Las empresas «ahorran» 35.400 millones para afrontar la era post-covid

El Banco de España cifra en 287.200 millones de euros el saldo de los depósitos empresariales

Las empresas españolas no quieren que la nueva normalidad económica y la era post-covid les pille desprevenidos o con el paso cambiado y han preparado intensos planes de contingencia, cuya primera decisión ha sido la fuerte acumulación de liquidez. Por ello, han disparado en un 14% los ingresos en depósitos bancarios durante los cinco primeros meses del año, pero con especial intensidad entre marzo y mayo, coincidiendo con el peor momento de la crisis provocada por la pandemia del coronavirus. Ese porcentaje se traduce en unos 35.400 millones de euros que los empresarios han reservado para evitar problemas de liquidez si las ayudas o los créditos ventajosos no llegaran o no fueran suficientes.

Según las estadísticas del Banco de España, el saldo de estos depósitos se habían incrementado «sustancialmente en abril» y habían saltado desde 251.800 a 287.200 millones de euros, la mayor cuantía guardada por las compañías en estos productos desde que se comenzaron a elaborar estas estadísticas, en 1989. Nada que ver con lo ocurrido durante la Gran Crisis financiera de 2008, cuando el colapso bancario, financiero y del crédito impidió a las empresas blindarse.

Los depósitos rompen así el estancamiento vivido tras la recuperación económica que se inició en 2014, con una tendencia alcista tras años oscilando en umbrales similares. Estos datos han sido los últimos publicados por el organismo bancario en su Boletín Económico de este mes, que atribuye este aumento del saldo a que las empresas podrían estar guardando «parte de la liquidez captada en los últimos meses» vía crediticia, la mayor parte con el aval del Instituto de Crédito Oficial (ICO). «Parece probable que parte de la financiación captada se haya destinado al establecimiento de colchones de liquidez para los próximos meses ante el previsible aumento de sus necesidades de financiación», indica el informe. En abril, el crédito empresarial crecía, de hecho, a un ritmo del 5,8% interanual, cuando en meses previos a la expansión del virus caía por la preferencia de las empresas a desendeudarse o ir a los mercados a captar recursos con emisiones de deuda.

Por contra, la situación en las familias vive una situación parecida a las empresas. Los hogares también han engordado su hucha, en concreto en 30.200 millones de euros desde el pasado mes de febrero. El saldo en estos productos ha subido desde los 851.900 a los 882.100 millones de euros en apenas tres meses -los que suman los cien días de restricciones-, si bien en este caso supone elevar el montante sólo un 3,54%, dada la elevada cuantía que ya estaba depositada en las entidades financieras. Por contra, la situación respecto a la financiación sí que difiere con respecto a los empresarios, ya que tanto los préstamos hipotecarios -que ya descendían antes del impacto de la pandemia- como los créditos al consumo se han reducido por culpa de la situación de confinamiento total de la población.