Estrategias de poder

Gobierno y PSOE asumen que la investidura se postergará previsiblemente a enero
PSOE

«Si no hay acuerdo con ERC, lo buscaremos con el PP». Esta frase resume la política y la idea de España de Sánchez, tanto si el acuerdo debilita a España o la robustece, porque lo importante para él es ser investido Presidente. Lo objetable de esta situación de bloqueo político en la que nos hemos instalado, no es que los censores apartaran a Rajoy de la Presidencia –su lógica política es la de que «cuanto peor para España, mejor para ellos»–, sino que, además del PSOE, ahora también entre en este juego la oposición.

El margen de maniobra para Sánchez es muy estrecho: un Gobierno de coalición con comunistas populistas, y sometidos a las exigencias de los separatistas para garantizar una precaria gobernabilidad, es un acuerdo con un recorrido tan corto, inestable y crispado, que no es recomendable para España ni para nadie con un mínimo de patriotismo y responsabilidad.

La otra opción, el pacto con los censurados por parte de quien accedió al Gobierno por la vía de la censura, pretendiendo que se presten ahora a sacarle del desaguisado en que él mismo se instaló por su desmesurada ambición de poder, es algo muy difícil de conseguir con él de protagonista principal.

Lo grave de esta situación es que todos –populistas comunistas, socialistas y oposición– actúan en clave partidista y de poder, y nadie antepone a sus intereses el bien común de España y de los españoles.