Entusiasmo por la fusión entre Fiat y Renault

Los mercados reaccionan a la posible alianza con subidas en ambos grupos.

Stand de Renault en la feria del automóvil de Riga
Stand de Renault en la feria del automóvil de Riga

Los mercados reaccionan a la posible alianza con subidas en ambos grupos.

El anuncio llegó ayer, como estaba previsto, a primera hora de la mañana. Aún estaban cerradas las bolsas cuando el grupo Fiat Chrysler (FCA) emitió una nota en la que mostraba su intención de fusionarse con Renault. El conglomerado resultante se convertiría en el tercer mayor fabricante de automóviles del mundo y el primero si se tienen en cuenta las alianzas que tiene la compañía francesa con Nissan y Mitsubishi. Las acciones de las compañías implicadas en la fusión reaccionaron de forma inmediata con subidas superiores al 10%. Finalmente, Fiat cerró la sesión en Milán con un alza del 8%, mientras que Renault hizo lo propio en París con un ascenso del 12,1%.

El comunicado emitido por FCA explica que en la oferta de fusión ninguna de las dos compañías sería preponderante. Se trataría de una alianza en la que ambas participarían al 50%. Entre las dos establecerían unas sinergias por valor de unos 5.000 millones de euros anuales, sin contar con lo que pudieran aportar Nissan y Mitsubishi. El acuerdo fue acogido con cierta inquietud en España entre los trabajadores de Renault, que cuenta con cuatro fábricas en nuestro país. Sin embargo, Fiat declaró en su nota que no se plantean el cierre de ninguna planta.

El posible acuerdo lleva meses rumoreándose. Y ayer su plasmación dio un paso definitivo no sólo con el anuncio del grupo italoamericano, sino con la buena reacción que recogió en los mercados. Según el comunicado oficial, el consejo de administración de la compañía gala dio señales positivas al considerar que la propuesta «genera valor adicional» para ambas compañías. En cualquier caso, por plazos legales, la alianza no se podría concretar al menos hasta dentro de un año.

Fiat llevaba tiempo buscando un socio fuerte en el mercado. Lo intentó primero con Ford, y después vinieron las operaciones de intercambio de acciones con General Motors y después las conversaciones con Volkswagen. Pero en ninguno de los casos fructificó. Una posible fusión con Renault no sólo supondría un gran grupo con una fuerte impronta europea y americana, ya que FCA cuenta con las marcas estadounidenses Chrysler, Dodge y RAM, sino que entraría también de lleno en el mercado asiático gracias a la experiencia de la compañía francesa con Nissan y Mitsubishi. Esta última aporta un importante avance en el mercado del eléctrico. Otros sectores como el de los vehículos comerciales o las marcas «premium», como Maserati o Alfa Romeo, controladas por FCA, también se verían reforzadas.

Tomando los datos de ambas compañías, un hipotético conglomerado podría tener beneficios netos por valor de 8.000 millones de euros y fabricar más de 15 millones de vehículos.

Una de las cuestiones que quedarán pendientes es quién ostentará el control. Hace meses, el consejero delegado de Renault, Carlos Ghosn, fue detenido en Japón por presunto fraude fiscal y su relevo no está siendo fácil. Mientras, el director ejecutivo de FCA, Sergio Marchionne, murió el año pasado, con lo que volvieron a surgir nuevas dudas sobre la viabilidad del grupo. La nueva sociedad cotizaría en las bolsas de París, Milán y Nueva York.

Por lo que se refiere a España, las instalaciones de ambos grupos con complementarias. Renault fabrica turismos y cajas de cambios en sus plantas de Valladolid, Palencia y Sevilla e Iveco hace camiones en Madrid.