El Parlamento Europeo duda tres años después de las credenciales de Puigdemont

La Comisión de Asuntos Jurídicos pide a la Eurocámara que reclame la documentación a la Junta Electoral, que ya informó en junio de 2019 que el expresident no acató la Constitución de forma presencial

Carles Puigdemont, con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, ayer en Bruselas
Carles Puigdemont, con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, ayer en Bruselas FOTO: OLIVIER HOSLET EFE

Tres años después de que la Junta Electoral Central trasladase al Parlamento Europeo que Carles Puigdemont y el exconseller Toni Comín no habían cumplido con el trámite de prometer o jurar lealtad a la Constitución de forma presencial, la Eurocámara ha constatado que no se pueden verificar las credenciales que aportaron en su día ambos europarlamentarios.

Por llamativo que pueda parecer, el procedimiento de comprobación que lleva a cabo la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo se ha demorado tanto por la pandemia como por el Brexit (que ocasionó la salida de los parlamentarios británicos y la entrada de nuevos diputados). De manera que finalmente la citada comisión, que preside el eurodiputado de Ciudadanos Adrián Vázquez, ha reparado en que no se pueden verificar las credenciales aportadas por Puigdemont, Comín y los también parlamentarios Clara Ponsatí y Jordi Solé (ERC).

Fuentes de la Eurocámara apuntan que «a día de hoy no se ha recibido la documentación que acredite con total claridad que se han cumplido los requisitos para la verificación de las actas de estas cuatro personas». El presidente de la comisión ha puesto este hecho en conocimiento de la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, para que requiera a la Junta Electoral Central «la notificación y documentación para verificar las credenciales». Y, si no es posible, añade, que aclare «las consecuencias que de ello se deriven por la legislación nacional».

La Junta Electoral no aceptó el documento notarial que aportó la defensa de Puigdemont en el que «por imperativo legal» acataba la Constitución, y así se lo trasladó a la Eurocámara en junio de 2019. Pese a todo el Parlamento Europeo le reconoció la condición de diputado una vez el Tribunal de Justicia de la UE así lo determinó en diciembre de ese año. Fuentes próximas al expresident aseguran que Puigdemont mantendrá en todo caso su acta parlamentaria.