Iberdrola estudia segregar su potente negocio eólico marino

Galán apuesta por el crecimiento en esta tecnología, en la que la eléctrica es líder global con 1.300 MW y proyectos en todo el mundo

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán
El presidente de Iberdrola, Ignacio GalánIBERDROLA IBERDROLA

La apuesta de Iberdrola por la eólica marina se redobla. La enorme cartera de proyectos en todo el mundo, lo que convierte al grupo eléctrico español en uno de los pioneros en el desarrollo de esta tecnología, ha llevado a su presidente, Ignacio Galán, a anunciar que estudia segregar este pujante negocio con vías a buscar mayor financiación y resultados aún más beneficiosos.

Así lo expresó ayer en una conferencia con analistas tras la presentación de resultados del primer semestre, en los que Iberdrola destacó dos variables que afectan directamente a esta posible segregación del negocio eólico marino. La primera, el fuerte aumento de las inversiones, que crecen un 37%, hasta los 4.909 millones de euros, el 90% destinado al desarrollo de nueva capacidad renovable y a redes inteligentes. La segunda, el incesante crecimiento de la cartera de proyectos, que alcanza ya los 81.500 megavatios, de los que 25.200 MW son eólicos marinos.

La confluencia de ambos vectores se da en mercados cada vez más lejanos –Japón, Corea, Taiwan, Australia o Vietnam, última gran apuesta de Galán– que se unen al fuerte impulso en mercados tradicionales como España, donde el grupo ultima su primer parque eólico flotante en Canarias (238 MW), Portugal, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Estados Unidos y Brasil.

Ante la magnitud del desafío, Galán reconoció que estudia «con muchísimo detalle» un posible «spin-off» de la eólica marina ante el potencial del negocio, en el que Iberdrola genera unos 600 millones de euros de resultado bruto de explotación.

Iberdrola ya opera más de 1.300 megavatios (MW) de esta tecnología y avanza en proyectos en Francia, Estados Unidos y Alemania, que le permitirán duplicar su capacidad «offshore» en los próximos años. Además, la estrategia de la energética en el segmento eólico marino se verá impulsada por los procesos de subastas previstos a corto plazo en varios de sus mercados prioritarios: Europa (37.000 MW entre 2021-2022), Estados Unidos y Asia Pacífico (13.800 MW hasta 2024). En este sentido, Galán apuntó que el grupo prevé el desarrollo de 12.000 MW «offshore» hasta 2030, con unas inversiones de unos 30.000 millones.

Respecto al interés por Vietnam, Iberdrola estudia hacerse con una cartera de casi 600 MW, compuesta por cinco parques eólicos, y que prevén poder empezar antes de 2022-2024.

Al margen de las inversiones y de la fuerte reducción de deuda, de 500 millones, Iberdrola ganó en el primer semestre del año 1.531,3 millones de euros, un 18,4% menos que un año antes por el aumento del tipo del 19% al 25% en el Impuesto sobre Sociedades en el Reino Unido para 2023, que restó 463 millones a la eléctrica. Los ingresos sumaron 18.752,2 millones, un 13,9% más.