"No" del PP al último órdago de Sánchez con la Justicia

La "chulería" del presidente en "la sesión de baño y masaje" en TVE

Fuego abierto entre los dos principales partidos en un clima creciente de inestabilidad y de fin de ciclo. El PP reactiva la vía europea contra la amnistía.

Alberto Núñez Feijóo en el pleno del Congreso
Alberto Núñez Feijóo en el pleno del Congreso Gonzalo Pérez MataLa Razón

La respuesta del PP al último órdago de Pedro Sánchez en TVE es un "no". El presidente del Gobierno aprovechó esta mañana el plató de la televisión pública para lanzar un ultimátum a Alberto Núñez Feijóo para que desbloquee el Poder Judicial antes de fin de mes o cambiará la ley. También anunció que su plan es "revisar" la competencia del CGPJ de nombrar a los jueces, y añadió que trabaja en otra reforma para dar más "transparencia" a la financiación de los medios. No dio más detalles.

El PP no cambia su agenda y lo que acaba de hacer es remitir una carta a la Comisión Europea para que, una vez que la ley de amnistía está ya aprobada, empiece a fiscalizarla y se pronuncie sobre ella. La carta la firma Dolors Montserrat, la cabeza de lista al Parlamento Europeo. En cuanto al órdago de Sánchez sobre el Poder Judicial, la respuesta del PP fue inmediata y no deja lugar a dudas de hacia dónde lleva ese ultimátum del presidente. En fuentes de la dirección, el PP le reprocha a Sánchez que se deje llevar por un ataque de "chulería" al sentirse relajado en un plató de RTVE "en una sesión de baño y masaje".

Subraya que no aceptan ultimátums de nadie y le recuerda a Sánchez que su posición ya la conoce el Gobierno y también Europa. Los populares siguen remitiéndose a la medición europea para avanzar en la negociación del Poder Judicial, una vez que ahora mismo entre Gobierno y PP "no hay relación". Génova tampoco acepta que se ligue la renovación del órgano de gobierno de los jueces con la del gobernador del Banco de España.

El resultado de las elecciones europeas ha hecho que el clima político se vuelva todavía más irrespirable. El PP le echa en cara a Sánchez su precariedad parlamentaria, "no compatible con su chulería", le acusa de querer controlar a los jueces y advierte de que las "bravuconadas" del presidente solo pretenden tapar sus derrotas en las elecciones. También acusa al presidente de querer controlar a los jueces para poder evitar que tomen decisiones que le lleven después a tener que insultarles.

"Nos sentaremos con la persona que designe la Comisión Europea cuando nos diga la Comisión. El planteamiento de Sánchez es contrario al método de trabajo fijado entre PP, PSOE y el supervisor designado". O dicho de otra manera, que el presidente puede "envainarse" el órdago.

El presidente del Gobierno se ha embargado en una operación de dar aire a la supuesta agenda de regeneración en la que lleva trabajando desde hace semanas con Sumar, que implica limitaciones para los medios de comunicación y reformas en el funcionamiento de la Justicia, que los jueces entienden que atacan a su independencia. No tiene los votos en el Congreso para sacar adelante estas propuestas, pero es una manera de seguir agitando a la izquierda bajo el mantra del "fango" y de la "ultraderecha". La amnistía y la tensión creciente en la Justicia dificulta notablemente que éste sea el momento de que cuaje un pacto entre los dos principales partidos sobre el CGPJ. Si el PP se mueve de su planteamiento tendrá un problema por su derecha.