Coronavirus

Proliferan las ofertas de trabajo falsas haciéndose pasar por Empresas de Trabajo Temporal

Asempleo denuncia que dicha práctica se ha disparado justo este verano, aprovechándose de la desesperación de la gente por encontrar un trabajo tras el confinamiento

Los ciberdelincuentes han intensificado sus ataques
Los ciberdelincuentes han intensificado sus ataques

La necesidad agudiza el ingenio, aunque no todos eligen el buen camino. Los intentos de estafa siempre han estado presentes en el mercado laboral. Ahora, la desesperación por encontrar un puesto de trabajo ha alimentado el monstruo de la ciberdelincuencia hasta alcanzar niveles nunca antes vistos. Tal y como denuncia Asempleo, patronal de Empresas de Trabajo Temporal y Agencias de Empleo, desde hace semanas se ha detectado la proliferación de ofertas de empleo falsas en redes sociales y portales de empleo haciéndose pasar por Empresas de Trabajo Temporal (ETT) y Agencias de Empleo autorizadas con el propósito de robar datos a las víctimas y cometer estafas. “Nunca habíamos tenido un problema de este tipo hasta este verano. Precisamente, está ocurriendo desde la última semana de julio con la teórica reactivación laboral”, denuncia Andreu Cruañas, presidente de Asempleo.

Modus operandi

Por el momento, han detectado estos fraudes en Milanuncios.com, Indeed.es, Trabaja.com y Sucurriculum.com. Obviamente las plataformas no tienen nada que ver con ellos y los casos ya están en manos de la Unidad de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. “También está en conocimiento del Ministerio de Trabajo y hay concertada una reunión para abordar el asunto”, explica el presidente de Asempleo. No obstante, el problema “crece cada día”, advierte Cruañas. Por ello, es importante conocer su modus operandi. Los ciberdelincuentes utilizan los nombres y logos de Empresas de Trabajo Temporal y Agencias de Empleo “autorizadas, solventes y conocidas” para captar candidatos a través de ofertas atractivas, “con buenos horarios y sueldos”, explica el presidente de Asempleo. Al clicar sobre una de estas ofertas el portal remite, no a la supuesta ETT que ha puesto el anuncio, sino a un portal, a veces extranjero y con una horrorosa traducción, en el que empiezan a solicitar datos al candidato.

Es habitual que durante un proceso de selección se pida el número de cuenta, el DNI y otros datos personales. Es así como las víctimas no se dan cuenta del engaño, pican el anzuelo y quedan atrapadas en la estafa. “El objetivo es obtener datos personales para suplantar la identidad de las víctimas y hacer cargos a sus cuentas. En otros casos, han solicitado pequeñas cantidades de dinero para acondicionar el currículum”, cuenta Cruañas.

Otro método de llevar a cabo estos delitos, aunque menos común, está siendo el envío de mensajes directos por Whatsapp requiriendo trabajadores para todo tipo de puestos. No es extraño que un conocido pueda facilitar su número si usted está buscando trabajo o que lo haya publicado en un anuncio a la espera de recibir una llamada. Es por ello que a las víctimas no les resultan sospechosos estos mensajes. Los delincuentes suelen recurrir a ofertas genéricas, un ejemplo hipotético sería un puesto en hostelería, para tener un mayor alcance. No obstante, desde Asempleo reconocen que este tipo de estafas son de las que menos conocimiento tienen.

Pequeños cargos difíciles de recuperar

El presidente de Asempleo expone el caso de dos anuncios para trabajar en el Aeropuerto de Madrid-Barajas y en el de Zaragoza. Los candidatos facilitaron todos sus datos a la supuesta ETT y cuando se presentaron en sus respectivos aeropuertos para comenzar a trabajar les dijeron que no había ninguna oferta requiriendo personal. “No estamos hablando de un fraude laboral, esto es una estafa pura y dura”, advierte Andreu Cruañas. El gran problema lleva cuando los estafadores comienzan a hacer pequeños cargos a las cuentas bancarias de los afectados haciéndose pasar por ellos. “Es muy difícil recuperar el dinero porque las cantidades son pequeñas y el coste del abogado es mayor”, añade el presidente de Asempleo.

Portales externos y mala traducción

Su principal recomendación es que antes de facilitar cualquier dato “verifiquen que están hablando con la empresa que pone en el anuncio”. Si la oferta de una supuesta ETT española le deriva a un portal en un idioma extranjero o mal traducido es un claro indicativo de estafa. En caso de haber caído en la trampa, la mejor opción es “denunciar ante la Unidad de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional para revisar la trazabilidad de las comunicaciones”, aconseja Andreu Cruañas. El problema es que cualquier persona puede poner un anuncio de trabajo sin dejar rastro de su identidad. Por ello, Cruañas destaca que es necesario “reforzar y endurecer” las condiciones legales para poner anuncios de trabajo.