“Vamos a tener una larga temporada de penurias en Aena y Barajas ”

El director del aeropuerto madrileño asegura en un encuentro con el comité de empresa que los movimientos se han reducido un 70% y que los aviones llegan con un 40% de ocupación

El transporte aéreo ha chocado contra un muro. Los rebrotes de la Covid-19, particularmente en Europa y los Estados Unidos, combinados con las cuarentenas, han frenado en seco cualquier atisbo de recuperación del sector que pudiera intuirse en verano. En los cielos hay pocos aviones. La demanda total de pasajeros cayó en septiembre en un 72,8% respecto al año anterior, según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Además, la capacidad se redujo un 63% y el factor de ocupación retrocedió en 21,8 puntos porcentuales. En Europa, los aviones apenas viajan al 51,8% de su capacidad. Aunque la dimensión del drama va por barrios. En un encuentro con el comité de empresa celebrado la semana pasada, el director del aeropuerto de Madrid-Barajas, José Antonio Álvarez, desveló que a mediados de octubre, la media de movimientos en esta instalación fue de 355, un 70% inferior a la del ejercicio pasado. Además, los pocos aviones que llegan lo hacen medio vacíos, pues apenas cuentan con una media de ocupación del 40%, según ha asegurado Alternativa Sindical Aena/Enaire, que estuvo presente en la reunión con Álvarez.

«Vamos a tener en Aena y Barajas una larga temporada de penurias», aseguran los asistentes a la reunión que comentó el director del mayor aeropuerto de España para resumir lo complicado del momento. La situación es tan imprevisible y cambiante por el coronavirus que el gestor aeroportuario español no se atreve si quiera a realizar previsiones de tráfico a quince días vista porque, sencillamente, no siempre se cumplen, dijo Álvarez.

Hace tiempo que en Iberia adoptaron una filosofía parecida a la de Aena sobre las previsiones. Si se le pregunta a la aerolínea sobre cuáles son sus planes de capacidad para el mes siguiente, contestan que a duras penas pueden planear los de la semana que viene como para pensar a un mes vista. La primera aerolínea española, como todo el sector, bastante tiene con ir adaptándose a los continuos vaivenes que le depara la nueva realidad a la espera de que una vacuna o un protocolo internacional sobre test de prevención devuelvan a los españoles las ganas y la confianza para volar.

Paquetes por pasajeros

Mientras llega algún tipo de solución, Iberia se adapta y sustituye personas por bultos a bordo de sus aviones. Ayer, la aerolínea anunció que ha transformado un Airbus A330/300 para convertirlo en una aeronave de carga. Como dijo su directora comercial, María Jesús López Solás, «en las circunstancias actuales, tenemos que adaptarnos mejor que nunca a lo que demande el mercado». Y lo que ahora vuela sin restricciones y tiene más demanda son los aviones de carga, que durante los meses que duró el pasado confinamiento hicieron cientos de viajes entre China y España para traer el material sanitario del que se carecía para luchar contra el coronavirus.

Adaptarse o morir. Según un informe de Eurocontrol de mediados de octubre, todas las compañías con presencia en España -a excepción de las que vuelan entre las islas del archipiélago canario- operaron entre un 60% y un 80% menos de vuelos que hace un año. Sólo una, la germana de carga DHL, incrementó su actividad. Poco, un 1%, pero la aumentó.