Lesmes condiciona su dimisión a que haya un “acercamiento” entre PSOE y PP “en los próximos días”

Tras reunirse con Reynders, insta a renovar ya el CGPJ, aunque no ve “urgente” cambiar el sistema de elección porque la próxima renovación sería dentro de cinco años

Antes de afrontar los días clave de una posible dimisión, Carlos Lesmes ha condicionado su permanencia en el cargo a que en los próximos días haya “un acercamiento” entre el Gobierno y el PSOE para renovar de una vez el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) , en funciones desde hace casi cuatro años por la falta de acuerdo político entre los dos principales partidos.

Tras reunirse con el comisario europeo de Justicia, el omnipresente Didier Reynders, en el Tribunal Supremo, Lesmes ha matizado que si esas negociaciones se retoman se mantendrá en su puesto “a la expectativa de que fructifique ese acercamiento”. “A día de hoy todavía tengo confianza en que vuelvan a encontrarse y desatasquen esta situación, que es muy grave”, ha asegurado a los periodistas al término del encuentro.

Pero si no es así, sigue firme en su intención de presentar la renuncia. “Si nos mantenemos exactamente en la misma situación, mi permanencia carecerá ya de sentido”, ha dejado claro. Al menos sí atisba una oportunidad tras la visita a España del comisario europeo. “Las posiciones estaban muy enconadas y su visita ayuda a flexibilizar un poco las posturas de ambas partes”.

Recela de las asociaciones judiciales

Pero del mismo modo que ha hecho hincapié en la “urgencia” de renovar el Consejo, Lesmes ha dejado claro que no es necesaria la misma premura para reformar el sistema de elección del CGPJ, otro de los deberes que ha puesto Reynders a la clase política “inmediatamente después” de desencallar el relevo en el órgano de gobierno de los jueces.

Esa reforma en la que tienen que ponerse de acuerdo PSOE y PP, ha precisado, “no entraría en vigor nunca antes de cinco años” (cuando se produzca la siguiente renovación), por lo que considera que España “puede darse unos tiempos de reflexión sobre cuáles podrían ser los mejores sistemas” para garantizar la independencia judicial y ahuyentar la percepción de politización”.

Y es que Lesmes desconfía de que sean las asociaciones judiciales las que elijan a esos doce vocales de procedencia judicial (que ahora designa el Congreso entre un listado de candidatos facilitado por las propias asociaciones). El peligro, ha explicado, es que de esa forma se perpetúen en el CGPJ los bloques “ideológicamente”, pues “estaríamos exactamente en lo mismo. No estaríamos arreglando absolutamente nada”. Habrá que buscar, ha dicho, “otros caminos donde esa representatividad exista, para garantizar la independencia judicial, pero que esa percepción de politización se elimine”.

Niega un boicot en la elección de los jueces del TC

El presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo también se ha referido a otra renovación pendiente, que se plasma en la designación por parte de la institución que preside de dos magistrados del Tribunal Constitucional (TC). Y aunque no ha visto “ningún avance”. “Yo he intentado que haya avances y se me ha dicho que era necesario esperar a esta visita. Pues ya se ha producido, y por tanto espero que los haya en los próximos días”. Lesmes no ha querido hablar de un posible boicot por parte del bloque conservador (que condiciona el acuerdo precisamente a la renovación del CGPJ). “Digamos que tienen posiciones distintas en cuanto a los tiempos”, ha asegurado.

Reynders y Lesmes han coincidido, explican fuentes del CGPJ, en que la independencia judicial “está absolutamente garantizada en España”, pero el presidente del Tribunal Supremo ha mostrado al comisario europeo su “inquietud” por el efecto que pueda tener en la “apariencia de imparcialidad e independencia” del Poder Judicial “el enfrentamiento entre las fuerzas políticas” en asuntos relativos a la Justicia, sobre todo por su incapacidad para renovar el CGPJ.

Lesmes también se ha quejado de las “graves disfunciones” que está causando en el Tribunal Supremo y otros órganos judiciales la reforma legal que impide hacer nombramientos mientras siga en funciones (con la que PSOE y Podemos quisieron forzar al PP a negociar la renovación del CGPJ), que ha hecho que haya ya alrededor de 70 vacantes judiciales sin cubrir, 14 de ellas en el alto tribunal (serán una veintena a final de año).

Reynders: “No estoy aquí para negociar nada”

Antes de ese encuentro, Reynders ha protagonizado un desayuno informativo. En el Foro Nueva Economía, el comisario europeo de Justicia ha reiterado que renovar el Poder Judicial es “una prioridad”, insistiendo en que “inmediatamente después debe empezarse con una mayor participación de los jueces en el funcionamiento del CGPJ”. Ambos pasos, ha dicho, “están vinculados”.

“Yo no estoy aquí para negociar nada ni para quitarle trabajo a los políticos españoles”, ha subrayado. “La Comisión está aquí para promover el Estado de Derecho y para intentar explicar que el diálogo es muy importante para poder avanzar”. Tras su intensa visita a España, Reynders dice irse “bastante satisfecho”. “He visto un compromiso claro para organizar la renovación del CGPJ; hay realmente preocupación en los principales partidos españoles por el hecho de que se necesita salir de esta crisis, de este bloqueo, y también he visto un compromiso para, después de la renovación, empezar un proceso para reformar el sistema”.

No obstante, ha preferido ser prudente y ha hecho votos para que “en los próximos meses haya una solución para este bloqueo y se produzca la renovación, y tengamos la oportunidad de evaluar un proyecto de ley sobre la reforma”.

“El presidente de la Comisión tiene que dar buen ejemplo”

El mandatario europeo, que ayer instó a España a acometer las reformas que demanda la Comisión Europea antes de asumir la Presidencia de la UE en julio del año próximo, ha mandado también un recado a Pedro Sánchez. “El presidente de la Comisión tiene que dar un buen ejemplo. Si le pedimos a todos los estados que implementen las recomendaciones (de la Comisión), si España ocupa la Presidencia estaría muy bien que, al comienzo de una tarea tan importante, demuestre que ha sido capaz de llevarlas a cabo”.

Reynders tampoco ha pasado por alto las mejoras que demanda Europa para garantizar la independencia de la Fiscalía. El mandato del fiscal general, ha recordado, “dura igual que el del Gobierno y esto no nos parece bien”. “Si queremos tener una lucha eficiente contra la corrupción es importante que tengamos una Fiscalía independiente”, ha remarcado.

“No es que pensemos que en España el fiscal general del Estado no es independiente, tenemos una confianza plena, pero queremos mejorar la situación y la percepción de la población de que no es independiente o existe una degradación”, ha matizado. “Si hay un vínculo tan estrecho entre el Gobierno y el fiscal general del Estado, la percepción no es buena, la población no tiene una idea de honestidad, y lo que hay que promover es la confianza ciudadana en el sistema”. “No tenemos ninguna preocupación sobre la situación en España, solamente creemos que es posible mejorar el sistema y la confianza ciudadana”, ha añadido Reynders.