Las aerolíneas implantarán en marzo su pasaporte sanitario digital para intentar resucitar el tráfico aéreo

Etihad y Emirates lanzan en pruebas la Travel Pass de la IATA, que permite verificar si se cumplen los requisitos para volar, ya sea un resultado PCR negativo o si el pasajero ha recibido la vacuna

Aena abrirá el 1 de julio la T1 del aeropuerto madrileño de Barajas
Vista de un avión de Iberia en la Terminal 1 del aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-BarajasMariscalEFE

El sector aéreo lleva meses desesperado por la que considera inacción de los gobiernos para tomar medidas que le permitan retomar su actividad y sacarlo de la crisis en la que le ha sumido el coronavirus y que se ha convertido en la más profunda de su historia. Y ante la descoordinación de los ejecutivos, han decidido pasar a la acción. En noviembre pasado, la mayor asociación del sector, la IATA, anunció la creación de un pasaporte digital sanitario, conocido como IATA Travel Pass. La idea del mismo es simple: que los viajeros lleven en su teléfono toda la documentación necesaria para permitir viajar con seguridad, desde los resultados de los test de coronavirus que se hayan hecho hasta, si es el caso, el certificado de que han sido vacunados. Desde entonces, poco han cambiado las cosas para el sector. Apenas han logrado avances en lo que a la eliminación de las cuarentenas para viajar se refiere. Por eso, han decidido tomar la iniciativa y lanzar la Travel Pass a partir de marzo.

La IATA Travel Pass es una plataforma que, según la organización, incorpora cuatro módulos interoperables y de código abierto que se pueden combinar para una solución de extremo a extremo. El primero es un registro mundial de requisitos de salud, que permite a los pasajeros encontrar información precisa sobre viajes, pruebas y eventualmente requisitos de vacunas para su viaje. Otro módulo lo integra el registro global de centros de pruebas y vacunación, que facilita a los viajeros encontrar centros de pruebas y laboratorios en su lugar de salida que cumplan con los estándares de pruebas y requisitos de vacunación de su destino. La plataforma también incorpora una aplicación de laboratorio en la que los laboratorios autorizados y los centros de pruebas compartan de forma segura los certificados de prueba y vacunación con los pasajeros. El último módulo lo integra la aplicación de viaje sin contacto y permite a los pasajeros crear un “pasaporte digital”, recibir certificados de prueba y vacunación y verificar que sean suficientes para su itinerario y compartir certificados de prueba o vacunación con aerolíneas y autoridades para facilitar el viaje. Los viajeros también pueden utilizar esta aplicación para gestionar la documentación de sus viajes de forma digital y sin problemas a lo largo de su viaje.

En marzo, operativa

Según ha explicado esta semana Alexandre de Juniac, director general y consejero delgado de IATA, el registro de requisitos de entrada ya está en uso y los cuatro módulos estarán listos a finales de marzo. Y las pruebas del pasaporte ya están en marcha. Tanto Etihad como Emirates han anunciado que empezarán en breve a usarla en pruebas. La compañía de bandera emiratí Etihad dijo que el Travel Pass se ofrecerá inicialmente a los clientes de la aerolínea en vuelos seleccionados desde Abu Dabi a partir del primer trimestre de 2021 y, “si tiene éxito, el pase se extenderá a otros destinos de la red de Etihad”. Por su parte, Emirates señaló en otro comunicado que implementaría la fase 1 de esta aplicación en Dubái para validar y verificar las pruebas PCR antes del vuelo a partir de abril.

Pero la IATA no trabaja solo en la Travel Pass como solución para resucitar el transporte aéreo. La organización ha instado a los Estados miembro de la Unión Europea a que apoyen la iniciativa del primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, para acordar un certificado europeo común de vacunación contra la Covid-19 que permitiera a los vacunados viajar libremente por Europa sin tener que someterse a la prueba diagnóstica. La propuesta griega, que también apoya España, plantea un certificado de vacunación armonizado que podría contribuir al restablecimiento de la movilidad a escala mundial, que es la base para recuperar la actividad económica a los niveles anteriores a la crisis.