Crisis de la vivienda

Niño Becerra, economista: "Los precios de la vivienda dejarán de subir cuando la demanda no pueda pagar más"

El experto explica desde su parecer el factor que podría frenar la subida de precios aunque asegura que el remedio puede ser peor que la enfermedad

Niño Becerra, contundente con la situación económica en España: "La clase media ha dejado de ser necesaria"
Niño Becerra, contundente con la situación económica en España: "La clase media ha dejado de ser necesaria"Santiago Niño Becerra

El mercado inmobiliario español continúa registrando cifras históricas. Según los datos más recientes del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, durante el tercer trimestre de 2025 el valor medio por metro cuadrado alcanzó los 2.153,4 euros, superando así los registros de la burbuja inmobiliaria de 2008. Este incremento representa un crecimiento del 12,1% respecto al mismo periodo del año anterior y refleja la presión constante sobre los precios en un contexto donde la oferta resulta insuficiente. Por otra parte, el Banco de España estima que serían necesarias alrededor de 700.000 viviendas adicionales para cubrir la demanda actual, lo que evidencia el desajuste entre la disponibilidad y la necesidad de vivienda en España.

Al mismo tiempo, el mercado de alquiler sigue su senda alcista. Según los últimos datos de Idealista, en octubre de 2025 la renta media se situó en 14,5 euros por metro cuadrado, lo que supone un aumento del 10,9% respecto al mismo mes del año anterior, aunque ligeramente por debajo del máximo histórico registrado en junio. Este panorama refleja tanto la presión de la demanda como la dificultad creciente para los hogares, especialmente los jóvenes, de acceder a una vivienda propia o alquilada. La tensión entre oferta limitada y demanda creciente genera incertidumbre sobre la evolución futura de los precios y la estabilidad del mercado.

Niño Becerra analiza el futuro de la vivienda

Niño Becerra, economista referencia en el sector y catedrático en estructura económica, analiza el cambio que ha sufrido el mercado inmobiliario y el porvenir que le espera en el programa de radio de La Ventana de la Cadena Ser. "Recordemos que el año pasado, de este año aún no hay datos, la mitad de las viviendas que se vendieron se pagaron al contado, sin recurrir a hipoteca ni préstamos ni nada por el estilo", comienza explicando el experto. Esto muestra una capacidad de compra directa significativa pero también una limitación para quienes dependen del crédito. Según el experto, este factor influye directamente en el ritmo de subida de los precios y en la percepción de accesibilidad del mercado.

El economista explicó que los precios continuarán aumentando mientras exista una demanda solvente dispuesta a pagar. "¿A dónde nos llevará esto? Pues yo mi teoría la sigo manteniendo, y es que los precios dejarán de subir cuando la posible demanda ya no pueda pagar más", aclara. De esta manera, el experto subraya que el mercado tiene un límite natural vinculado al poder adquisitivo real de los compradores. Esta perspectiva pone el foco en la sostenibilidad de la subida de precios y en la capacidad de acceso de los hogares.

Además, el experto señaló que la presión sobre la vivienda afecta de manera directa a los jóvenes y a su capacidad de emancipación. "Ahora, ¿qué panorama habrá a nuestro alrededor? Bueno pues evidentemente jóvenes que tengan imposible la emancipación, viviendo con sus padres, etc", agrega resaltando cómo las dificultades de acceso a la vivienda influyen en las decisiones de vida y en la estructura familiar. Este escenario podría alargar los tiempos de emancipación y consolidar hogares multigeneracionales por más tiempo.

La emancipación en España ya supera los 30 años

El futuro del mercado de la vivienda en España también se ve reflejado en las estadísticas de emancipación juvenil. En la Unión Europea, la edad media de independencia de los jóvenes en 2024 fue de 26,2 años, pero España vuelve a situarse por detrás de este promedio. Los jóvenes españoles se emanciparon de media a los 30 años, uno de los cinco peores registros de la UE según Eurostat. Este retraso se vincula directamente con la accesibilidad a la vivienda y su coste, y refuerza la idea de que mientras los precios sigan subiendo, la independencia de los jóvenes seguirá posponiéndose.