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Valverde vuelve a su rutina

216 días después de una lesión de rodilla, que ha superado con 37 años, el murciano vence en la segunda etapa de la Vuelta a Valencia.

  • Valverde celebra con rabia su primer triunfo después de la lesión
    Valverde celebra con rabia su primer triunfo después de la lesión

Tiempo de lectura 2 min.

02 de febrero de 2018. 00:47h

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Francisco Martínez 2/2/2018

Aquel lluvioso 1 de julio de 2017, a los siete kilómetros del prólogo del Tour, en Dusseldorf, a Alejandro Valverde le derrapó la rueda de atrás de la bicicleta, se fue al suelo, resbaló y chocó sin remedio contra una valla. Se rompió la rótula y el astrágalo. Muchos temieron lo peor, que el ciclista murciano de 37 años se tendría que retirar. Pero él dijo «no» desde el primer momento y se puso a «trabajar» en volver desde el día siguiente: operación, recuperación, fisioterapia, bicicleta en la piscina, bicicleta en la carretera y 208 días después, esto es, la semana pasada, regreso a la competición en Mallorca. Y 216 días después, regreso a lo más alto del podio en la segunda etapa de la Volta a la Comunidad Valenciana, y liderato. «En Mallorca me sorprendió mi estado de forma y vi que aquí podía ir con opciones para sacar una etapa», admitió Alejandro. El triunfo, tras una jornada de 153,9 kilómetros entre Bétera y Albuixech, fue una demostración de lo que es Valverde como ciclista: se escapó a dos kilómetros de la cima del Puerto de Garbí junto a los ciclistas del Astana Jakob Fuglsang y Luis León Sánchez, coronaron, colaboraron en el descenso y se jugaron el triunfo entre ellos tres. Él se colocó entre sus dos rivales por las calles de Albuixech, tranquilo, esperando el momento, y a falta de cien metros cambió el ritmo para imponerse con bastante solvencia. «En la ascensión al Garbí he visto que tenía buenas piernas y he atacado tras saltar Fuglsang. Luego ha venido también Luisle y entre los tres ha habido un buen entendimiento y hemos podido llegar, aunque los demás venían a tope a por nosotros», explicó el ganador. El gesto de rabia con el puño derecho demostró que no era un triunfo más. «Ha sido un día muy bonito para mí y para el equipo. Esta victoria es especial. Es la primera después de mi lesión y ha sido gracias al buen trabajo del equipo y el entendimiento con el Astana», describió Valverde.

El murciano está hecho de una pasta especial. Los propios médicos han reconocido que se sorprendieron de la facilidad con la que se repuso, pese a la edad que tiene. Una lesión no iba a ser quien le hiciera dejar la bici. «No pienso en la retirada. Tengo contrato hasta 2019 y de momento voy a seguir hasta ahí», dijo el pasado septiembre, en plena recuperación.

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