Bruselas eleva la previsión de crecimiento de España al 1,6% en 2020

Repite las mismas previsiones del Gobierno, pero advierte de la volatilidad del crecimiento y de los precios del petróleo

Paolo Gentiloni
El Comisario europeo de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, durante la presentación de las nuevas previsiones de la UE, en Bruselas FOTO: Francisco Seco AP

La Comisión Europea ha mejorado en una décima sus estimaciones de crecimiento económico para España para los próximos dos años, al 1,6% en 2020 y 1,5% en 2021 (1,5%). En su análisis de previsiones económicas de invierno argumentan que esta revisión al alza se debe a que “la desaceleración esperada de la economía española en la segunda mitad de 2019 fue más leve de lo previsto, debido a una pequeña recuperación del consumo privado”. Así, el crecimiento trimestral del PIB de España fue del 0,4% en el tercer trimestre y del 0,5% en el último, una y dos décimas más sobre lo proyectado en las previsiones de otoño. La Comisión apunta varias razones por las que mejora sus previsiones, entre ellas que el consumo privado debería ser sostenido por el aumento en la renta real disponible y por la moderación en la tasa de ahorro de los hogares. Además, espera “que la inversión recupere el horizonte de pronóstico después de un final débil de 2019, en línea con la demanda final”.

Previsiones de Bruselas sobre el crecimiento de la economía de España

EPDATA
13/02/2020
Previsiones de Bruselas sobre el crecimiento de la economía de España EPDATA 13/02/2020 FOTO: EPDATA

Asimismo, en sus previsiones macroeconómicas, el Ejecutivo comunitario ha revisado también una décima al alza su estimación de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) español para el cierre de 2019, hasta el 2%, una décima más de lo que había calculado el pasado noviembre. Con esta actualización, las proyecciones de crecimiento de Bruselas para estos tres ejercicios coinciden con las recogidas en el nuevo cuadro macroeconómico del Gobierno español, presentado el pasado martes tras aprobar la senda de estabilidad presupuestaria y el techo de gasto que servirán de base para los Presupuestos Generales del Estado de 2020.

Entre sus conclusiones, la Comisión Europea anticipa que la contribución del sector exterior disminuirá a lo largo de este año y será “en general neutral” en 2021, a medida que el crecimiento de las exportaciones se ralentice y las importaciones se “aceleren”. Con respecto a la inflación, los servicios económicos del Ejecutivo comunitario estiman que cerró en 2019 en un 0,8%, una décima menos de lo esperado hace unos meses, y crecerá hasta el 1,2% este año y el 1,3% en 2021, debido a que la evolución del precio del petróleo se verá compensada por un aumento gradual en la inflación subyacente.

En cuanto a la previsión para la eurozona, la CE la sitúa en el 1,2 % para los dos próximos ejercicios, mientras que para el conjunto de la Unión Europea será el 1,4 %. “La perspectiva para la economía de Europa es de un crecimiento estable, pero discreto, durante los próximos dos años”, declaró en un comunicado el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, quien aseguró que con esas estimaciones la eurozona “prolongará el periodo más largo de expansión desde el lanzamiento del euro en 1999”. En este informe se advierte explícitamente de que la epidemia del coronavirus es “un nuevo riesgo a la baja” con sus implicaciones para la salud pública, la actividad económica y el comercio, “en especial, en China”.