Subvención “ilegal” al CSIC para trabajos en el Valle de los Caídos en plena campaña del 4-M

La Asociación Raíces presenta una denuncia ante la Audiencia Nacional por el uso “ideológico” y “electoralista” del ente público

La cruz del Valle de los Caídos, desde una de las escalinatas de acceso al complejo
La cruz del Valle de los Caídos, desde una de las escalinatas de acceso al complejoJesus G. FeriaLa Razón

La Asociación Memoria Histórica Raíces ha denunciado en la Audiencia Nacional el uso “ideológico” y “electoralista” del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que empieza hoy prospecciones geofísicas en el poblado de los trabajadores del Valle de los Caídos con una subvención “ilegal”. Unos trabajos que nada tienen que ver con los que tiene previsto llevar a cabo el Ejecutivo en las criptas de la Basílica de la Santa Cruz en Cuelgamuros.

La entidad de ámbito nacional –formada por historiadores, escritores, profesores, abogados y empresarios– ha presentado un recurso contencioso administrativo contra la asignación “a dedo” de las subvenciones de Memoria Histórica que ha adjudicado recientemente el Departamento de la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo.

Según las condiciones de la convocatoria –en su artículo 3.2–, “no pueden optar a ayudas las instituciones de derecho público”, y el CSIC “lo es”, de manera que la subvención por valor de 12.000 euros que ha recibido es “completamente ilegal” y se va a desarrollar “en plena campaña electoral”, afirma Guillermo Rocafort, secretario de Raíces.

La explicación que da el Gobierno es que hasta tener aprobados los Presupuestos Generales de 2021, el Ministerio puso en marcha, en 2020, un plan de choque para otorgar subvenciones a asociaciones, fundaciones y otras entidades privadas sin ánimo de lucro, además de a universidades y organismos públicos de investigación, cuyos objetivos y actividades estuvieran relacionados con la “recuperación de la Memoria Democrática y el reconocimiento de las víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura”.

El CSIC “no puede ser objeto de subvenciones” de Memoria Histórica, “tiene sus propias fuentes de financiación”, dice Rocafort en referencia a los Presupuestos Generales del Estado, “pero se ha abierto el melón en ese campo y todo el mundo quiere aprovecharse”. Considera el secretario de la entidad que es “patético” y supone un “desprestigio” para el CSIC “entrar en estas cuestiones ideológicas”.

De momento no se han solicitado “medidas cautelares”, que quedan reservadas “a cómo se vaya desarrollando” la ejecución de los “trabajos memorialísticos que lleven a cabo los entes agraciados con el dinero público”.

“Especial seguimiento” llevará la asociación de la intervención que “en plena campaña electoral en la Comunidad de Madrid” acaba de iniciar el CSIC en el poblado obrero del Valle de los Caídos, “donde estuvieron alojados los trabajadores que participaron en su construcción, tanto forzosos como voluntarios”.

Recuerdan desde el colectivo memorialista que el CSIC es una “organización científica pública fundada por Francisco Franco en 1939 y convertida hoy a este respecto en un inútil arrabal científico con meros intereses ideológicos serviles al Gobierno de Pedro Sánchez y sus aliados comunistas e independentistas”.

Las actuaciones en el Valle de los Caídos “pueden acarrear graves problemas jurídicos”, concluye por su parte Rocafort.

Documentación, prospecciones y análisis

Tras un trabajo previo de documentación que tuvo lugar el mes pasado, la intervención en Cuelgamuros que lleva a cabo el Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se prolongará por espacio de un mes. Se trata de una investigación arqueológica de campo con tres intervenciones: prospecciones extensivas, intensivas y excavaciones de estructuras representativas en chabolas, viviendas, barracones y otros elementos que se puedan encontrar en el subsuelo. Posteriormente se llevará a cabo un análisis de los datos recogidos, cuya duración estimada es de dos meses.