Marruecos compra gas en mercados internacionales y negocia llevarlo desde España a través del gasoducto cerrado por Argelia

Desde Rabat se dice que el acuerdo no se ha podido formalizar aún “por razones políticas”

Foto de archivo de instalaciones gasísticas
Foto de archivo de instalaciones gasísticas FOTO: jmz gas

España y Marruecos negocian la utilización, con flujo inverso (desde nuestro país al magrebí) del gasoducto (GME) que quedó inutilizado tras la decisión de Argelia de cortar el suministro de energía a través de esta vía. No se trataría del envío de gas argelino, lo que ha prohibido Argel, sino del que negocia Rabat en mercados internacionales. Las conversaciones, llevadas a cabo por las empresas respectivas, no han prosperado hasta ahora por “razones políticas”, que no se citan.

Según Le360, revertir el flujo del GME es una solución entre otras fuentes alternativas de suministro. Se trata de abastecer a dos centrales eléctricas marroquíes (las que funcionan con gas, Tahaddart y Aïn Beni Mathar, en las que empresas españolas tienen una importante participación) desde una instalación marítima o por otras vías.

“Si se pusiera en marcha la opción de suministro desde España, no se trataría de introducir gas marroquí o argelino por una vía indirecta, como quisieran creer algunos medios (especialmente los medios argelinos, y a su cabeza la agencia oficial de prensa APS), o gas extraído del mercado español, en detrimento de los consumidores nacionales en este período de precios vertiginosos”, según una fuente de la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM), que cita el digital

“Por el contrario, sería gas comprado por Marruecos en los mercados internacionales y descargado utilizando infraestructuras europeas, españolas, portuguesas u otras, y enviado a Marruecos a través del GME, por operadores que se rigen por la normativa europea de libre acceso de terceros y no discriminación”, agrega.

Por el momento, no hay indicios de que se haya descartado definitivamente el escenario de reversión de GME y, por primera vez, el “regulador español ha implementado una tarifa de salida a través del gasoducto GME hacia Marruecos, como es el caso de Portugal o Francia. La solución de flujo inverso podría implementarse sin demora, si se tomara la decisión al respecto”, dijo la misma fuente.

La utilización del GME se considera liberalizada una vez que Argelia decidió cortar el suministro por esta vía y los contratos rescindidos, por lo que no podría tener ningún tipo de consecuencia. “El anuncio realizado por Argelia en agosto de no permitir a España utilizar el gasoducto marroquí supuso de facto el fin del acuerdo el 31 de octubre de 2021; y también “el fin de la gestión de GME por parte de las empresas españolas y portuguesas”. “La gestión corresponde a Onhym y su futura filial, Onhym-Midstream, encargada de las infraestructuras gasistas marroquíes”, agrega Le360. Desde entonces, Onhym ha asegurado la continuidad operativa de la estructura (del GME), asistido por la empresa Metragaz, cuya plantilla marroquí ha demostrado su experiencia durante 25 años”, indica la misma fuente.

En cualquier caso, todas estas gestiones se realizan a la espera de la formalización y puesta en marcha del contrato firmado recientemente con la empresa británica Sound Energy para explotar el gas extraído de los campos de Tendrara (en Marruecos) para suministrar energía a las centrales térmicas de Tahaddart y Aïn Béni Mathar. La cantidad contractual anual es de 350 millones de m3 por año.

El proyecto consiste en producir gas natural mediante la perforación de varios pozos para lograr el flujo diario contractual, mediante la instalación de una unidad de procesamiento y transportar el gas tratado a través de un nuevo gasoducto, a lo largo de 120 kilómetros, que se conectaría al GME. El plazo de ejecución de obra es de 24 meses para permitir el inicio de la producción una vez que se haya tomado la decisión final de inversión.