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El truco de Luis Enrique para perder más grasa al entrenar: ¿Realmente funciona?

Numerosas investigaciones científicas han analizados los benficios de desventajas de entrenar en ayunas.

El entrenador de la selección española, Luis Enrique
El entrenador de la selección española, Luis Enrique FOTO: Pablo García / RFEF RFEF / EFE

Luis Enrique está desatado. De ser hermético con su vida privada, el técnico ha pasado a convertirse en el youtuber de exito ya desvelarnos cada día detalles de su vida privada y sus trucos para mantenerse en forma. Ya sea en el campo o en las instalaciones que albergan al combinado español en la Qatar University, el técnico asturiano no desaprovecha ninguna ocasión para presumir de su six pack. ¿Cuál es su truco para estar en forma?

Así en uno de sus “sttream” reveló es el ejercico que realiza tras entrenar a La Roja. “Me gusta dormir la siesta, hago gimnasio, me he traído las bicicletas. También desconecto leyendo, lo hago siempre que me voy a la cama” y para relajarse tras el partido practica earthing: se quita las zapatillas y da paseos por el césped.

El seleccionador, además de ser apasionado en la práctica del ciclismo, le gusta correr y es una persona que se cuida bastante la alimentación. Así que contó qué había cenado y la practica del ayuno intermitente. Luis Enrique desveló que además del cuidado de los alimentos también practica el ayuno intermitente.

“También lo hacen varios jugadores aquí. Lo hago de manera espontánea, cuando me apetece. No tengo un hábito, va en función de cómo me sienta. Lo que si hago es que si no tengo hambre no como o no desayuno. Al final estamos en una sociedad que está acostumbrada y es un hecho ya más social”, apuntó el seleccionador. Además, mandó un mensaje sobre el tema de la alimentación: “Si no tienes hambre no comas, tranquilo. Si no pasa nada. Afortunadamente en nuestro mundo no se muere nadie de hambre.

Pero una de los secretos desvelados por el técnico que más llamó su atención es su truco para perder más grasa al entrenar. “Para hacer deporte lo hago en ayunas y al acabar de entrenar si me apetece desayuno o bien aguanto hasta la comida. Va según cómo me siento. Al principio me lo marqué como algo concreto, ahora va según el feeling que sienta”, dice. Pero ¿Es realmente efectivo?

Lo que dice la Ciencia

El hecho de ejercitarse en ayunas ha sido objeto de numerosos estudios ciénticos que analizan las ventajas y desventajas de este método. Lo cierto es que la actividad física en ayunas tiene, en efecto, algunas ventajas pero solo si se cumplen ciertas condiciones; de lo contrario, puede ser contraproducente.

Varios estudios han demostrado que se quema más grasa corporal al hacer deporte antes de desayunar. Uno de los más importantes data fue el realizado por científicos de Túnez que evaluaron los efectos de la actividad física en hombres durante el ramadán, el periodo durante el cual los musulmanes hacen ayuno en las horas de luz natural.

De acuerdo con algunos expertos, hacer ejercicio con el estómago vacío acelera la quema de calorías y el proceso de perder peso. Un estudio publicado en el British Journal of Nutrition incluso dice que, quienes hacen ejercicio sin comer pueden llegar a quemar hasta un 20 por ciento más de grasa que los que comían antes. Otro de la Revista Internacional de Nutrición Deportiva y Metabolismo del Ejercicio encontró algo similar, apoyando la teoría de esto puede reducir más el porcentaje de grasa y, por lo tanto, el peso que cuando entrenas después de desayunar o comer.

Esto se debe a que la falta de comida obliga a tu cuerpo a utilizar otros recursos para realizar las actividades físicas, que en este caso es la grasa acumulada.

Sin embargo, esta práctiva tambien tiene sus desventajas. El ejercicio en ayunas puede hacer que pierdas músculo al mismo tiempo que la grasa, además de que puede empezar a quemar proteínas en lugar de grasa si te quedas sin recursos. Además, cuando se entrena en ayunas, el rendimiento físico es menor. Por eso, el ejercicio después de un largo periodo sin consumir alimentos debe ser moderado.