Sánchez se escuda en la UE para enviar armas a Ucrania

El Gobierno defiende que enviará material ofensivo a Ucrania, pero evita hacerlo directamente para no soliviantar a Podemos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participa por vía telemática en una reunión extraordinaria del Consejo Atlántico
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participa por vía telemática en una reunión extraordinaria del Consejo Atlántico FOTO: MONCLOA MONCLOA

La guerra en Ucrania ha causado un auténtico shock en Moncloa. Las previsiones con las que trabajaba el Ejecutivo se han volatilizado por segunda vez, después de la pandemia del coronavirus y del salvavidas de los fondos europeos. En el Gabinete cunde la preocupación y se afanan en la búsqueda de consensos para tratar de hacer frente a una nueva crisis. En esta línea, el presidente del Gobierno comparecerá hoy en el Congreso de los Diputados a petición propia para informar sobre las medidas que se van a poner en marcha para intentar paliar su impacto. Se esperan anuncios de carácter económico y una mano tendida a las fuerzas de la oposición para hacer frente común contra la adversidad propiciada por Putin. Aunque «España es el país menos expuesto», según reconocen fuentes gubernamentales, también sufrirá los efectos de la debacle y se buscará un cierre de filas con partidos y agentes económicos para hacerle frente.

En este clima de profunda incertidumbre, en el que se vuelve a poner en jaque la recuperación, en el Gobierno reconocen que no se pueden permitir otro frente abierto en el seno de la coalición. Pedro Sánchez y Yolanda Díaz han reforzado su interlocución, «hay hilo directo», señalan en Moncloa, para gestionar internamente los pasos a dar en la respuesta a Ucrania. En concreto, el asunto que más tensiona las costuras es el envío de armas y la implicación de efectivos españoles en el despliegue de la OTAN. Para Unidas Podemos, este escenario sería muy complicado de gestionar de cara a la opinión pública, al entenderse como una entrada directa en el conflicto bélico. Es por ello que, en una reunión al más alto nivel, ambos partidos pactaron evitarlo. Ello ha contribuido a reducir las fricciones en el seno de la coalición de manera significativa.

Y es que, a mediados de enero, cuando se envió la fragata Blas de Lezo hacia el Mar Negro, el ala morada expresó públicamente su malestar. Unas quejas que fueron rápidamente reconducidas, llamándoles a capítulo desde el PSOE por poner el foco en su oposición a la ONU, cuando la crítica debe ir dirigida a Putin. En esta ocasión, el discurso de los morados está siendo más contenido, como reconocen desde el PSOE, que presume de estar coordinando la respuesta conjunta. «El Gobierno tiene una sola voz en este asunto», aseguran. En el ala morada en también ven «sintonía» y, según explican fuentes del espacio confederal, son «adecuados» los pasos que el PSOE está dando. Asumen su limitación de acción en esta cuestión, que lidera Exteriores y Defensa.

Esta coordinación que demandan en el ámbito doméstico es a la que se acogen también en el marco europeo. En Moncloa se escudan en el Fondo de Apoyo a la Paz, con el que la Unión Europea financiará la entrega de armas a Ucrania, para evitar dar un paso adelante y entablar una relación bilateral con el país para proveerles de material ofensivo. «Es el mecanismo adecuado», sostienen, cuando se les interpela por el hecho de que ambos supuestos no sean excluyentes, como se demuestra en el caso de Alemania. Es el país que más aporta al fondo, pero también ha emprendido una relación bilateral con Ucrania en este sentido. En todo caso, en el Gobierno aseguran que ellos son los cuartos en movilización de recursos, esto es, 40 millones de euros. Un 8,7% del total de 500 millones (450 para material ofensivo y 50 para ayuda humanitaria). «Estamos bien posicionados» se reivindican, apelando a su «coherencia» en la respuesta coordinada de la UE y situando la entrega de armas al nivel de la compra centralizada de vacunas que se hizo en la pandemia.

Difícil logística

Fuentes gubernamentales cuestionan en privado que no todo es el envío de armas. «Eso ya se está haciendo a través de la UE. Hacerlo por tu cuenta tiene una logística complicada, hay que moverlas allí y eso no es fácil», señalan. Los morados se opusieron el lunes a este extremo, pero ayer llegaron a dar su visto bueno al enmarcarlas dentro de la necesidad «legítima» de defensa de Ucrania. De esta manera, Podemos rebajaba sus críticas el día previo a la comparecencia de Sánchez, donde el Ejecutivo escenificará unidad. Una actitud que también recabará por parte de los socios parlamentarios, como Más País y Compromís que ayer respaldaron al Ejecutivo en cuanto al envió de armas. «No es el momento de dudas», explicaban.