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¿Dónde pagar menos?

  • ¿Dónde pagar menos?

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23 de abril de 2018. 11:35h

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Óscar Reyes.  23/4/2018

Durante la Edad Media los ciudadanos tenían que hacer frente a un impuesto llamado «la luctuosa», que consistía en que, al morir, el siervo debía ceder parte de sus pertenencias al señor feudal. El gravamen se ha mantenido, escondido tras otros nombres, hasta que, a día de hoy, se le denomina Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD). Esta imposición fiscal provoca que tengamos que pagar por la misma cosa dos veces, pues hay que abonarlo aunque el bien que se reciba ya haya sido totalmente sufragado por su anterior propietario. Claro, este doble castigo económico fastidia, y mucho. Apena conceptos que en principio deberían alegrar, como herencia o donación. Y la RAE lo refleja en su diccionario, definiendo la palabra luctuosa, verdadero origen de este impuesto, como algo «que produce o conlleva tristeza, dolor o luto».

La competencia del Impuesto de Sucesiones y Donaciones la poseen las comunidades autónomas, que añaden a la legislación estatal sus reducciones y bonificaciones particulares. Lo que provoca que en algunas regiones se pague muy poco y, en otras, demasiado.

Andalucía

Andalucía ha sido una de los territorios que más cargaba fiscalmente a sus ciudadanos con el ISD, tanto que crearon una asociación para luchar contra el gravamen: «STOPimpuestodesucesiones». A ella, pertenecen casos como el de F.L., vecina de Coria del Río (Sevilla). Junto a su hija adolescente, heredó de su marido tres pequeñas fincas rústicas y la vivienda familiar (valorada en 312.000 euros por la Junta) donde tienen integrada una tienda. No han podido hacer frente a la cuota del ISD correspondiente, 174.192 euros, ya que no poseían liquidez suficiente, ni han logrado vender los bienes para poder pagarlo. Lo que les queda, es una deuda que no para de crecer debido a los intereses de demora y, en sólo siete años, el débito ha ascendido a más de medio millón de euros.

F.L. no ha tenido la suerte de disfrutar de la subida del mínimo exento hasta el millón de euros que entró en vigor en Andalucía el pasado 1 de enero, y que permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre. La medida provoca que alguien que herede una vivienda valorada en 300.000 euros, no pague nada. Antes, sí debía hacerlo porque el límite era de 250.000.

Castilla y león

Lo mismo le ocurriría en Castilla y León. Allí, el mínimo exento era de 175.000 euros, hasta que en los Presupuestos de la comunidad, aprobados en 2017, entró en vigor un aumento hasta los 300.000 euros. Además, los partidos en el gobierno acordaron que en los nuevos Presupuestos el mínimo siguiese creciendo hasta los 400.000 euros.

Principado de Asturias

Una línea tributaria similar han seguido en Asturias, donde el límite exento ha pasado de los 200.000 euros a los 300.000 euros. Al presentar esta reforma, el portavoz del Gobierno del Principado (PSOE) aseguró que «sólo pagarían este impuesto 200 personas» en la región.

Comunidad de Madrid

La Comunidad de Madrid es la joya de la corona en lo que se refiere a herencias y donaciones. Están bonificadas el 99% para cónyuges, descendientes y ascendientes. Sólo pagarían el 1% restante. Alguien que reciba una vivienda de 250.000 euros, de esta manera, sólo pagará 125 euros en Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Pero es que, poniendo otro ejemplo en el que el bien heredado tenga un valor más alto, de 1.000.000 de euros, el receptor sólo tendría que abonar 500 euros. Esto lo tienen en cuenta los que más ingresos acumulan y, por ello, «la mayor parte de las grandes fortunas estan concentradas en Madrid», explica el economista Javier Santacruz.

Región de Murcia

Madrid es, independientemente del importe a pagar, la comunidad donde más barato sale el impuesto. Pero comparte trono con otros territorios que aplican amplias ventajas, como Murcia. La región estrenó el año con la noticia de la subida de la bonifación del 60% al 99%.

Canarias

Canarias disfruta de la misma deducción en herencias y donaciones salvo para los seguros de vida. Los ciudadanos afectados por esta excepción, no obstante, cuentan con un gran beneficio, pues las dotaciones inferiores a los 23.150 euros gozan de una reducción del 100%.

La Rioja

La Rioja repite el modelo pero con condiciones más exigentes. El 99% se bonifica a las bases imponibles superiores a los 500.000 euros y para las inferiores se reduce al 98%. Por lo tanto, en el caso de una herencia o donación de 300.000 euros, el ciudadano tendría que pagar un 1% mas que en Madrid y Murcia.

Cantabria

El Gobierno de Cantabria, tambien ha emprendido recientemente politicas en la dirección de reducir las cargas fiscales. Al 99% de bonificación a las sucesiones, se le une otro incentivo para las herencias más bajas. Cuando la base imponible sea inferior a los 100.000 euros, la bonificación será del 100%. En cuanto a donaciones, el 99% sólo se aplica a cesiones económicas destinadas a la vivienda y a las actividades económicas.

Islas Baleares

En las Islas Baleares, el acceso a la bonificación del 99% está bastante limitado, ya que se reduce a los hijos menores de 21 años, y sólo para las sucesiones. Es decir, en el caso de superar esa edad y recibir una herencia de una vivienda de 300.000 euros, habría que pagar casi 50.000 euros.

Extremadura

La bonificacion del 99%, en Extremadura, únicamente alcanza los seguros de vida. Si hablamos de un domicilio heredado por alguien de 20 años, con valor de 300.000 euros, está en una de las mejores situaciones que se pueden lograr en esta comunidad. Sin embargo, no evitaría abonar 50.000 euros. Cuando es mayor a 21, debería aplicarse la normativa estatal, encareciendo mucho más el gravamen.

Galicia

Galicia tampoco es la mejor región para heredar, pero la reducción para una vivienda habitual valorada en 300.000 euros es del 95%. Haciendo cálculos, finalmente se pagarían unos 2.000 euros siendo mayor de edad.

País vasco

El País Vasco, que se enmarca bajo un Régimen Foral, es la región en la cual las condiciones cambian más según la provincia. Pero, de todas maneras, una herencia de 300.000 recibida por un cónyuge, ascendiente o descendiente, no tendría que hacer frente a impuestos, ya que el límite exento es de 400.000 euros.

Navarra

La otra comunidad foral, Navarra, ha aprobado una tarifa que diferencia entre cónyuges y parejas de hecho, e hijos y ascendientes. Para los primeros, el tipo impositivo será del 0% hasta los 250.000 euros, y del 0,8% para el resto de la base liquidable. Los segundos, pueden enfrentar un tipo de gravamen desde el 2% (para herencias inferiores a los 250.000) y el 16% (hasta los 3 millones).

Castilla-la mancha

El método de las bonificaciones progresivas es el que emplea Castilla-La Mancha. Los herederos de primer grado de consanguineidad pueden acceder a un 100% de deducción si la base liquidable es inferior a los 175.000 euros; a un 95% hasta los 225.000; un 90% hasta los 275.000; un 85% hasta los 300.000; y un 80% para las superiores a esa cifra. Las donaciones «inter vivos» no se bonifican tanto. Para un importe menor a los 120.000 euros, se atribuye un 95%; un 90% hasta los 240.000; y un 85% si es mayor.

Cataluña

Las bonificaciones a las herencias también son escalonadas en Cataluña. Allí, hasta los 100.000 euros se deduce un 99%, y el pocentaje a reducir continúa descendiendo hasta llegar al máximo posible, un 57,37% para bases imponibles de 3 millones. Aragón

Este vaticinio que hace Bravo, puede hacerse realidad en Aragón. Su Gobierno ha publicado las previsiones de recaudación del ISD para el presente ejercicio, y suman 149 millones de euros, pues se trata de uno de los modelos más gravosos en toda España. Pero Ciudadanos tiene la intención de rebajarlo en Aragón, como ha logrado en Andalucía, imitando la medida. En las dos regiones gobierna el PSOE, pero en Aragón, no lo hace con Ciudadanos, sino con la Chunta Aragonesista, por lo que hay más dudas sobre que prospere. El PP regional, con vistas a las elecciones de 2019, ha anunciado que prometerá bonificar el 99% del impuesto, como en Madrid, Murcia y La Rioja, tres comunidades donde gobierna el Partido Popular.

Comunidad Valenciana

Bajando la costa, en Valencia, no disponen de tantas ventajas. Un descendiente mayor de 21, con una herencia de 300.000 euros, pagará más de 16.000 euros tras aplicarse una bonificación del 50% para hijos, padres y parejas. Y si el grado de consanguineidad no es el más cercano, la cuota definitiva podría superar los 80.000 euros. La comunidad no sigue la tendencia de casi «anular» el tributo y aumentó un 26% su ingreso por el ISD en 2016, según los últimos datos de Hacienda, hasta sumar 132 millones de euros. Mientras, en el conjunto de las comunidades de régimen común, bajó un 18,5%, quedándose en 2.377 millones.

A pesar del descenso, sigue significando la segunda mayor fuente de ingresos de las regiones en cuanto a impuestos cedidos por el estado, sólo superado por el de Transmisiones. Para Luis Bravo, socio fiscal de Cuatrecasas, «constituye una fuente de ingresos muy relevante, de tal suerte que cualquier pequeña reforma puede afectar de forma muy sensible a su financiación».

Presentación

Lo primero que se debe conocer a la hora de presentar el ISD ante Hacienda, son los modelos necesarios. Las herencias se contemplan en el 650, y las donaciones en el 651. Para las herencias, la documentación más imprescindible es el certificado de defunción y el testamento, a lo que habría que añadir una valorización del bien inmuble o el contrato del seguro de vida, dependiendo de lo que se reciba.

Además, «existen dos modos de presentar el ISD, la declaración-liquidación y la autoliquidación», comenta Luis del Amo, secretario técnico de REAF Asesores Fiscales/Consejo General de Economistas. Explica que «en la primera, el contribuyente presenta la documentación y la Comunidad Autónoma liquida y, en la segunda, es el mismo contribuyente el que autoliquida el impuesto». No obstante, la autoliquidación es obligatoria en 11 autonomías.

Ideologización

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) no es homogéneo en el territorio nacional, lo cual genera distorsiones. Es decir, que alguien que resida en Aragón, por ejemplo, tenga su domicilio fiscal en Madrid. Estas diferencias regionales sólo tienen una causa, la ideologización. El economista Javier Santacruz, sostiene que si este gravamen tan antiguo se mantiene vigente es porque funciona como arma política: «Esa es la primera premisa de su existencia y la más importante. Tradicionalmente, ha sido un instrumento más ideológico que recaudatorio. Se trata de uno de los pocos impuestos que condicionan la visión de un político, demostrando las diferentes concepciones de cómo se tiene que realizar la sucesión de padres a hijos en términos económicos».

En España, encontramos dos percepciones enfrentadas. Por un lado, la de la derecha, representada principalmente por los gobiernos autonómicos del Partido Popular (PP), que intentan reducir el coste de la sucesión entre familiares. Entre las regiones que más bonifican la cuota a pagar por este impuesto, encontramos Madrid, Murcia y La Rioja, administradas por el PP. En las tres, los ciudadanos pagan sólo el 1% de una herencia o una cesión cuando sean cónyuges, ascendientes o descendientes del donante. También destaca Canarias, donde manda el partido regionalista de derechas Coalición Canaria, o Cantabria, donde el Partido Regionalista de Cantabria (liderado por Miguel Ángel Revilla), ha puesto en marcha una política fiscal que reduce las cargas sobre los ciudadanos.

La cara opuesta, la izquierda, impone mayores cargas fiscales como parte de su ideología de cobrar mayores impuestos a cambio de servicios públicos más baratos. Así, en las comunidades gobernadas por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Impuesto de Sucesiones y Donaciones castiga más a los ciudadanos. Los mejores ejemplos son Valencia, Extremadura, Asturias y Andalucía, que sí bonifican la cuota a pagar por este gravamen, pero con condiciones que reducen el número de beneficiarios mucho más que en las regiones dirigidas por el PP.

El caso de Andalucía, es el más evidente de que el ISD es, de verdad, un aparato ideológico. La comunidad es gobernada por el PSOE, liderado por Susana Díaz, pero con el apoyo de Ciudadanos, partido de centro derecha dispuesto a reducir este gravamen. La organización encabezada por Albert Rivera a nivel nacional, puso una condición inalterable para que Díaz pudiese aprobar los Presupuestos de la región para el 2018: exigió el aumento del límite exento del pago al ISD hasta el millón de euros. El PSOE aceptó y la medida entró en vigor el 1 de enero de este año. Eso sí, expirará el 31 de diciembre porque en 2019 se vuelve a realizar elecciones autonómicas y, de ellas, saldrá otro gobierno con su propia perspectiva de lo caro que debe ser la sucesión entre familiares.

Heredar es un nuevo privilegio

Heredar ya no es lo que era. Se podía hasta presumir de ello, y los hijos vacilaban con sus padres con alegría sobre lo que les iban a dejar. Sin embargo, eso ha cambiado brutalmente. Luis Bravo, socio fiscal de Cuatrecasas, subraya que «durante la crisis se incrementó el fenómeno de las renuncias a las herencias». Y según los datos de Idealista, en la última década, en España, las abdicaciones a las sucesiones han aumentado un 250%.

Bravo, añade que, «la razón de la renuncia más común es el evitar asumir un importe de deudas del causante que supere en valor a los elementos patrimoniales que podrían adquirirse, aunque existen otras razones tales como favorecer que, por aplicación de la sustitución, hereden otras personas». En definitiva, el préstamo hipotecario es el gran terror de los herederos. Si uno fallece, y ha dejado una vivienda a su hijo, pero aún no se ha completado el pago de la hipoteca por este domicilio, el descendiente tendrá que hacerse de pargar el ISD, por un lado; y continuar abonando la hipoteca para evitar un embargo. Pero como el mapa del Impuesto de Sucesiones y Donaciones en nuestro país es tan desigual, el número de herencias a las que se renuncian tampoco es homogéneo en todo el territorio nacional. En Aragón, las abdicaciones superaron las 1.100 anuales en 2017 (con una población total de 1, 309 millones de habitantes); y en Galicia sumaron 2.537 en el mismo periodo (con 2,719 millones de ciudadanos). Con tantas renuncias, cabe pensar que el ISD hace un flaco favor a la gente. Y es que tampoco beneficia del todo a las administraciones porque su gestión les supone un gasto elevado que reduce considerablemente la recaudación. Javier Santacruz, sostiene que «el coste del control tributario es mayor de lo que se ingresa. Una inspección, revolver papeles, el sueldo de los funcionarios... todo eso le cuesta dinero a Hacienda». Este es uno de los motivos por los que la existencia del ISD (llamado luctuosa durante la Edad Media) «no tiene sentido» para Javier Santacruz.

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