La reforma pendiente del CGPJ

Es preocupante que el actual Gobierno no quiera seguir el modelo europeo de reforzar la independencia judicial como freno al autoritarismo

Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cuyo mandato expiró en diciembre de 2018
Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cuyo mandato expiró en diciembre de 2018 EFE

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cumple tres años en funciones. Realmente esta situación de interinidad no es buena para el normal funcionamiento del mismo. No obstante, hoy en día, lo que nos estamos jugando es garantizar la independencia del Poder Judicial, y por ello es necesario la vuelta al espíritu original del artículo 122.3 de la Constitución, para que los doce vocales de procedencia judicial sean elegidos directamente por los jueces y magistrados, como ya se puso en manifiesto en la sentencia del TC 108/1986.

En dicha sentencia se afirma literalmente: «Ciertamente se corre el riesgo de frustrar la finalidad de la norma constitucional si las cámaras, a la hora de efectuar sus propuestas, atienden solo a la división de fuerzas existente en su propio seno y distribuyen los puestos a cubrir entre los distintos partidos, en proporción a la fuerza parlamentaria de estos; la lógica obliga a tener al margen de la lucha de partidos el poder judicial».

Curiosamente, en el debate parlamentario constitucional fue el partido socialista el que, mediante una enmienda in voce, propuso aumentar a 20 el número de vocales para abrir «el colegio electoral» a todos los jueces y magistrados, como se hace constar en el fundamento decimotercero de dicha sentencia.

Durante muchos años se ha ido renovando el CGPJ mediante el sistema de elección parlamentaria, sin que se evidenciara la existencia de un peligro real a la independencia del Poder Judicial. Pero en la actualidad es una necesidad democrática, tras los continuos ataques a la Justicia por ministros del propio Gobierno, que ha provocado que más de 2.500 jueces hayan denunciado ante Bruselas al Gobierno de España por vulnerar la independencia judicial.

Ante este grito de alarma, todas las asociaciones emitieron un comunicado conjunto en el que afirmaban que «es necesario reformar el sistema de elección de los vocales judiciales del CGPJ, para que sean elegidos por los jueces según un sistema democrático que asegure la representación de todas las categorías y sensibilidades existentes dentro de la carrera judicial».

En Europa, además, nos vigilan. Así, el «informe GRECO» ha vuelto a advertir a España de la falta de independencia judicial si no se modifica el sistema de elección de vocales del CGPJ, concluyendo dicho informe con una frase demoledora para el Gobierno: «Las autoridades políticas no deben participar en el proceso de selección del turno judicial».

Por eso, es necesario atender las indicaciones de nuestros socios, para evitar seguir los pasos de Polonia, que ha sido multada por el Tribunal de Justicia de la Unión a pagar un millón de euros al día por vulnerar la independencia judicial, poniéndose en peligro la entrega de los fondos europeos para la recuperación económica.

Es preocupante que el actual Gobierno no quiera seguir el modelo europeo de reforzar la independencia judicial como freno al autoritarismo. La fórmula es sencilla: independencia de la justicia, despolitización de la Fiscalía, separación de poderes y fortalecimiento institucional. Si se aceptara, la renovación se realizaría de inmediato y alejaríamos al Poder Judicial del debate político de una vez por todas.