El cese de Delgado a un fiscal de menores vuelve a incendiar a la carrera

Más de 100 fiscales compañeros del ‘número dos’ de menores, Francisco Manuel García Ingelmo, han remitido un escrito mostrando su preocupación al Ministerio Público

La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, posa con los vocales electivos del Consejo Fiscal saliente y el entrante.
La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, posa con los vocales electivos del Consejo Fiscal saliente y el entrante. FOTO: FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO

La decisión de la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, de cesar al ‘número dos’ de la Fiscalía de Menores, Francisco Manuel García Ingelmo, ha generado malestar en la carrera fiscal. Lo evidencia un escrito suscrito por 117 fiscales -en su mayoría compañeros de Ingelmo- en el que dicen lamentar que Delgado aparte de la especialidad a quien ha trabajado durante más de 20 años con “excelencia”. Vocales del Consejo Fiscal pedirán explicaciones en la próxima reunión prevista ya para septiembre.

Delgado, recién reincorporada de su baja por un problema de salud, presidió el primer Consejo -órgano asesor de la Fiscalía- el pasado 28 de junio a en el que, en líneas generales, dio la bienvenida a los consejeros entrantes y se despidió de los salientes. Allí dio una noticia que, en principio, pasó desapercibida, pero a lo largo de los días ha ido in crescendo hasta convertirse en un nuevo incendio en el Ministerio Público. Había decidido cesar a Ingelmo.

Este fiscal llevaba en el cargo desde 2010 y ha pasado por distintos fiscales generales del Estado de de distintos signos políticos. Por encima de él en la materia solo está el actual fiscal de Sala jefe de Menores, Eduardo Esteban, cuyo nombramiento ha estado enredado en la polémica después de que el Tribunal Supremo lo anulase por falta de motivación y Delgado, previa redacción de unos nuevos argumentos, lo repitiese. Esteban no quería relevar del cargo a Ingelmo, tal y como ha avanzado El Mundo y confirman fuentes fiscales, y menos ahora que acaba de llegar a la dirección y necesita tiempo para entender el funcionamiento de una Fiscalía que es clave dentro del Ministerio Público porque, hay que recordar, los fiscales son los instructores en los procesos penales con pequeños.

Sus compañeros lo destacan por “sus cualidades humanas”, “su completa disponibilidad” y “su afabilidad, ampliamente demostrada durante tantos años, gracias a la que ha conseguido que los especialistas en menores” se sintieran “vinculados a un compañerismo que, gracias a su buen hacer, es algo más que participar de la misma especialidad”. Con estos halagos se han remitido seis páginas de firmas de fiscales de menores (y alguna otra especialidad) en numerosas comunidades autónomas que “valoran este cese como una excepcional pérdida para nuestra especialidad”.

Delgado no quiso dar explicaciones sobre el porqué del relevo y el vocal de la Asociación Profesional Independiente de Fiscales (APIF) Salvador Viada ya ha registrado un escrito para que se aborde en el Consejo Fiscal venidero. Algunos de los consultados hablan de razones de afinidad porque Ingelmo se había afiliado hace unos meses a la Asociación de Fiscales (AF) que fue, precisamente, la que recurrió el nombramiento del jefe Eduardo Esteban y que ha llevado otras discrepancias con Delgado a los tribunales. Igualmente señalan que el hasta ahora ‘número dos’ de menores tenía muy buena relación con el otro candidato José Miguel de la Rosa quien también recurrió que no se le designara a él para el puesto que ahora ocupa Esteban por su dilatada experiencia con menores.

Delgado puede cesar sin ningún impedimento este tipo de cargos porque el Estatuto Fiscal así lo permite, pero resulta poco común que un centenar de compañeros de la carrera alcen la voz por estos asuntos. Fuentes fiscales remarcan que es verdaderamente extraños que los fiscales “quieran significarse” en actos como estos y que la unanimidad mostrada en esta situación describe cómo este cese se ha vivido en el Ministerio Fiscal.