«Sánchez, ¡con Rivera no!»

La resaca electoral se cuela en el Día del Trabajador y los sindicatos piden un Gobierno «progresista de izquierdas». Tanto UGT como CC OO exigen la derogación de la reforma laboral y apoyan el sablazo fiscal.

En las manifestaciones por el Primero de Mayo los sindicatos pidieron un Ejecutivo de izquierdas que distribuya mejor la riqueza. Foto: Jesús G. Feria

La resaca electoral se cuela en el Día del Trabajador y los sindicatos piden un Gobierno «progresista de izquierdas». Tanto UGT como CC OO exigen la derogación de la reforma laboral y apoyan el sablazo fiscal.

Como cada 1 de mayo, miles de personas se movilizaron para reivindicar sus derechos laborales y celebrar el Día del Trabajador, que este año estuvo inevitablemente marcado por las elecciones generales del pasado domingo. Pero éste no fue un Primero de mayo cualquiera, la resaca por la victoria del PSOE todavía colea. Tanto es así que el «¡Con Rivera, no!» de los militantes socialistas en Ferraz tras el 28-A resonó también en las gargantas de los cerca de 30.000 manifestantes (según la organización) que se movilizaron ayer en las calles de Madrid. Bajo el lema «Primero las personas», los sindicatos UGT y CC OO instaron al próximo Gobierno a que haga frente al futuro «desde una posición progresista de izquierdas» y dejaron claro que, «efectivamente, con Albert Rivera no, con Pablo Casado no y con Vox ni a tomar una cerveza».

Los máximos representantes de los dos sindicatos, Pepe Álvarez (UGT) y Unai Sordo (CC OO), destacaron que es imprescindible derogar las reformas laborales del PSOE y del PP antes de negociar un nuevo Estatuto de los Trabajadores. «No se trata de volver a los 90, nos conformamos con volver a la situación de 2009», aseguró Álvarez antes del arranque de la movilización. «No vamos a aceptar el señuelo de que abordar la modificación de un nuevo Estatuto sirva para tapar la prioridad de corregir la reforma de 2012», apuntó Sordo, quien aseguró que tenían pactados los cambios con el Gobierno, pero «se excusaba en que no tenía la mayoría parlamentaria». En este punto, para Álvarez es imprescindible un cambio en el modelo industrial y productivo. Además, cree que España tiene que tener un banco público como embrión o, al menos, una compañía eléctrica nacionalizada al servicio de los ciudadanos. «Estos son los ejes fundamentales del Gobierno que tiene que poner en marcha», añadió Álvarez.

Sobre pensiones, el secretario general de CC OO destacó que es imprescindible derogar la reforma de 2013 y que «no vale llegar a acuerditos puntuales», sino que «hay que tomar medidas para garantizar la mejora de ingresos de la Seguridad Social». Ambos líderes sindicales apoyaron el aumento de la recaudación a través de la subida de impuestos que plantea el Ejecutivo en funciones que, tal y como adelantó LA RAZÓN el pasado martes, implicaría un hachazo de 5.600 millones de euros para 2020. Consideran, además, que «España no puede seguir teniendo una presión fiscal ocho puntos por debajo de la Unión Europea». «Tienen que pagar los que más tienen y se tiene que hacer frente a la elusión fiscal», destacó Sordo antes de pedir «un acuerdo estable de legislatura» que garantice tal sablazo fiscal. También acudieron a la manifestación el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos; el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias; y el de Izquierda Unida, Alberto Garzón, así como de representantes del PSOE, Ciudadanos y Podemos de la Comunidad de Madrid.

Iglesias y Garzón pidieron a Sánchez gobernar en coalición porque es la única forma de defender los derechos de los trabajadores. El líder de Podemos destacó que, de esta forma, se podría acabar con la temporalidad y asegurar la actualización del sistema de pensiones. Por su parte, el de Izquierda Unida aseguró que «la defensa de los trabajadores se hace recuperando sus derechos», algo que sólo se puede hacer «por la izquierda».

Las elecciones generales no sólo se colaron en el discurso de los organizadores, sino que también estuvieron presentes en las pancartas de los manifestantes, en las que se pudieron leer mensajes como «Casado, Abascal y Rivera, dos novatos y una veleta. ¡Nos libramos de una buena!», «Como Vox, el Casado es un pasado abortado», «La banca corrupta al banquillo», «Las crisis reavivan los nacionalismos» o «Defender las pensiones es cosa de todos».

Ya en la Plaza del Sol, al final del recorrido, los secretarios generales de CC OO y UGT pidieron a la CEOE que deje de condicionar la configuración del Gobierno. Sordo pidió a la patronal «que deje de ser un 'lobby' social» y criticó que la organización no se pronunció cuando las tres derechas planteaban «la ruina del Estado con una caída de impuestos o cuando había propuestas incomprensibles por parte de la extrema derecha».

Otras de las principales reivindicaciones, como ocurrió el año pasado, fueron las feministas. Muchas personas vestían camisetas pidiendo la igualdad entre hombres y mujeres y el color morado se sumó al habitual rojo de las banderas que ondearon los manifestantes. UGT confía en que sea el último 1 de mayo en el que falten en las manifestaciones «53 mujeres asesinadas por la violencia machista o casi 700 trabajadores asesinados por la falta de medidas de prevención de riesgos laborales».

En 75 ciudades de todas las provincias españolas se celebraron movilizaciones, en la mayoría de las cuales los sindicatos instaron al PSOE a que lleve adelante los cambios sociales y laborales apoyado en la izquierda. En Barcelona, miles de personas salieron a pedir a Sánchez que aproveche su victoria en las elecciones generales para derogar la reforma laboral, igual que en Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, País Vasco, Comunidad Valenciana o Galicia, donde pidieron que se restituyan los derechos perdidos durante los años de crisis.

Por otra parte, el secretario general de UGT también recordó a los trabajadores y al pueblo de Venezuela y aseguró que el país necesita «libertad», pero sobre todo que sean los venezolanos los que decidan su futuro, porque cree que «nadie puede meter la mano ni el pie en Venezuela». «Hoy se celebra una jornada de reivindicación y de movilización a lo largo del mundo y no debemos olvidarnos de los trabajadores que siguen en situaciones de falta de derechos en el mundo», resaltó Sordo.