“No vamos a cambiar ni a dejar de honrar el nombre de Francisco Franco”

El presidente de la Fundación Franco, Juan Chicharro, no modificará sus estatutos para evitar la ilegalización. “A morir de pie y de frente”

Juan Chicharro, presidente de la Fundación Francisco Franco
Juan Chicharro, presidente de la Fundación Francisco FrancoDavid JarDavid Jar

La Fundación Franco no tiene intención de modificar sus estatutos para adaptarse a la nueva Ley de Memoria Democrática (LMD). “No vamos a cambiar ni a dejar de honrar el nombre de Francisco Franco”, asegura a LA RAZÓN su presidente, Juan Chicharro, que acaba de hacer público un comunicado donde explica su postura ante las “presiones internas y de afines para que nos anticipáramos [a la LMD] cambiando nombre y estatutos. Me niego a ello”. El general de división retirado lo deja bien claro en términos castrenses: “A morir de pie y de frente”.

Chicharro sostiene que mediante esa ley, el Gobierno “pretende no solo revertir y tergiversar nuestra historia reciente sino al mismo tiempo callar a quienes defienden una visión distinta de la suya defendiendo lo que Franco significó para España”.

La Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) cambió sus estatutos en 2018 “para evitar las posibles sanciones que pudieran venir por incumplimiento de la Ley de Memoria Histórica”, aunque “manteniendo con claridad y transparencia nuestra razón de ser sin tapujos”, y el propio Juan Chicharro es consciente de que al “salir adelante” la nueva ley, “a todas luces inconstitucional”, la fundación que preside “tendrá los días contados por lo que defiende y por su nombre”.

El comunicado dice que “no son pocas las voces bien intencionadas que nos aconsejan estrategias que puedan hacer difícil esa pretendida ilegalización, bien modificando el nombre de la misma o transformándola en otra similar mediante la modificación de los actuales estatutos o a través de una complicada ingeniería legal que permitiera su supervivencia. Algo así como “mismos perros con distintos collares”.

Pero ya advierte el general Chicharro que “no va a suceder lo mismo. No veo razón alguna para renegar para nada del nombre de Francisco Franco ni de nuestro derecho a defender lo que significó. A nosotros no nos gusta en absoluto que haya fundaciones que lleven el nombre de quien fuera presidente del Consejo de Ministros de la República, Largo Caballero, mientras se asesinaba a miles de inocentes en Paracuellos del Jarama o de Juan Negrín, ministro de Hacienda, responsable de la apropiación y traslado a Rusia del 70% de las reservas de oro del Banco de España, pero reconocemos que desde una perspectiva histórica haya quien así lo desee”, señala.

Advierte Chicharro de que “en ningún caso” renunciará a “mantener el nombre de Francisco Franco en esta fundación” ni dejará de “difundir, promover e incentivar el conocimiento del pensamiento, memoria y legado del Caudillo”. “Por supuesto que si llega el momento en que por aplicación de esa posible Ley se procediera a instar a la ilegalización de nuestra fundación será el momento de acudir a los tribunales de justicia si es que para entonces aún subsiste la precaria separación de poderes en nuestro ordenamiento político”, ironiza.

“Ya sé que la lucha en la política al igual que en la guerra requiere a veces la utilización de artimañas para no perder baza en ella pero estamos ante una situación en la que ya está bien de ceder en lo fundamental”, escribe Chicharro que cierra el texto con un aviso: “Jamás renunciaremos a lo que establecen nuestros estatutos que no vamos a cambiar ni a dejar de honrar el nombre de Francisco Franco”.

Luz verde al penúltimo trámite para retirar la estatua de Franco de Melilla

La Comisión de Educación, Cultura, Festejos e Igualdad de la Asamblea de Melilla ha aprobado este lunes la propuesta del Gobierno local de retirar la estatua de Franco de la vía pública, el penúltimo trámite antes de que este asunto sea elevado al Pleno de la Cámara. Fuentes de la Asamblea han informado a Efe de que la iniciativa ha sido aprobada con el respaldo de los representantes del Gobierno de Melilla -de Ciudadanos, Coalición por Melilla y el PSOE- mientras que el diputado de Vox ha votado en contra y el PP no ha votado. Fuentes populares han dicho a Efe que no era necesario tomar esta decisión en la comisión ni en el pleno, sino que es una cuestión que compete al Consejo de Gobierno de Melilla. El diputado de Vox en la Asamblea, Javier da Costa, ha votado en contra de la retirada de la estatua “por ser historia de Melilla”, según ha dicho en una nota de prensa, donde ha defendido que “forma parte del Conjunto Histórico Artístico de la Ciudad de Melilla y es un Bien de Interés Cultural”. La estatua de Francisco Franco, en la que aparece de pie, con uniforme militar y unos prismáticos, ha suscitado varias polémicas en Melilla a lo largo de los últimos años, la última en 2005, cuando el Gobierno local retiró la estatua de su lugar habitual para unas obras de saneamiento, aunque siete días después volvió a ser colocada en otra ubicación cercana.