«La ministra de Exteriores desprecia la diplomacia»

Veto de ocho países a España. Exteriores no ha logrado impedir que Alemania o Reino Unido permitan el turismo en nuestro país. Diplomáticos lamentan que Laya solo se ha dedicado a la cooperación o la agenda climática

Todos los expertos coincidían en que los primeros pasos de la recuperación económica tras la pandemia dependían de un tirón robusto del sector turístico, crucial en nuestro país. Sin embargo, las poco prometedoras cifras iniciales están siendo lastradas aun más por el creciente número de socios europeos que están desaconsejando viajar a España y que incluso, como Reino Unido y Noruega, establecen cuarentenas a los viajeros que vienen de nuestro territorio.

La ministra de Exteriores, Arancha González Laya asegura que «España tiene la situación controlada» pero el hecho es que Alemania se sumó ayer a la lista de naciones que vetan a España como destino turístico. Basta recordar que los ciudadanos de este país se dejaron, solo en el mes de julio de 2019, 1.407 millones de euros en España para darse cuenta de hasta que punto se trata de una noticia inquietante que, una vez más, ha pillado por sorpresa al Gobierno.

Voces internas en el Ministerio ven con preocupación que la prioridad del presente Ejecutivo en lo que a política exterior se refiere ha sido desde el principio la cooperación, la igualdad de género, la lucha contra el cambio climático y los objetivos de la Agenda 2030, desviándose recursos y energía de la labor diplomática tradicional –menos rentabilizable politicamente a corto plazo, más laboriosa e ingrata– pero la única que en definitiva hubiera podido lograr comunicar a países como Reino Unido o Alemania la información necesaria para que sus decisiones fueran menos drásticas.

«Estas cosas se ven venir. Los embajadores mandan despachos avisando sobre este tipo de problemas, pero no reciben contestación. Son los mejor situados para anticipar situaciones como estas aunque el caso de Reino Unido es peculiar porque el Gobierno de Johnson tiene ‘‘la mecha muy corta'' y toma decisiones muy rápido, sorprendiendo incluso a ministros propios en Canarias. Cuando ya se han decidido cuarentenas ya es tarde para reaccionar y perdemos cualquier baza para negociar porque en política exterior no se puede echar mano del Boletín Oficial del Estado, hay que anticiparse y hacer trabajo continuado», explicaba ayer un funcionario del Ministerio a este diario. Y alertaba: «La represalia de Estados Unidos contra España por la tasa Google va a ser muy fuerte. Llevan alertando desde hace meses desde Washington. No se está haciendo absolutamente nada sobre el tema».

Por lo demás esta situación de crisis no ha logrado cambiar la agenda de la ministra de Exteriores, que ayer visitó Grecia, hoy está en Turquía y pasará la segunda mitad de la semana en su tierra natal, el País Vasco. No deja de ser irónico que González Laya se reuniera con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, y con su homólogo Nikos Dendias, miembros de uno de los Ejecutivos que antes y mejor ha reaccionado a la pandemia y que ahora recoge buena parte del turismo que España no podrá aglutinar. Al sol, la playa y los restos arqueológicos se suman los apenas 4.227 casos de coronavirus que Grecia ha registrado desde que se confirmó el primer contagio hace cinco meses (sólo 35 en las últimas veinticuatro horas) y un total de 202 fallecidos por Covid, frente a los 278.782 positivos y más de 44.000 muertos de España.

Por otra parte, desde Moncloa se repite casi de forma autómata que «España es un país seguro» y que se encuentra dentro de un «escenario de control» similar al de los países de su entorno. A pesar del naufragio de las gestiones diplomáticas para establecer corredores seguros a las islas, en el Gabinete de Pedro Sánchez señalan que el contacto con sus socios europeos es «constante y fluido», a fin de ir informando de la evolución de los datos, con la esperanza de que esta comunicación puntual sea suficiente para revertir las duras decisiones impuestas, cuando los rebrotes mejoren.

En todo caso, se reitera que los números de los territorios receptores de turistas alemanes y británicos tienen «tasas de incidencia acumulada muy inferiores a las del Reino Unido» y que el 60% de los contagios detectados se concentra solo en dos comunidades autónomas: Cataluña y Aragón, y más concretamente en las localidades de Zaragoza, Barcelona y Lérida. Desde la mesa del Consejo de Ministros, la portavoz, María Jesús Montero, definió España como un «destino atractivo» y expuso el excelente sistema sanitario del país como una garantía de seguridad para quienes viajen. Además, se volvió a reiterar que el abultado número de casos se produce porque se hacen una media de 250.000 PCR al día y el 60% de los diagnosticados son asintomáticos, lo que muestra la exhaustiva labor de testeo que se está realizando.