Duran se queja de no haber recibido el informe de agravios de la Generalitat

El líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, se ha quejado hoy de no haber sido consultado ni haber recibido el "informe de deslealtades"del Estado elaborado por la Generalitat y ha subrayado que en "aplicación estricta"del Estatut sólo procede reivindicar 750 millones de euros de la disposición adicional tercera.

En una entrevista en TVE, Duran ha defendido que en la consulta soberanista, asunto del que ha dicho Gobierno y Generalitat aún no negocian, una pregunta de "independencia sí o no"no sería la que "aglutinaría a más partidos"y ha advertido de que la declaración unilateral tendría "poca trascendencia jurídica"y que una Cataluña independiente quedaría fuera de la UE.

Asimismo, Duran ha vaticinado que la relación entre CDC y UDC "no será tan buena en el futuro de lo que lo fue en el pasado", y aunque no hay "ánimo"de ruptura, tampoco lo descarta: "Mientras se pueda mantener no hay que pensar en ruptura, si llega un momento en que hay planteamientos de CDC que para UDC son insostenibles o a la inversa, pues podría romperse", ha dicho el número dos de CiU.

Preguntado por el "balance de deslealtades"presentado por el Govern de CiU, Duran ha asegurado que no conoce el detalle porque no ha recibido el informe.

Pero el democristiano ha recordado que la disposición adicional tercera del Estatut, una demanda histórica del ejecutivo catalán relativa al montante de inversiones del Estado infraestructuras equivalente al PIB, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional el que fuera de obligado cumplimiento.

Así pues, "en aplicación estricta"del Estatut reivindicar las cantidades de cada año de la disposición adicional "no es correcto", ni "justo", salvo los 750 millones de euros de 2008, que la Comisión Bilateral Estado-Generalitat reconoció como deuda y que no se han abonado, ha afirmado Duran.

El líder democristiano ha admitido que no está "muy satisfecho"de conocer el contenido del informe de la Generalitat por los medios de comunicación cuando preside la parte catalana de la Comisión Bilateral Estado-Generalitat, y ha lamentado no haber sido consultado previamente: "Parecería lógico que alguien me pregunte si las demandas -del informe- son ciertas o no", ha indicado.