Los diputados gastaron un 11% más en taxis en 2020 pese al confinamiento

El desembolso fue de 372.000 euros frente a los 330.000 de 2019

Transeúntes pasan frente a la Fachada del Congreso de los Diputados.
Transeúntes pasan frente a la Fachada del Congreso de los Diputados.Alberto R. RoldánLa Razón

La pandemia del coronavirus también repercutió en 2020 en la actividad del Congreso de los Diputados. En el pico de la crisis sanitaria, el Hemiciclo se vació y sus señorías vaciaron sus escaños. El teletrabajo también llegó a la Carrera de San Jerónimo y los diputados votaron en muchas de las iniciativas –la mayoría relacionadas con la prórroga del estado de alarma– al participar telemáticamente en las decisiones que se tomaron en el interior de la Cámara Baja. Aun así, los diputados gastaron 371.787,83 euros desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2020 en desplazamientos en taxi, es decir un 11% más que en el mismo periodo de 2019, cuando el gasto fue de 330.817.41 euros, según la información solicitada por LA RAZÓN a la Cámara Baja a través del Portal de Transparencia de la Institución.

Fue el pasado 7 de enero cuando el Congreso invistió a Pedro Sánchez y, en aquel entonces, nada hacía presagiar el año que le esperaba tanto al primer Gobierno de coalición de la Democracia como al hemiciclo más plural de la democracia con diez grupo parlamentarios y diecinueve partidos. En aquel momento, por el contrario, parecía que llegaba al Congreso una normalidad ansiada tras un año de interinidad y dos elecciones generales. Pero solo dos meses después, la irrupción de la pandemia le dio la vuelta al país y también a la Cámara. El 10 de marzo, el primer contagio conocido de un diputado –Javier Ortega Smith, de Vox– provocaba la suspensión, al menos momentánea, de la actividad.

Con la crisis sanitaria descontrolada se decidió poner fin a la asistencia presencial de sus señorías al Hemiciclo, en línea con las recomendaciones del Gobierno a las empresas. Además, se suspendieron las convocatorias de sesiones así como el cómputo de plazos para presentar iniciativas. El Hemiciclo también se puso en cuarentena. Aun así, a tenor de los datos consultados por este medio, el uso de taxi para desplazamientos de sus señorías fue mayor que en el año anterior durante la conocida como Legislatura fallida. Así y pese a que durante los meses de marzo y abril, la imagen del Hemiciclo era la de escaños vacíos ya que la presencia de diputados se redujo y en la actualidad continúa al 50% como máximo, la media mensual de consumo en taxi fue de 30.982 euros. No en vano, según consta en el Plan Presupuestario correspondiente al ejercicio de 2020, la Cámara Baja contaba con una previsión de gasto de 1.014.342,20 euros para la partida de Servicio de Radio Taxi y vehículos de alquiler del Parque Móvil, por lo que, finalmente, se redujo en un 63% el gasto en este concepto.

Pese a la escasa actividad en la Cámara Baja, todas sus señorías recibieron, sin excepción, su salario –que oscila entre los 4.893 euros mensuales de un diputado raso de fuera de Madrid y los 14.545 euros mensuales del presidente de la Mesa del Congreso– así como todos los pluses relacionados con su actividad parlamentaria. A la asignación hay que añadir la indemnización mensual que varía en función de la provincia en la que han sido elegidos. A los electos por Madrid les corresponde 935,37 euros y a los electos por otra provincia, 1.959,62 euros al mes. Esta cantidad, según consta en el Reglamento, es para cubrir «los gastos que les origine la actividad de la Cámara». Durante el confinamiento, la formación independentista CUP envió una petición a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, para que la Cámara no pagara esta parte del sueldo debido a la paralización de la actividad presencial. Sin embargo, desde el Congreso explicaron que es un derecho del diputado tiene y que no se le puede retirar. Según los cálculos realizados por este medio, el coste de estas dietas supuso un desembolso de casi dos millones de euros, entre el 15 de marzo y el 20 de junio. En aquel entonces, se inició una carrera entre las distintas formaciones para ver quién era más solidario y donaba esta cuantía. Sin embargo, fuentes del Congreso señalaron a LA RAZÓN que ellos «no tienen constancia» de estas donaciones ya que se hacen a título personal. Lo que sí aseguraron es que los diputados pueden renunciar de manera individual a esa retribución. «Solo es necesario un escrito motivado», señalaron. En este sentido, solo el diputado socialista Odón Elorza presentó un escrito renunciando a esa cuantía.

En el lado contrario, la pandemia del coronavirus y las restricciones de desplazamientos supusieron para el Congreso un ahorro de más un millón de euros en viajes. Según los últimos datos de la Cámara, en los nueve primeros meses del año descendieron un 35,08% respecto a los nueve primeros meses de 2019. En concreto, en los nueve primeros meses del año pasado, la Cámara ahorró en viajes fuera y dentro de España un total de 1.059.593,76 euros, un 35,08% respecto al mismo periodo del año anterior. Mientras que entre enero y septiembre de 2019 el gasto total en viajes alcanzó los 3.020.277,32 euros, en 2020 se redujo a 1.960.683,56 euros.

Cabe recordar que para el desplazamiento a la Cámara Baja o actos oficiales, el Congreso cuenta con un tipo de ayuda para cubrir los gastos de transporte que deben ser justificados. No es una cantidad fija para cada mes ni para cada diputado, sino que se abona directamente el billete a la empresa, según establece el régimen económico del Congreso de los Diputados.

Por otro lado, los diputados que deciden utilizar su vehículo para desplazarse al Hemiciclo con el objetivo de cumplir con sus funciones reciben 0,25 euros por kilómetro. Finalmente, la Cámara facilita a cada parlamentario que no tiene vehículo oficial una tarjeta con un límite anual de 3.000 euros para utilizar el servicio de taxi en Madrid, que es al gasto al que hace referencia esta información y que, pese al confinamiento, aumentó respecto al ejercicio anterior.