fue un monólogo de Tavares que tuvo como colofón un tercer partido con unas cifras que no se alcanzaban en el Madrid desde la época de Sabonis y Arlauckas. Sólo ellos alcanzaron unos números como los de Tavares: más de 20 puntos, más de 10 rebotes y al menos un par de tapones. A los vitorianos les endosó 16,6 puntos, 11 rebotes y 27,3 de valoración como promedio en los tres partidos.

El Madrid de Laso –a final de la pasada semana el técnico ya se pasó por la sesión de trabajo en Valdebebas– no ha hecho más que ratificar su extraordinaria regularidad con el técnico vasco. Diez series de cuartos y diez semifinales han acabado siempre con el Madrid disputando el título. Sólo en la ACB de la pandemia, la que se disputó en Valencia con el formato de la Copa del Rey y que se llevó el Baskonia, el Madrid se quedó fuera de la final. El pasado año la final a tres partidos, con la presencia de Pau Gasol, se resolvió en sólo dos a favor del Barça. El Madrid debe remontarse a la campaña 18/19 para recordar el último de sus 35 títulos ligueros.

A la imponente presencia de Tavares el Madrid confía en añadir alguno de los jugadores que terminaron con problemas físicos la serie ante el Baskonia. La reincorporación de Llull y Abalde es fundamental para frenar una de las obsesiones del cuerpo técnico del Madrid: que Calathes no lleve el ritmo de la eliminatoria como ha sucedido en Clásicos anteriores.

El alta de Laso, aunque no estará en el Palau, la marcha en los playoffs y la victoria en la semifinal de la Final Four en Belgrado han recargado los ánimos en el vestuario blanco. El equipo ha disputado todas las finales de la temporada, pero sólo ha ganado un título. Fue la Supercopa allá por el mes de septiembre gracias a un arrebato de Llull. Y desde antes de la pandemia no levanta uno de los tres títulos importantes (Euroliga, Liga o Copa del Rey).