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La lesión de Ansu: su decisión “arriesgada” de tratamiento conservador, opciones de recaída, el factor mental...

El doctor Ripoll explica en qué consiste la lesión del jugador del Barça y el tratamiento conservador elegido en lugar de operarse. Lo normal es que esta temporada no vuelva a jugar

Ansu Fati se marcha lesionado entre lágrimas de San Mamés
Ansu Fati se marcha lesionado entre lágrimas de San MamésAlvaro BarrientosAgencia AP

Los médicos del Barça querían que Ansu Fati se operara, pero el jugador, que acaba de vivir un paso traumático por el quirófano por un problema en el menisco (11 meses de baja), decidió optar por un tratamiento conservador para recuperarse de la rotura en el tendón proximal del bíceps femoral de la pierna izquierda, que no es una lesión muscular más y tiene sus complicaciones. «En la literatura médica no hay consenso sobre el tratamiento de este tipo de lesiones, que siempre es dificultoso», explica Pedro Luis Ripoll, doctor de la Clínica Ripoll y De Prado, centro que cuenta con el reconocimiento de Excelencia FIFA, que a continuación desgrana los detalles de las lesiones como la del joven azulgrana.

¿Es un músculo tan importante?

«Es el músculo con el que arranca el esprint del futbolista, el que utiliza la pierna para catapultar el cuerpo hacia delante. Está sometido a una situación de estrés mecánico muy importante. Por tanto, tiene que estar perfecto».

La lesión, ¿cómo es?

«El pronóstico de una lesión muscular empeora en su evolución en tanto en cuanto el número de fibras que se rompen son más de estirpe tendinosa. Las roturas musculares del propio cuerpo del músculo tienen mejor pronóstico que si hay implicada rotura de fibras tendinosas. Esto [el caso de Ansu Fati] hace que el periodo de cicatrización sea más complicado y que la tasa de recidiva sea más alta. La tasa de recidiva de estas lesiones está en torno al 30 por ciento; es decir, tres de cada diez jugadores vuelven a tener este tipo de lesión en el mes y medio posterior a la lesión primitiva».

Ansu dice «no» a operarse

«Cuando hay roto tendón el tratamiento quirúrgico es el que más indicado está en la literatura médica, puesto que se reconstruyen de forma anatómica las estructuras dañadas. No estamos hablando de una articulación. Cuando operas una articulación es un poco más lesivo, aquí se trata de abrir piel, abordar la estructura dañada y suturarla de forma cuidadosa. Además, a estas suturas se suelen añadir elementos biológicos que contribuyen a la cicatrización. La ventaja de esta opción es que es más precisa, más controlada y se reconstruye de forma anatómica sin dañar estructuras adyacentes. Pero tienes que ir a un quirófano y eso tiene sus temores; hay personas que no quieren, como este caso».

¿En qué consiste la opción conservadora elegida por Ansu?

«Fundamentalmente se trata de inducir la cicatrización de la lesión mediante tratamiento biológico, con sustancias que se aportan del propio individuo: plasmáticas, células... y tratamiento físico con fisioterapia para fortalecimiento y contribuir a que la cicatrización sea de forma natural. Tiene la limitación de que es una fórmula poco controlada. Por mucho que las ecografías nos enseñen por dónde puede ir la evolución, es difícil de saber. Y en estas lesiones, en las cuales la evolución en sí misma suele tener recaídas, es una opción bastante arriesgada. En este sentido, paradójicamente la opción quirúrgica es más segura».

Tiempo de baja

«No es seguro que la recuperación sea más lenta con la operación, depende de la ubicación y del número de fibras tendinosas dañadas. En principio no entrar al quirófano parece ventajoso, pero no hay consenso. Si no se hace ninguna locura y si es una lesión tendinosa tal y como el Barcelona dice, 3 o 4 meses no los quita nadie, salvo que se quieran tomar riesgos que a mi juicio no serían razonables».

Antecedentes

«La lesión que ha sufrido ahora no tiene por qué estar relacionada con la operación en el menisco de la rodilla. Pero, eso sí, este músculo controla de alguna manera la estabilidad de su rodilla izquierda, la operada».

El factor psicológico

«Hay que tener en cuenta el estado mental del futbolista. Es un chico de 19 años que con 15 tuvo una lesión importante en la tibia y el peroné, más la que ha tenido recientemente en la rodilla, le han puesto el ‘’10′' de un tal Messi, se depositan en él las esperanzas del Barcelona para pasar este periodo digamos de crisis... Es mucha presión para alguien tan joven. A los 19 años el atleta aún no está formado físicamente; el atleta no llega a estar en condiciones plenas hasta bien pasada la veintena. Y el carácter del atleta, por bueno que sea, que lo es en este caso, tampoco parece formado por las cosas que dice y escribe. El Barcelona tendrá que cuidarlo mucho. Una vez que él ha optado por una opción conservadora todos como un solo hombre deberán ponerse detrás de él e intentar que en su cabeza haya la menor cantidad de dudas posibles. Esto es decisivo. Los futbolistas lo llaman las sensaciones, ellos sienten unas que no tienen nada que ver con lo objetivo, por las cuales se encuentran mejor o peor, y es muy importante que él reciba el apoyo, aparte del tratamiento adecuado, para que la capacidad de afrontar las dudas que le van a asaltar se resuelvan».