Sánchez ve “altamente improbable” la renovación del CGPJ

El presidente pide al PP “tomar ejemplo” de los agentes sociales para “hacer de la política un lugar para el acuerdo con respeto al adversario y buena educación”

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ofrecido hoy desde el Palacio de la Moncloa el tradicional balance de final de año. Una intervención en la que ha tirado de optimismo respecto al avance de la pandemia, que ha considerado “un acelerador de reformas, en lugar de un freno” y ha pedido responsabilidad a los partidos de la oposición, en especial al PP. El jefe del Ejecutivo ha hecho una apelación al “sentido común” para aprobar la reforma laboral en el Congreso, para la que a día de hoy no le dan los números, siguiendo el “ejemplo” de los agentes sociales, que han dejado sus intereses particulares a un lado para atender los intereses del país.

En este contexto, Sánchez ha pedido “hacer de la política un lugar para el acuerdo”, afrontando “la discrepancia desde el respeto al adversario y la buena educación”. Una referencia velada a Pablo Casado, que también se ha podido ver interpelado en la alusión a quienes “persisten en bloqueos y se sitúan fuera de la Constitución”. Se refiere el presidente a la renovación del Consejo General del Poder Judicial que, si bien en Moncloa veían posible hace semanas lograr antes de fin de año, ahora dan por “altamente improbable”.

Preguntado por los medios si ve “imposible” el desbloqueo del Poder Judicial, Sánchez ha señalado que “imposible quizá no, pero sí altamente improbable con esta oposición que tenemos. Y mira que lo lamento”, ha dicho. En el horizonte, el próximo mes de junio, está la renovación del Tribunal Constitucional, que pasaría a tener mayoría progresista. El Gobierno necesita que para entonces ya estuviera desbloqueado el CGPJ, porque de los cuatro magistrados a elegir, dos corresponden al Poder Judicial y dos al Gobierno.

En Moncloa no ven otro escenario que seguir intentado negociar para avanzar en la renovación y descartan fórmulas alternativas, que le devuelvan las riendas del proceso, como recuperar la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial para rebajar las mayorías en el Congreso necesarias para la elección de los vocales, algo que haría innecesario al PP.

Sánchez también ha confirmado, tal como publicó ayer este diario, que la convocatoria de la “mesa de diálogo” tendrá que esperar o que, al menos, no colmará las expectativas de ERC de reunirla este mismo mes de enero. El presidente ha señalado que la “prioridad” ahora es hacer frente a la crisis económica y sanitaria derivada de la pandemia y que, en esto, deben estar enfocados los esfuerzos de los gobiernos autonómicos y central.

Agotará el mandato

El presidente del Gobierno ha sacado pecho por la aprobación de la reforma laboral y de los Presupuestos Generales del Estado, asegurando que “el diálogo y el acuerdo han traído confianza y estabilidad”. Una estabilidad que, a su juicio, España “demanda tras años convulsos de sucesivos procesos electorales y de casos de corrupción”. El Gobierno se erige como el actor que garantiza esa estabilidad y Sánchez ha asegurado que habrá legislatura para cuatro años, esto es, que agotará el mandato. Con las cuentas que se aprobaron ayer en el Congreso tiene el pasaporte para hacerlo.

Esto, a pesar de que sus socios le pongan en problemas, como los surgidos a cuenta de la reforma laboral. Sánchez ha insistido durante toda la comparecencia en que es “de sentido común” aprobar un marco laboral que “cuenta con el acuerdo de los agentes sociales”. Respetando la legitimidad del poder legislativo, el presidente entiende que esta carta de presentación es aval suficiente para que se valide un acuerdo “que no se producía en los últimos diez años” y que “trasciende las ideologías”. “Interpela a todas las fuerzas políticas”, ha asegurado, criticando que “no deja de ser llamativo que sin leerlo, ya digan que van a votar que “no””.