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Azkuna, una vida dedicada a la sanidad y a su pasión por Bilbao

Bilbao.

Tiempo de lectura 4 min.

20 de marzo de 2014. 21:17h

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Bilbao. 20/3/2014

Iñaki Azkuna cimentó su vida para dedicarse a la medicina, pero la gestión sanitaria le llevó a la política y a ser alcalde durante casi quince años en una ciudad en la que se convirtió en un referente y que le hizo ser bilbaíno por los cuatro costados.

Nacido el 14 de febrero 1943 en la localidad de Durango, en el corazón de Bizkaia, fue hijo de un metalúrgico y de una costurera, cuyos desplazamientos por trabajo a Bilbao fueron los que le hicieron conocer la villa de la que décadas más tarde sería su máximo representante.

"Lo bilbaíno es un tipo de ser vasco. Ejerzo de bilbaíno cuando duermo, cuando desayuno, cuando salgo y cuando estoy en Pekín", llegó a decir en su día para dejar patente su apego a la ciudad.

A pesar de su vínculo con "el Botxo", se fue a estudiar a Salamanca, donde en 1966 se licenció en Medicina, su gran vocación, comenzando una trayectoria como especialista en radiología y cardiología que luego tornaría hacia la política.

Tras doctorarse "cum laude" en Salamanca, se marchó a Francia a trabajar como investigador en el Hospital Broussais, de la Universidad de París.

Estuvo en la capital francesa entre 1971 y 1972, una etapa corta, pero que marcaría su vida personal, ya que fue donde conoció a la que se convertiría en su esposa, la mexicana Anabella Domínguez, que estudiaba Filología Francesa.

En 1973, Azkuna regresó a Bilbao para ejercer de profesor de Medicina Física y Radiología de la Universidad del País Vasco y empezar a trabajar en el Hospital de Cruces de Barakaldo.

Tras ser jefe de servicio en el área de su especialidad, en 1981 fue nombrado director general del hospital más grande de Euskadi.

Un año después, pasó a ser responsable de Hospitales del servicio vasco de salud, Osakidetza, y en 1983, viceconsejero de Sanidad.

Su salto a la política llegó en julio de 1989, cuando el lehendakari José Antonio Ardanza le convirtió en su mano derecha como consejero-secretario de la Presidencia.

Sabedor de su experiencia en la gestión sanitaria, Ardanza le cambio de cartera en febrero de 1991, cuando le designó consejero de Sanidad.

En este cargo estaría hasta abril de 1999, al ser elegido cabeza de cartel del PNV en las elecciones municipales en sustitución de su compañero de partido y anterior alcalde, Josu Ortuondo.

Ganador de los comicios en minoría, se hizo con la 'makila' gracias a los votos de la coalición de la izquierda abertzale Euskal Herritarrok (EH).

A partir de ahí, su peso electoral fue en ascenso, lo que le permitió revalidar el puesto de primer edil en 2003 gracias al acuerdo entre PNV-EA e IU-EB.

Dos días después de su victoria en las urnas, reveló que padecía un cáncer de próstata, hecho que no le impidió seguir con el bastón de mando.

En 2007, ya sin la coalición PNV-EA, volvió a ganar y gobernó con Ezker Batua, y fue al cuarto intento, en mayo de 2011, cuando logró recuperar la mayoría absoluta para su partido.

En especial en su último mandato coleccionó premios destacados, tanto individuales como en nombre de la ciudad, entre ellos, el de "Mejor Alcalde del Mundo 2012", concedido por la Fundación City Mayors en enero de 2013, y el Lee Kuan Yew World City Prize, considerado el "nobel de las ciudades".

También recibió la Legión de Honor de Francia en enero de 2011 de manos del ministro de Defensa francés, Alain Juppé.

En septiembre de 2012, falleció su esposa a los 66 años debido a un cáncer.

Con Anabella Domínguez tuvo un hijo, que le dio una nieta el pasado año cuando se encontraba convaleciente de una de las operaciones a las que se sometió.

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