El Euroblog

Wilders anticipa el «tsunami» euroescéptico

El líder del Partido de la Libertad, Geert Wilders, reparte propaganda electoral en Scheveningen (Países Bajos)
El líder del Partido de la Libertad, Geert Wilders, reparte propaganda electoral en Scheveningen (Países Bajos)larazon

Proeuropeos y antierueopeos se disputan la victoria en las elecciones europeas en Países Bajos, que, junto a Reino Unido acude hoy a las urnas. El europeísmo de este socio fundador de la Comunidad Económica Europea ha dado paso a un creciente euroescepticismo entre una población reticente a ceder más poder a Bruselas. El divorció con la UE se remonta a 2005, cuando más del 60% de los holandeses votó en contra de la Constitución europea. En las pasadas elecciones europeas de 2009, sólo acudió a votar el 36% del censo, una baja participación que se prevé repetir hoy.

Los partidos políticos holandeses son un buen reflejo de la división social. Los proeuropeos liberales de izquierdas (D66) y el populista Partido de la Libertad (PVV) se disputan la victoria electoral. El líder del PVV, el xenófobo Geert Wilders, promete combatir al "monstruo de Bruselas", para lo que hay que estar presente en sus instituciones y poder así destruirlo "desde dentro". Para lograrlo, ha creado junto a a Marine Le Pen, líder del Frente Nacional francés, la Alianza Europea por la Libertad, a la que se han sumado otro cinco partidos ultraderechistas europeos.

El líder populista holandés hizo gala de su eurofobia el martes en un acto electoral frente a la sede del Parlamento Europeo en Bruselas en el que recortó una estrella de una bandera europea. "No queremos a Bruselas, no queremos a la Unión Europea y esta estrella me la llevo a Países Bajos para devolvérsela a los ciudadanos holandeses para demostrar que no necesitamos esta bandera europea y que estamos orgullosos de nuestra propia bandera".

"La opinión pública está polarizada, el electorado holandés está decepcionado con el nivel de funcionamiento democrático de la UE, por lo que siente enfado hacia ese organismo", opina Claes de Vreese, profesor de la Universidad de Ámsterdam. Sin embargo, el experto considera que "a pesar de que el escepticismo ha aumentado desde 2009 entre los holandeses, no se puede decir que Países Bajos sea un país euroescéptico, porque la mayoría quiere permanecer en la UE".

Ni siquiera sus comentarios a favor de la expulsión de los inmigrantes marroquíes tras las municipales de marzo y el posterior abandono de ocho diputados críticos con su racismo han hecho mella en la popularidad de Wilders. "El islam es una ideología violenta y totalitaria contraria a nuestro valores", no deja de repetir azuzando el fantasma de "Eurabia", una Europa invadida por musulmanes.

En frente, los partidos de la coalición de Gobierno, lo liberales de derechas (VVP) del primer ministro, Mark Rutte, y los socialdemócratas del PvdA, han caído en el juego de Wilders al presentarse en la campaña con eslogan que no hace alarde de europeísmo precisamente: "Menos Europa, más Países Bajos". Un sondeo de PollWatch les augura un fuerte voto de castigo tras un año y medio de recortes del Estado del Bienestar. El VVP conseguiría cuatro de los 26 escaños en juego y el PvdA, tres, según PallWatch. En cambio, el D66 lograría cinco y cuatro los populistas del PVV. Otro sondeo de la televisión pública, sin embargo, otorga la victoria a los populistas, que crecerían de los cuatro escaños actuales a seis. El resto se los repartirían los democristianos (tres), el Partido Socialista (tres), los calvinistas (tres) y los ecologistas (uno). El hecho de que tanto el D66 como el VVP pertenezcan al mismo grupo político en la Eurocámara decantará al final una victoria liberal en Países Bajos, aunque sólo sea matemáticamente.

pgarcia@larazon.es