Vuelve la Liga

Volver del Mundial es como volver del confinamiento

Los clubes se enfrentan a lo desconocido en el regreso de sus futbolistas tras el esfuerzo extraordinario de la Copa del Mundo. Los que tuvieron más jugadores en Qatar, los perjudicados

Lucas Vázquez y Carvajal, en un entrenamiento del Real Madrid
Lucas Vázquez y Carvajal, en un entrenamiento del Real MadridRealmadrid.com

«Hasta el Mundial, creo que no tendremos problemas. Los jugadores estarán preparados y motivados. La cuestión es cómo volverán físicamente del Mundial. La realidad es que no podemos saberlo», decía Carlo Ancelotti en el mes de septiembre. Él tenía muy claro lo que se iba a encontrar antes de la Copa del Mundo, y no era otra cosa que unos futbolistas queriendo ganarse un hueco en sus selecciones y las últimas semanas echando un poco el freno de mano por el temor a una lesión que les dejase fuera de su sueño. La cuestión es lo que iba a pasar después, con muy poco tiempo para el descanso tanto físico como mental antes de volver a retomar una competición que ya está empezada y que necesita de rendimiento inmediato desde el minuto uno. Es una situación atípica, como este Mundial y esta temporada nunca vista, así que los clubes se enfrentan a lo desconocido después del Mundial y en el regreso de la Liga Santander y la Copa del Rey.

«Los que van a tener más complicaciones son los equipos grandes, que han tenido más convocados en el Mundial. Y dentro de esos, los que han llegado hasta los últimos partidos», explica Eduardo Urtasún, ex preparador físico de las selecciones argentina y colombiana. «Competir en un Mundial es algo excepcional, y los jugadores ponen una dedicación extraordinaria en esos partidos, que además son en un corto espacio de tiempo. No son robots que se pueden programar. Vienen de un esfuerzo supremo y ahora vuelven al club después de todo ese estrés y la pregunta es cómo regresar a la realidad», continúa Urtasún. Terminado el Mundial, independientemente del resultado, es humano relajarse y necesitar un paréntesis para recuperar. «Al terminar el objetivo, ya sea para bien o para mal, hay un alivio, y esto trae aparejado que el jugador no está competitivo inmediatamente». El problema para los clubes es que la competición no espera y los objetivos se pueden escapar con dos o tres fallos en este regreso que coincide además con unas fechas en las que en otros años había un parón vacacional.

«Va a tener que analizarse caso por caso. No hay una fórmula exacta, porque cada individuo reacciona de forma distinta, por eso va a ser importante hablar con el jugador, ver cómo está, los minutos que jugó, el desgaste... Habrá lesiones, porque algunos van a querer jugar antes de tiempo y a los tres partidos se pueden romper. No va a ser fácil evaluar cuánto necesita cada uno para volver con seguridad», explica Eduardo Urtasún sobre el cambio radical que van a experimentar los futbolistas estos días, pasando de los 24 grados del otoño qatarí a temperaturas cercanas a los cero grados que, por ejemplo, se va a encontrar el Real Madrid en su reestreno en la Liga el día 30 a las 21:30 en el José Zorrilla de Valladolid.

Ancelotti ha ido recibiendo estos días a los jugadores que terminaron más pronto el Mundial, y su trabajo ahora y el de Pintus es descifrar con cuántos de estos futbolistas va a poder contar desde el primer día. ¿Sería mejor poner a los que se han quedado en casa entrenando o a los que han estado en Qatar y ya han descansado? «Los que se quedaron no van a tener ritmo competitivo, quizá de entrada el que fue al Mundial tenga mejor ritmo que los que estuvieron parados, pero eso va a durar dos o tres partidos y luego pueden caerse físicamente», responde Urtasún a otra pregunta que no es sencilla. Compara este momento con la vuelta de la actividad después del parón por el coronavirus. La Copa del Mundo ha sido una especie de minipandemia de la que es una incógnita saber cómo va a salir cada equipo.

El problema ahora es de los clubes, que deberán encontrar el equilibrio entre el descanso obligado de sus futbolistas y la presión de los entrenadores, que necesitan resultados desde ya. El Sevilla ha superado sin problema la segunda ronda de la Copa del Rey con trece bajas. En la Liga está en puestos de descenso y cinco de sus futbolistas han estado en las semifinales de Qatar 2022. El Papu Gómez, Acuña y Montiel, que metió el penalti decisivo en la tanda, están de vacaciones en Argentina, con todos los homenajes y las emociones que supone conseguir el mayor logro de su vida deportiva. Además de los problemas físicos, el problema va a ser para Sampaoli, que necesita hacerlos aterrizar en un planeta en el que no todo es color de rosa. Tiene también el técnico argentino a dos marroquíes, Bono y En-Nesyri, que han hecho historia no sólo en su país, en todo el continente africano, y han jugado en un mes los siete encuentros más emocionantes de su carrera. El éxito en estos casos desgasta tanto como el fracaso de los franceses (Koundé, Griezmann...), «muertos» en lo físico y que lo perdieron todo en la orilla después de la parada de Dibu y los penaltis.