Avión “Hércules”: “Adiós a una leyenda”

El Ejército ha despedido hoy a esta aeronave tras 47 años de servicio. El Rey ha felicitado al Ala 31 por formar parte de una “página brillante” de la historia de la aviación militar

Uno de los "Hércules" del Ejército del Aire, hoy, en la base de Zaragoza
Uno de los "Hércules" del Ejército del Aire, hoy, en la base de ZaragozaJavier CebolladaEFE

La base aérea de Zaragoza ha sido testigo hoy del acto de despedida de los aviones “Hércules” del Ejército del Aire, que tras 47 años de servicio se darán oficialmente de baja el próximo día 31. Es tal la importancia que estas aeronaves han tenido para las Fuerzas Armadas que hasta el Rey Felipe VI ha telefoneado esta misma mañana al Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA), general Javier Salto, para felicitar a todos los aviadores y, en particular, a los miembros del Ala 31 por lo que ha definido como una “página brillante” de la historia del Ejército.

Así lo ha confirmado el general durante su intervención en la pista del aeródromo zaragozano, donde ha que ha asegurado que “decimos adiós a una leyenda”. No en vano, ha sido la «espina dorsal» del transporte aéreo militar español durante casi medio siglo. Según ha explicado, estos aviones “marcaron un antes y un después” en las Fuerzas Armadas y han sido “testigos de la historia del Ejército del Aire”.

En estos 47 años, estas aeronaves han acumulado cerca de 210.000 horas de vuelo y se han desplegado en misiones por todo el mundo: Etiopía, Ruanda, Sarajevo, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Haití, Irak, Afganistán... Sus últimos destinos han estado en África, formando parte del ya extinto Destacamento “Mamba”, en Gabón, y del “Marfil”, en Senegal, apoyando a las tropas españolas en Mali y a las francesas en el Sahel en su “Operación Barkhane” contra el terrorismo yihadista. Su capacidad para aterrizar y despegar en pistas improvisadas o de tierra ha sido una de sus señas de identidad.

El JEMAD, el JEMA y jefe del Ala 31 esta mañana en Zaragoza ante un "Hércules" FOTO: Javier Cebollada EFE

“Le echaremos de menos, porque el ‘Hércules’ es un poco de todos los aviadores de todas las unidades del Ejército del Aire”, ha sentenciado el JEMA para dar paso al Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general del Aire Miguel Ángel Villarroya, quien ha confesado que empezó su “vida como aviador en este avión”. Ambos han llegado a Zaragoza a bordo de uno ellos.

Desde un tesoro al féretro de Alfonso XIII

“Es la historia de la evolución del Ejército del Aire”, ha dicho un “emocionado” JEMAD, quien ha señalado que hablaba “como el componente del Ala 31 en activo más antiguo”. Y ha recordado, por ejemplo, cuando uno de estos “C-130 Hércules” trasladó el féretro del Rey Alfonso XIII en 1980.

Ésta es sólo una de las muchas curiosidades que rodean a los “Hércules”, que además de en misiones humanitarias o en guerras, también han participado en otras labores, como cuando en 2012 dos de estos aviones trajeron desde Florida (Estados Unidos) el tesoro encontrado por la empresa “Odyssey” en el pecio de «Nuestra Señora de las Mercedes».

Ya a punto de ser dado oficialmente de baja, los miembros del Ala 31 reconocen que es uno de “los mejores aviones que existen” y que “puede seguir dando guerra”. Y lo hará, porque cuatro de los diez que tenía el Ejército del Aire han sido vendidos a Uruguay y Perú. Los otros seis, a una empresa estadounidense para, en principio, “canibalizarlos”, esto es, desmantelarlos. Otro formará parte del Museo del Aire.

El sustituto: el A400M

Sus sustitutos son desde el año 2016 los Airbus A400M, un avión que prácticamente duplica en todo al «Hércules»: tamaño, capacidad de carga, alcance, velocidad... incluso en comodidad para los pasajeros.

De hecho, algunos de los ocho que tenía hasta ayer el Ejército del Aire han estado presentes en el acto. Hasta ayer, sí, porque nada más terminar la celebración aterrizaba por primera vez en la base de Zaragoza el noveno de los A400-M adquiridos por España.