Este es el límite para retirar dinero del cajero

Las entidades bancarias deben ponerse en contacto con los usuarios para que justifiquen ingresos o retiradas de dinero cuando superan cierta cantidad

Una persona saca dinero de un cajero de una entidad bancaria
Una persona saca dinero de un cajero de una entidad bancaria FOTO: Emilio Naranjo EFE

Aunque la pandemia disparó las compras online y el uso de métodos de pago sin contacto, el efectivo sigue teniendo un gran peso en la economía española, sobre todo, en la sumergida. Los billetes y monedas siguen siendo el principal quebradero de cabeza de Hacienda al luchar contra el fraude fiscal y el blanqueo de capitales. Sin embargo, aunque sí existe un límite para pagar con efectivo, no lo hay para hacer ingresos y retiradas en cajeros. Eso sí, su entidad bancaria puede pedirle explicaciones ante operaciones de gran volumen.

Más allá de que cada entidad establezca un límite para la retirada de dinero en efectivo al día (por norma suele rondar los 600 euros), la Agencia Tributaria no ha fijado ningún máximo a la retirada de efectivo, tal y como aclaran fuentes de Hacienda a LA RAZÓN. No obstante, a partir de retiradas e ingresos de efectivo iguales o superiores a 1.000 euros, el banco puede ponerse en contacto con el usuario para que justifique dicha retirada y se identifique, según explica el Banco de España en su Portal del Cliente Bancario.

Límite de pagos en efectivo

En el BOE de 10 de julio de 2021 se publicó la Ley 11/2021, de 9 de julio, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, y entre las novedades que recogía esa ley se encuentra la limitación de los pagos en efectivo a 1.000 euros. La entrada en vigor de la ley supuso una considerable rebaja frente al límite anterior de 2.500 euros. Mientras, la Comisión Europea plantea un límite común entre los Estados miembros bastante superior: 10.000 euros. Por lo tanto, se podría entender que la ley española es más ambiciosa en este sentido mientras que en el caso de la Unión Europea la intención es llegar a un acuerdo para establecer un límite mínimo general. No obstante, el Banco Central Europeo no percibe la iniciativa española como un ejemplo a seguir, sino como un exceso de control por parte del Gobierno Español.

Límite “desproporcionado”, régimen sancionador “excesivo” y menos libertad de los ciudadanos para escoger el medio de pago. En este términos criticó el Banco Central Europeo (BCE) el límite de 1.000 euros para pagos en efectivo establecido por España, el pasado mes de abril. Además, en su análisis, el BCE detecta también una discriminación entre los pagos hechos por residentes, a los que se les aplica el tope de 1.000 euros, y los realizados por extranjeros, que pueden pagar hasta 10.000 euros en efectivo.