Podemos se somete al PSOE y no romperá en Moncloa

.Díaz eleva la tensión sobre Sánchez. No han hablado desde el martes. Los morados creen que en el Gobierno pueden estar valorando la idea de «romper»

El fin de semana ha sido turbulento tanto en el PSOE como en Unidas Podemos a cuenta del cambio de postura de Pedro Sánchez respecto al Sáhara Occidental. Un giro en la estrategia tradicional exterior que no solo ha levantado ampollas entre sus socios, sino también al unísono en el arco parlamentario. Desde el cuartel general morado no se ahorra en reproches, tildando de «incoherente», «erróneo» o «injustificable» este viraje en política exterior y exigen, de hecho, que asuma su responsabilidad, que llegaría en modo explicaciones en primera persona en el Congreso de los Diputados, algo que, de momento, el Ejecutivo rechaza.

Pero no hay más movimientos. Unidas Podemos decide subsistir y atarse a la mesa del Consejo de Ministros a pesar de que se replantean su utilidad en Moncloa, como ya publicó este diario, después ver como desde el ala socialista en el Gobierno se toman decisiones que no comparten pero que tampoco pueden rebatir, más allá de mostrar su malestar tanto en público como en las conversaciones privadas a nivel ministerial. Según explican fuentes del espacio confederal, el partido no se plantea ahora la opción de salir del Ejecutivo e instan directamente a Pedro Sánchez a explicar por qué ha «incumplido» el «sentir» del gobierno de coalición. La propia vicepresidenta Yolanda Díaz, que si bien elevó el tono contra el presidente, lo descartó de inmediato. «Lo que le faltaba al país es tamaña irresponsabilidad», aseguró ante la posibilidad de que Unidas Podemos decida romper la coalición, a pesar de que ya sean varios los asuntos de delicada transcendencia que separan a PSOE y a Unidas Podemos. Misma opinión en el cuartel morado: «Lo que está en cuestión es el papel de quien incumple con el acuerdo de este gobierno o con el sentido de este gobierno», explicó la portavoz morada, Isabel Serra. Así zanjan esta posibilidad de salir del Ejecutivo ante la nueva discrepancia que pone sobre las cuerdas a los morados, al tener que asumir otra nueva contradicción con su ADN, y es que desde Podemos siempre se ha defendido un referéndum para el pueblo saharaui así como implementar el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas.

El presidente del Gobierno no informó a la cuota morada en Moncloa del volantazo en política exterior y durante el fin de semana no se han mantenido contactos entre ministros, según confirman fuentes gubernamentales. De hecho, presidente y vicepresidenta no han mantenido contactos desde el pasado martes. Yolanda Díaz de hecho, avisa de que tiene una «conversación pendiente» con el presidente y fue quien elevó de manera ilustradora la voz como líder de la cuota morada en el Gobierno, a pesar de que siempre ha tratado de rebajar las tensiones entre socios. «Quien está incumpliendo el mandato de país es el presidente del Gobierno», lanzó dejando claro que este asunto no preveía zanjarlo con un cierre de filas. Y es que tanto Díaz como los morados acusaron ayer al PSOE de «incumplir» el mandato acordado con Podemos, su programa de gobierno y hasta el programa electoral del PSOE –en el que no se toma postura sobre el Sáhara–. A pesar de ello, según este mismo acuerdo, la política exterior es competencia del PSOE, algo que la vicepresidenta reconoce, pero recuerda que son un Gobierno de coalición. «Claro que la política Exterior la llevan Albares y Sánchez, pero eso no obsta para que las decisiones de calado, y créanme esta lo es, se compartan», advirtió. Mientras, desde el PSOE, el portavoz Felipe Sicilia contestó a la vicepresidenta desmintiendo que se trate de una decisión improvisada, o que “tenga que consensuar”. “Le corresponde la política exterior decidirla al presidente del Gobierno”.

Un discurso, el de Yolanda Díaz, que fue aplaudido ayer en el cuartel general morado, por la realineación con el discurso de los de Ione Belarra, quienes cargaron contundentemente contra Sánchez tachando de «incomprensibles» la decisión sobre el Sáhara, que, a juicio de la portavoz morada, muestra un «acercamiento al Partido Popular».

Así, instan a la parte socialista a cuidar de la coalición de cara a los dos años que quedan de Legislatura y ahondan en la necesidad de que aporten «estabilidad». El Gobierno «necesita estabilidad, no una duda permanente sobre si el PSOE va a cumplir el acuerdo de gobierno», reprochan con el fin de contener esta nueva grieta en el seno de la coalición.

Las dudas en Podemos pasan precisamente por la continuidad del Ejecutivo, que si bien Unidas Podemos mantiene que no romperá, sí comienza a tomar entidad la idea que desde hace meses se esboza en privado en la formación minoritaria en Moncloa. Dirigentes morados sí creen que Sánchez pueda estar pensando en romper con ellos. «Está forzando mucho la máquina», se explican para después reconocer que se sienten aislados en la toma de decisiones de calado dentro del Gobierno. Una opinión que en público lleva transmitiendo desde el viernes el exvicepresidente Pablo Iglesias, que incide en la idea de que el propio Sánchez estaría pensando en echar a los morados del Ejecutivo. Ayer mismo llegó a llamar a los suyos a no fiarse de la palabra del presidente. «No hay nada más imprudente que fiarse de Sánchez», aseguró en una tertulia, llegando a acusarle de traición» por su posición ante el Sáhara. Defendió, además, que Unidas Podemos no debe salir del Gobierno. «Sánchez estaría mucho más feliz y más agusto», reconoció. A pesar de ello, analizó que es «preferible» normalizar desacuerdos a que el PSOE gobierne en solitario.

Ante estas críticas, desde el PSOE aseguran que ven lógicas estas «diferencias» con su socio, pero descartan el escenario de adelanto electoral. «Es lógico que pueda haber diferencias pero todos los miembros de Unidas Podemos han manifestado que la coalición va a seguir, que goza de buena salud. Puede haber dos fuerzas que piensan diferente, pero eso no va a poner en riesgo que haya un Gobierno progresista en los próximos años», zanjó el portavoz socialista Felipe Sicilia.