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Lopetegui: «Fue un día surrealista»

En su presentación como entrenador del Madrid, Lopetegui lloró e insiste en que fue honesto. Florentino carga contra Luis Rubiales: «Fue una absurda reacción de orgullo mal entendido»

  • El exseleccionador español de fútbol Julen Lopetegui durante su intervención en su presentación oficial como entrenador del Real Madrid. EFE/JuanJo Martín
    El exseleccionador español de fútbol Julen Lopetegui durante su intervención en su presentación oficial como entrenador del Real Madrid. EFE/JuanJo Martín
Madrid.

Tiempo de lectura 2 min.

15 de junio de 2018. 01:50h

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Francisco Martínez Madrid. 14/6/2018

Había hablado Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol, que explicó su versión de los motivos que le llevaron a destituir a Julen Lopetegui como seleccionador nacional a dos días de que empiece el Mundial. La deslealtad, básicamente, fue el principal. Faltaba por escuchar a la otra parte, al técnico, y lo hizo ayer en su presentación como entrenador del Real Madrid en el palco del Bernabéu, con muchos invitados y seguidores que abuchearon algunas de las preguntas de los periodistas y aplaudieron las respuestas del nuevo entrenador y del presidente, Florentino Pérez. Ambos cargaron duramente contra Rubiales. Primero, el máximo mandatario blanco. «No hay precedentes de que alguien considere que lo que hemos hecho sea deslealtad. El presidente tuvo una absurda reacción de orgullo mal entendido y una respuesta desproporcionada e injusta», aseguró. Sobre la acusación de haber avisado a Rubiales de que Lopetegui se iba al Madrid sólo cinco minutos antes de hacerlo público, Florentino Pérez se defendió: «Alcanzamos el acuerdo en horas en el ejercicio de la libertad, respetando las cláusulas. Queríamos decirlo rápidamente para no perjudicar y teníamos que hacerlo antes del Mundial para evitar especulaciones». «No hay argumentos que justifiquen que Lopetegui no esté en el Portugal-España», concluyó.

Julen siguió con la explicación de su versión de lo sucedido: «Quisimos ser transparentes. En cuanto hubo algo que decir, Rubiales lo supo. Se tenía que cerrar antes, no durante el Mundial». «Fue un día surrealista», prosiguió, y defendió que los jugadores se tomaron con total naturalidad su decisión y que, de hecho, ese día hicieron el mejor entrenamiento en lo que va de concentración. La historia no da para mucho más cuando el término «lealtad», el más utilizado el miércoles y el jueves, es interpretado de forma tan opuesta por todos los protagonistas. El caso es que el incidente deja al Madrid y la Federación con las relaciones rotas y a la Selección con un entrenador improvisado.

El miércoles, además de «surrealista», para Lopetegui fue mucho más: «El día más triste de mi vida desde la muerte de mi madre». Y ahí paró y se emocionó e incluso lloró, antes de añadir: «Y hoy [por ayer] es el más feliz». El técnico vuelve al Real Madrid, donde ha sido jugador y entrenador del Castilla. «Sé dónde vengo, a un club de máxima exigencia. Por trabajo no va a quedar y me siento capacitado para ello. Aspiramos a ganar todo», se autopresionó. Y pasó la prueba que suspendió Benítez ante la pregunta de si Ronaldo es el mejor: «Es un jugador al que quiero tener a mi lado siempre y evidentemente el mejor del mundo está en el Madrid».

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