Detenidos tres ciberdelincuentes que estafaban por el método “phishing”

Engañaban a ciudadanos de toda España pero sacaban el dinero del mismo cajero de Móstoles, en Madrid

Imagen de archivo de un agente de la unidad de Ciberdelincuencia
Imagen de archivo de un agente de la unidad de Ciberdelincuencia

Agentes de la Policía Nacional han detenido a tres individuos como presuntos autores de varios delitos de estafa mediante el método del “Phishing”. Se trata de una modalidad de estafa informática, consistente en la suplantación de un sitio de web de internet.

Los arrestados obtenían de forma fraudulenta la numeración de las tarjetas bancarias de sus víctimas. Siempre realizan las extracciones en el mismo cajero de la localidad de Móstoles a pesar de que las víctimas están repartidas por toda la geografía española. Con las estafas llevadas a cabo obtuvieron un beneficio de casi 8000 euros.

La investigación comenzó el pasado mes de junio cuando los agentes comenzaron a recibir denuncias, remitidas desde diferentes puntos del territorio nacional, en las que los afectados manifestaban haber sido víctimas de una estafa. Todos denunciaban que se habían efectuado retiradas de efectivo de sus cuentas bancarias que ellos no habían autorizado y siempre desde el mismo cajero, situado en Móstoles.

Todos los afectados revelaban en sus denuncias que el día anterior a las extracciones fraudulentas habían recibido un correo electrónico de su entidad bancaria donde se les informaba de que debían actualizar los datos de sus tarjetas de crédito.

Accedían ellos mismos, a través de un enlace adjunto a ese correo, a rellenar los datos que les solicitaban, sin suponer que podía tratarse de una estafa. Las víctimas se percataban de lo sucedido en días posteriores cuando entraban en sus cuentas para realizar alguna consulta de su saldo.

El “Phishing” es una modalidad de estafa informática consistente en la suplantación de un sitio web de internet. Los delincuentes envían a sus víctimas un correo electrónico engañoso con direcciones de páginas web fraudulentas, suplantando la imagen de una empresa o una entidad bancaria real, y de este modo, hacen creer a las afectados de que se trata de un sitio web oficial.

En este correo se les informa a las víctimas de que sus tarjetas bancarias ya no están operativas y que deben pinchar en el enlace inserto que se les facilita, para proceder a su actualización.

Una vez obtenidos los datos, los estafadores asocian las numeraciones de las tarjetas bancarias obtenidas ilegalmente a distintos terminales telefónicos para realizar las extracciones en los cajeros automáticos.