El 73% ve a Juan Carlos I un valor fundamental de la democracia

El sondeo de NC REPORT refleja que la mitad de la sociedad cree que hay una campaña de la izquierda contra su figura, pero también reclama que vuelva a España, un deseo que él mismo ha trasladado a su entorno más cercano

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La salida de Don Juan Carlos de España concitó un gran interés político, mediático y social. Se produjo en el momento en que comenzaron a conocerse las informaciones procedentes de medios suizos en relación a la donación de 65 millones de euros que habría recibido procedentes del Rey de Arabia Saudí, que después él regalaría a Corinna Larsen, que desveló que había tenido cuentas en el extranjero que presuntamente no habría declarado a Hacienda.

Esta realidad se saldó con una de las grandes negociaciones entre Moncloa y Zarzuela desde que Pedro Sánchez llegara al Gobierno en 2020, que por entonces se denominó como una «operación de Estado» con el objetivo de evitar que la futura situación jurídica del padre del Rey afectara de manera directa a la institución que representa el Monarca Felipe VI.

Ahora, cuando se cumple un año de su salida y tras conocerse más detalles sobre los presuntos negocios opacos del Rey Emérito, que ya ha regularizado hasta en dos ocasiones su situación económica con el fisco español, los españoles siguen viendo a Don Juan Carlos como un valor fundamental para la democracia.

Así lo refleja la encuesta de NC Report para LA RAZÓN, que arroja una fotografía fija sobre la opinión acerca de quien fuera el jefe del Estado desde el inicio de la democracia hasta el año 2014. Un 73,1 por ciento así lo opina, mientras que tan solo un 23,2% cree que D. Juan Carlos no ha sido garantía de la Democracia. Quienes refrendan esta realidad son los mayores de 55 años lo respaldan en un 79,5%, mientras que entre los más jóvenes solo lo rechaza un 31,5%. A pesar de la percepción de que los más jóvenes no apoyan a la Monarquía, lo cierto es que, según esta encuesta, no existe una percepción de rechazo destacable sobre la figura de D. Juan Carlos.

Sobre su marcha a Emiratos Árabes, donde ha fijado su residencia en Abu Dabi, no hay, sin embargo, consenso entre la sociedad. La mitad de la población reprueba al Emérito por este extremo. Así lo defiende un 51,5%, mientras que un 36,6% ve bien o muy bien su actual paradero. De hecho, un 57,6% cree que debería regresar a España. Es ésta, además, la opinión que respaldan los partidos de izquierda, quienes reclaman que regrese para dar explicaciones sobre sus negocios. Lo cierto es que esta opinión de más de la mitad de los encuestados coincide con el deseo del padre del Jefe del Estado, que en diciembre desveló sus intenciones de volver a su país. Sin embargo, como ya desveló LA RAZÓN, esta operación se frenó, puesto que su deseo era instalarse en Zarzuela, la que ha sido su casa desde el año 1963. Se le ofrecieron, entonces, hasta tres residencias para desbloquear esta situación. Entre ellas destaca el que fuera el domicilio de su hermana Doña Pilar de Borbón, en la exclusiva urbanización Puerta de Hierro en Madrid. Pero Don Juan Carlos no estaba conforme puesto que ello daría la razón a quienes le imputan una culpa que rechaza. En junio, la posibilidad de su vuelta volvió a sobrevolar en Moncloa y Zarzuela, pero el Gobierno zanjó esta eventualidad asegurando que «las circunstancias que motivaron su salida el año pasado no solo no han desaparecido, sino que se han agravado», como ya reveló este diario.

No hay acuerdo sobre sí la situación jurídica del Rey Emérito, que está investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo por cuatro asuntos y por uno más por el órgano homólogo en Suiza, perjudica o no a la actual Monarquía que representa Felipe VI, quien a lo largo de su reinado ha mandado varios mensajes en pro de la transparencia y la ejemplaridad. Lo hizo, incluso, en su primer discurso tras su acceso a la Corona y lo volvió a repetir en su discurso de Navidad del año pasado.

Encuesta NC Report FOTO: T. Nieto

Ofensiva de la izquierda

Un 42,9% cree que su situación jurídica sí pesa sobre el reinado de Felipe VI, mientras que un 49,5 por ciento lo rechaza. Y es que el Monarca decidió tomar una serie de decisiones contundentes antes, incluso, de que se produjera su marcha a Emiratos Árabes. En marzo de 2020, Felipe VI retiró a su padre su asignación anual de los Presupuestos Generales del Estado que corresponden a la Casa del Rey y compareció ante notario para expresar su renuncia expresa a la herencia que le pudiera corresponder por parte de Don Juan Carlos. De la misma manera, éste ya había abandonado un año antes –por deseo expreso– toda actividad pública.

Desde que medios suizos comenzaran a destacar la información relativa al Rey Emérito, es precisamente la izquierda en España quien ha comenzado una ofensiva frontal tanto contra su figura como con el objetivo de erosionar la credibilidad de la Monarquía parlamentaria. Una campaña liderada por el partido minoritario de Gobierno en España –Unidas Podemos– y apoyada por los partidos independentistas y nacionalistas, que siempre se ha encontrado con el «no» de los partidos constitucionalistas en el Congreso de los Diputados, PSOE, PP, Cs y Vox. En hasta cinco ocasiones, en este año, han tratado de investigar en el Congreso de los Diputados los presuntos negocios con Arabia Saudí de Don Juan Carlos. Ante esta situación, más de la mitad de la población opina que hay una campaña de la izquierda contra el Rey Emérito. Mientras, un 44,3% opina lo contrario. Otra vez son los más jóvenes, quienes no han vivido la época de la Transición, los que apoyan a los partidos de izquierda mientras que los más mayores ven clara una ofensiva contra la Monarquía. Esta afrenta contra el Rey se extiende también contra la actual Monarquía. Los socios de Sánchez en el Gobierno trataron este año de despenalizar las injurias contra la Corona, a través de una reforma exprés del Código Penal para eliminar el delito de injurias. Un extremo al que el Gobierno cerró la puerta de inmediato, al igual que a la posibilidad de abrir el debate sobre la inviolabilidad del Rey. Por aquellas fechas, el entonces ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, defendió que había que distinguir entre la conducta personal de Juan Carlos I y la Jefatura del Estado: «Todos los debates son buenos, pero hay que buscar el momento», zanjó.

A pesar de estos intentos, que tienen por objeto abrir el melón constitucional entre Monarquía y República, son mayoría quienes defienden el régimen monárquico vigente. Así lo opina el 53,4 por ciento de los encuestados, mientras que un 38,5% estaría de acuerdo con explorar una tercera República en España. Aún contando con la negativa del actual Gobierno de Pedro Sánchez y de la mayoría de la sociedad a desencadenar este debate, los morados seguirán insistiendo en este extremo en un medio-largo plazo. Pero son conscientes de que la actual correlación de fuerzas parlamentarias –con mayoría constitucionalista y defensora de la Monarquía– hace inviable la transición hacia una República.