Competencia autoriza a la nueva CaixaBank a cerrar oficinas con menos de 400 clientes

La entidad, que estará en 300 municipios en solitario, se compromete a mantener la presencia física, cuenta con una serie de excepciones

Uno de los cajeros de CaixaBank dotado de reconocimiento facial
Uno de los cajeros de CaixaBank dotado de reconocimiento facialCaixaBank

El Ministerio de Asuntos Económicos ha autorizado la fusión entre CaixaBank y Bankia mediante una orden ministerial y tras haber recibido todos los informes de las autoridades competentes, con el visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Sin embargo, el supervisor elevó unos condicionantes a cumplir por parte de CaixaBank, entre ellos, para evitar la exclusión financiera de los ciudadanos y facilitar el uso de cajeros.

En este sentido, la nueva Caixabank ha adquirido el compromiso de solventar algunos riesgos de competencia observados en determinadas áreas, sobre todo en los negocios de banca minorista en localidades pequeñas. Uno de ellos es la obligación de no abandonar ningún municipio en el que actualmente no haya más oficinas bancarias que una de propiedad de CaixaBank o una de Bankia, situación que se da en 299 áreas locales entre ambos bancos.

Eso sí, le autoriza a cerrar las sucursales en las que el número de clientes se reduzca por debajo de los 400. También tiene permiso para bajar la persiana en las oficinas en las que las cuentas se reduzcan posteriormente hasta un 20%. Si no se cumpliera con este requisito, se entendería que CaixaBank ha abandonado un municipio y se le podría abrir un expediente por no mantener su presencia en un municipio afectado por la falta de otras entidades financieras.

No obstante, el banco cuenta con excepciones que le permitirían esquivar el compromiso del mantenimiento de la presencia física, ya que podrá cerrar sucursales en caso de que un banco competidor se asiente en la zona local problemática o incluso en caso de que se establezca un agente financiero de otro banco. Sin embargo, advierte la CNMC que no podrá abandonar las zonas en las que ejerza monopolio, de las que se han identificado 86 en España, ni tampoco en las que exista situación de duopolio pero cuya zona está “expuesta a una débil presión competitiva, en un radio de 1,5 kilómetros desde la sucursal en otros 65″, afirma el comunicado de la CNMC.

CaixaBank también se ha comprometido a no cobrar comisiones a los clientes procedentes de Bankia en los 86 códigos postales en los que ejerce el monopolio al menos durante 3 años.

El supervisor también incide en otras de las cuestiones que vigilará con mayor atención: los cajeros automáticos. Recuerda que han de mantenerse los acuerdos suscritos con Bankia por terceras entidades (ING, Banco Sabadell y las entidades de la red Euro6000), ya que una posible ruptura de los acuerdos, como consecuencia de la fusión, “supondría para ellos dejar de acceder a la red de cajeros de Bankia en las condiciones en las que venían haciéndolo y tener que pagar una comisión más elevada”. Por esta razón, la entidad fusionada mantendrá el acceso de estos clientes a su red cajeros durante un período de 18 meses y en las mismas condiciones económicas que tenían con Bankia