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Cerco al fraude fiscal: 3.000 millones en juego

La economía sumergida supone una pérdida de ingresos de 70.000 millones, según los técnicos de Hacienda

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La economía sumergida supone el 25% del PIB español y provoca una pérdida de ingresos próxima a los 70.000 millones de euros, según las estimaciones de los Técnicos del Ministerio de Hacienda. Rebajar a la mitad la economía en "B" supondría aflorar unos 25.000 millones. El fraude fiscal, resta otros 26.000 millones más a la recaudación. Con el agujero que va a provocar la brusca caída del PIB este año, superior al 9% según las estimaciones del Gobierno, y que podría rebasar con creces los 14.000 millones adicionales al ya mastodóntico déficit, urgen medidas que logren incrementar la recaudación sin asfixiar al emprendimiento y a la clase media, la inmensa mayoría de los españoles.

El “ala moderada” del Gobierno no es favorable a tocar los impuestos más allá de lo acordado -las tasas Google y Tobin, que recaudarían unos 1.800 millones y alzas en Sociedades e IRPF hasta lograr 4.000 millones-. Sin embargo, un plan ambicioso de lucha contra el fraude podría aflorar fácilmente hasta 3.000 millones más de recaudación para las arcas públicas, según un informe que presentan hoy mismo el presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Miguel Borra, y el portavoz de CSIF en la Agencia Tributaria, Pablo Burgos. En esencia, Csif apuesta por reforzar la plantilla de inspectores y la vigilancia aduanera para poner coto al fraude.

Un estudio del Consejo General de Economistas REAF estima el coste recaudatorio del fraude fiscal en 26.000 millones al año. El texto revela además que los estudios recienten cifran en 11.000 millones el dinero que España pierde cada año por el uso de paraísos fiscales por las grandes fortunas y la elusión de impuestos por parte de los grandes grupos económicos. Los técnicos de Hacienda agrupados en Gestha consideran que la simple rebaja del límite general de pagos en efectivo a 1.000 euros y el de la inclusión en la lista de morosos a 600.000 euros, son capaces de aflorar 828 millones.

El esfuerzo merece la pena, según Gestha, ya que por cada euro invertido en luchar contra la economía sumergida y el fraude fiscal se logran más de 10 euros de recaudación adicional.