Ábalos: “Marlaska me pidió que la número “dos” de Maduro no bajara del avión”

El ministro explica su versión del polémico encuentro con la vicepresidenta de Venezuela. “No hubo reunión y le recordé que no podía pisar suelo español”

© Gonzalo Pérez MataLa Razón

Nos recibe José Luis Ábalos en la sede de su renombrado Ministerio. Sus últimas horas han sido trepidantes por los efectos de la borrasca Gloria. No es el único temporal al que ha tenido que hacer frente, pues está envuelto en una polémica por su encuentro con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, la madrugada del lunes. Ofrece en exclusiva sus primeras declaraciones a LA RAZÓN.

–¿Qué paso el lunes?

–Se presentan estos hechos con tintes de una película de misterio, reunión secreta en un avión, de madrugada… La realidad es más vulgar. Estoy informado de la llegada del Ministro de Turismo –Fernando Plasencia– al que conozco, porque viene a Fitur. Como no sabía si lo podría ver por la semana que llevábamos en el Ministerio, fui a Barajas. Llegando al aeropuerto me llama el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, que sabía por mí de su llegada, para decirme que la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, ha recibido una comunicación de la Embajada venezolana en la que le dicen que en ese avión también viaja la vicepresidenta, Delcy Rodríguez. Y me dice: «Ya que vas, procura que no baje del avión».

–¿No se planteó no acudir?

–Además de ministro, tengo amigos personales y soy secretario de Organización del PSOE, y realizo actividades de las que no tengo que dar cuenta, como imagino que también hace el secretario general del PP, que no informa de todas ellas. Me había comprometido y fui. Esa es la verdad. Cuando llego veo un fuerte dispositivo policial por lo que era fácil que se filtrara. Llego en coche particular porque no voy como ministro y no iba a recibirlo como ministro. Iba confiado. Entré directo en la Sala Ejecutiva y me acerqué al avión, sabiendo que estaba la vicepresidenta, aunque no tenía intención de encontrármela. El ministro Plasencia me pidió que la saludara. Y eso hice, saludarla. Por lo tanto no hubo tal reunión. Le recordé que no podía entrar en suelo español dadas las sanciones de la Unión Europea. Sanciones que no tiene el ministro de Turismo. La señora Rodríguez sólo me dijo que seguía para Turquía.

–¿No se vieron en la terminal?

–No. La saludé en el avión. Como se produjo esta situación desagradable, recibí la tarde siguiente al ministro. El avión era alquilado, privado, porque no podía ser del Estado venezolano. Esa es la historia.

–¿Va a comparecer para dar estas explicaciones como le pide la oposición?

–Compareceré las veces que haga falta. Me he reunido con la oposición venezolana más de una decena de veces en el partido, con comparecencias públicas, en privado y en el Ministerio, incluido el embajador de Juan Guaidó. Nunca me preguntaron nada. ¡Ahí no hay misterio! Pero sí, si lo haces con un gobierno que, más allá de que España reconozca a Juan Guaidó como presidente encargado, tengo que decir que no hemos roto relaciones con Venezuela. Otra cosa es que nos quieran invitar a un conflicto. Ni procede diplomáticamente ni procede si lo que queremos es la paz en Venezuela, con elecciones libres, democráticas y observadas internacionalmente.

–El problema es que coincide con el hecho que el presidente Sánchez no recibirá a Guaidó

–Eso es sólo una coincidencia. Las cosas a veces son más sencillas, elementales y vulgares. Fui a recibir a una persona que conozco y me encuentro con este bochinche. Me preguntan si me he reunido. La respuesta es no. No abordé ningún tema, porque no tengo ningún tema que abordar con ella. Ninguno. Es muy simple. Es lo que acabo de contarles. Ni más ni menos. Y fue posible porque estábamos en la terminal Ejecutiva. Si hubiera sido en vuelo regular no hubiera ido hasta el avión. Fui hasta allí porque en esta terminal se puede.

–Me reconocerá que todo parece misterioso...

–Se ha querido poner mucho misterio. Pero, si queremos hablar de Venezuela, hablemos. Debemos apostar por una salida a un conflicto que está absolutamente bloqueado. La propia presidencia de Guaidó demuestra que el tema es bien difícil. La pregunta es lo queremos resolver, o le añadimos más complicación. La derecha lo que quiere es añadir más complicación. Tras la filtración de un diario, la primera salida política ha sido de Vox, a la que el PP se ha sumado. Pues otra medalla para Vox en detrimento del PP. Tengo la conciencia tranquila y no me preocupa comparecer. La derecha quiere arrojar todo lo siniestro sobre la política española. Lo vienen haciendo con todo.

–¿Por qué no recibe Sánchez a Juan Guaidó?

–Lo recibe la ministra de Exteriores. El presidente Sánchez y yo mismo hemos hablado con el señor Guaidó en muchas ocasiones.

–Se ha visto con Merkel y Macron...

–Y con Johnson. España tiene una posición especial. Tenemos un papel protagonista en las relaciones con América Latina y en Europa se reconoce nuestro liderazgo para la solución democrática en Venezuela, solución democrática equilibrada, no hostil. Hay quién apuesta por una posición beligerante y eso nos dejaría fuera de ese liderazgo. No hay otra salida que no sea negociada. No se me ocurre una solución violenta. No me parece, a otros quizás sí. España debe equilibrar más que otros. Hemos de ser más exquisitos si queremos una solución pacífica. Si no, la vía es marcar diferencias y hostilidades.