Entrevista a la Fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer, Teresa Peramato.
Entrevista a la Fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer, Teresa Peramato. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

«No podemos olvidar que más del 85% de las víctimas de violencia sexual son mujeres y niñas»

La Fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer, Teresa Peramato, habla de su preocupación por proteger a los menores para que el amparo a las mujeres maltratadas sea completo

Teresa Peramato (Salamanca, 1962) ha bajado un piso en el edificio de la Fiscalía de la calle Ortega y Gasset de Madrid, desde el sexto en el que están los fiscales del Tribunal Constitucional -puesto en el que permaneció dos años- hasta el quinto donde se encuentra la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer. Este pequeño descenso en las vistas de su despacho ha supuesto, sin embargo, un ascenso en el escalafón de la carrera, convertida desde mayo de 2021 en fiscal de Sala, la máxima categoría en el Ministerio Público y responsable del área que aúna todas las investigaciones de delitos a mujeres en España. Peramato recibe a LA RAZÓN vestida del color que este 8-M volverá a impregnar muchas instituciones reivindicando el feminismo, pero que para ella es una bandera como mínimo desde 2005 cuando se convirtió en una de las primeras fiscales de los recién creados Juzgados de Violencia contra la mujer. Con dosis de valentía y, sobre todo, de compromiso la fiscal de Sala (que coordina a unos 50 delegados en provincias y más de 30 fiscales de enlaces) subraya desde su amplia panorámica de la materia la necesidad de proteger a los menores para que se produzca un amparo real de las mujeres víctimas de violencia machista.

En 2005 inauguró los juzgados de violencia sobre la mujer, en 2010 pasó a estar adscrita a la Fiscalía de violencia sobre la mujer y ahora es la máxima responsable de esta unidad ¿Cómo ha cambiado estos años esta materia?

Lo que recuerdo y siempre cuento es que la entrada en vigor de la jurisdicción especializada fue un revulsivo importante para que las mujeres víctimas se acercaran a la justicia. Solamente un dato. En el año 2005 que es cuando entra en funcionamiento los juzgados de violencia sobre la mujer, las denuncias de violencia de género fueron 75.000, mientras que en el año 2006, el primer año completo en el que los juzgados funcionaron superaron las 159.000.

Luego tuvimos unos años hasta el 2016 que fueron descendiendo, 126.000, 130.00 y del 2016 al 2019 llegamos a 169.000 denuncias. En el 2020 descendieron todos sabemos que fue como consecuencia de la pandemia. Pero sin ninguna duda lo que recuerdo es que de aquella privacidad en la que se mantenía la violencia de género, el inicio de la ley hizo que las mujeres acudieran a la justicia a denunciar de una manera increíble, no dábamos a basto. Había 3 juzgados de violencia sobre la mujer e inmediatamente se tuvo que crear un cuarto, un cuarto bis, un quinto. Tuvo que ampliarse enseguida la plantilla.

Nuestros objetivos ahora son avanzar en la protección de las mujeres y avanzar para reducir los espacios de impunidad.

La Ley del «solo sí es sí» todavía no ha entrado en vigor es difícil detectar el impacto, pero fue muy criticada por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). ¿Qué opinión tiene esta Fiscalía?

El Consejo fiscal (el órgano consultivo que hizo el informe del Ministerio Público) hizo un par de matizaciones, pero se manifestó a favor de los dos ejes claves que son la eliminación de la distinción de agresión y abuso y, en segundo lugar, centrar la respuesta penal en la ausencia de consentimiento de la víctima, es decir, entender que hay agresión sexual cuando la víctima no ha consentido expresamente el acto sexual.

No solamente coincide con la reivindicación feminista, sino que coincide también con los parámetros que han marcado a nivel internacional. Nadie puede presumir que la otra persona está consintiendo cuando a lo mejor está en shock y no puede reaccionar. La inmovilidad tónica se produce cuando ante una situación de estrés la persona queda en une estado de shock y no es capaz de reaccionar y esto no quiere decir que estés consintiendo.

Solamente eres consientes cuando estás afirmando que quieres participar en ese contacto sexual y no quiere decir, y eso me parece una frivolidad lo que hemos llegado a oír, que tengas que ir a un notario y firmar un documento. No, que somos adultos y todos sabemos cuándo estás consintiendo una relación sexual, porque entras en el juego amoroso, en el juego erótico. Pero cuando has bebido, cuando estás dormida, cuando no tienes capacidad de reaccionar el otro no puede interpretar que como te callas estás consintiendo. No. Para que la relación sea lícita tienes que contar con el consentimiento afirmativo del otro y tú te tienes que asegurar que cuentas con ese consentimiento.

No se trata de invertir con la carga de la prueba, pero el agresor que dice que contó con el consentimiento de la otra persona, tendrá que demostrar que tomó las medidas necesarias para asegurarse que la otra persona está consentimiento. Porque no podemos olvidar que más del 85% de las víctimas de violencia sexual son mujeres y niñas y más del 92% de los agresores sexuales son hombres. Estamos hablando de una violencia de género y por tanto también tenemos que ser reivindicativas las mujeres y todos los hombres que creemos en una sociedad igualitaria.

Entrevista a la Fiscal contra la Violencia a la Mujer, Teresa Peramato.
Entrevista a la Fiscal contra la Violencia a la Mujer, Teresa Peramato. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

¿Falta perspectiva de género en los jueces?

La perspectiva de género es una herramienta que venimos reclamando que se aplique en todos los procedimientos de manera transversal en la jurisdicción penal, en la contenciosa, en la civil… Nos va a permitir detectar la situación de desequilibrio en cualquier conflicto. Es esencial se adquiere con una visión formada del desequilibrio de la situación real que existe en todo el mundo muy arraigada en la que se coloca a la mujer en un papel secundario. Y se adquiere con formación continua. Jueces y fiscales tenemos que mejorar mucho en perspectiva de género.

La Fiscalía General está haciendo una labor fundamental y esencial en formación. Ha incluido la perspectiva de género de forma transversal pero, además, estamos haciendo formación continuada para que todos los fiscales vayan haciendo cursos porque tenemos que reciclarnos continuamente y estos siempre van con perspectiva de género.

Recientemente la Ministra de Igualdad, Irene Montero, fue al Colegio de Abogados de Madrid y el decano dijo que él no quería una una justicia «ni machista ni feminista» ¿Este tipo de manifestaciones públicas cómo sientan en esta Fiscalía?

A mí me parece que a veces esa necesidad de querer aparentar neutralidad le llevó a hacer una afirmación que no tiene ningún sentido. Primero, no debemos ser neutrales cuando estamos hablando de una forma de discriminación. La gente equivoca la neutralidad por el hecho de que tengas sensibilidad, empatía con las víctimas, porque te preocupes por un determinado tipo de violencia no eres más neutral porque te pongas de lado o de perfil. Eres más ineficaz y estás haciendo ojos ciegos a una realidad que es indiscutible. Y segundo, equiparar justicia machista y justicia feminista es que no hemos entendido nada. El feminismo es la lucha por la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Igualdad, equilibrio.

Luego a mi me parece que personas con cargos tan importantes no tienen que aparentar neutralidad sino una implicación contra todas las formas de delincuencia y concretamente contra la violencia de género y desde luego no poner en igualdad conceptos tan dispares y que nada tiene que ver el uno con el otro.

Se debate una posible ley que se abolicionista con la prostitución ¿Qué posición adoptaría la Fiscalía en un tema como este?

Cuando tengamos al menos un anteproyecto que regule o que nos digan qué van a hacer con la prostitución la Fiscalía General con el Consejo Fiscal se pronunciará. Yo no lo puedo adelantar. Porque también tenemos una Ley de Trata por ahí pendiente, claro. Cuando tengamos ese proyecto lo analizaremos y lo estudiaremos.

Lo que sí te puedo decir es que soy abolicionista. Es mi posición y debo dejarla clara. Regular la prostitución es tanto como darle carta de naturaleza y la prostitución es la esclavitud del sigo XXI.

Entrevista a la Fiscal contra la Violencia a la Mujer, Teresa Peramato.
Entrevista a la Fiscal contra la Violencia a la Mujer, Teresa Peramato. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Se suele hablar mucho del porcentaje de denuncias falsas...

Volvemos a lo de siempre. A mí me harta un poco el tema de las denuncias falsas y te voy a decir por qué. La Fiscalía desde el año 2009 empezó a analizar todos los procedimientos por denuncia falsa que se incoan en los juzgados. La gente dice “pero si el fiscal no insta a la acción”. No. El juez cuando aprecia que hay un delito de denuncia falsa deduce un testimonio para que se inicie un procedimiento y si el fiscal ve que hay denuncia falsa pide que se deduzca testimonio; el denunciado que se archive su procedimiento y crea que ha habido una denuncia falsa puede querellarse o pedir la deducción de testimonio. Es decir se incoan todos los procedimientos que las partes, el juez y el fiscal entienden que se han de incoar. De todos esos procedimientos el 0,001% (dato de 2021) se podrían decir que son denuncias falsas pero ahí están incluidos los procedimientos que todavía no han finalizado por sentencia. Los que han finalizado por sentencia condenatoria son menos.

Me preocupa mucho que se centre el foco de atención aquí. A mí lo que me preocupa muchísimo es que solamente se denuncia un 21% de la violencia que sufren las mujeres en el ámbito de la pareja o la expareja. El 79% de las violencia que sufren las mujeres en España no se denuncia. Tardan las mujeres en denunciar una media de 8 años. Fíjate lo que aguantan, qué calvario están aguantando cuando el marido o la pareja le está maltratando físicamente y no denuncia antes de los 8 años como media. Eso es lo que me preocupa, la cifra oculta.

En España se calcula que ahora mismo hay más de 600.000 mujeres que están sufriendo violencia que no denuncia. Eso es lo que me preocupa. El hecho de que alguna mujer haya denunciado en falso no pone en peligro lo que estamos haciendo. Esas señoras no son víctimas, las víctimas son las que no denuncian por miedo.

Casos como el de Rocío Carrasco en el que se televisa el presunto maltrato ¿Ayudan o polarizan?

Bueno, evidentemente han provocado reacciones contrarias pero lo que no cabe duda y eso es una cosa que ha publicado la delegación de Gobierno es que desde el momento en el que se emitió el programa muchas mujeres llamaron al 016 para pedir asesoría sobre lo que tienen que hacer en situaciones de violencia de género. Luego si ha provocado ese efecto positivo de que muchas mujeres hayan podido detectar que están sufriendo algún tipo de violencia y estén pidiendo información, asesoría… pues es un efecto positivo.

Otro de los casos mediáticos del pasado verano fue el de las niñas de Tenerife que trajo al debate la violencia vicaria ¿Observan algún tipo de tendencia en esta forma de actuar?

Es un riesgo enorme. No sé si decirte que es una tendencia que vaya a más, pero es muy preocupante. Que por razones de dominio, por vengarse de una madre se pueda llegar a hacer el mayor daño posible matar a unas criaturas. Eso no hay ninguna persona en España ni en el mundo que lo pueda justificar ni negar. Obviamente hay un sesgo de género porque la finalidad es: acabo contigo de la manera más dolorosa, no te mato pero te dejo muerta en vida, para siempre. No vas a conseguir estabilizar tu vida nunca.

Desde el año 2013 hasta la actualidad han sido 48 niños asesinados, en el último año 7 niños. En cuatro ocasiones la madre había denunciado previamente al agresor y finalmente mata a los niños. O mata a los niños junto a la madre o los mata para hacerle el máximo daño. Si no protegemos adecuadamente a las madres, los niños quedan a los pies de los caballos.

De manera que si no protegemos a las madres no protegemos a sus niños y niñas y si no protegemos a los niños y niñas, la protección que demos a las madres no va a ser en ningún caso eficaz. Cuando sus madres son maltratadas el riesgo de maltrato de los niños es muy alto. Los que están expuestos a la violencia que sufren sus madres, sufren unos daños enormes en el desarrollo evolutivo de la personalidad, daños psicológicos, adaptación escolar, progreso educativo… y luego hay un riesgo enorme de que estos niños y niñas sean instrumentalizados por los agresores para mantener esa posición de dominio, de control y de violencia de sus madres.

¿Y cómo se podría hacer?

Lo estamos haciendo ya con la nueva Ley [para el apoyo a las personas con discapacidad]. Ahora cuando nos piden una orden de protección no se puede, si esa mujer convivía y pide una orden de protección se van a adoptar medidas de custodia, de pensión de alimentos… pero no se puede acordar un régimen de visitas en el contexto de la violencia de género porque sabemos que un factor precipitante de la violencia frente a la madre y frente a los hijos es la ruptura de la relación. Y con la prohibición de aproximación se rompe la relación. Por lo tanto, el legislador ha dicho que no se puede acordar un régimen de visitas si se acuerdan medidas penales en el contexto de la orden de protección.

Qué ocurre si estaba regulado el régimen de visitas: el legislador nos dice la regla general será suspenderlo y solamente de forma excepcional lo mantendremos cuando así lo aconseje el interés superior del menor.

Entrevista a la Fiscal contra la Violencia a la Mujer, Teresa Peramato.
Entrevista a la Fiscal contra la Violencia a la Mujer, Teresa Peramato. FOTO: Jesús G. Feria La Razon