España

El Gobierno defiende las alambradas por ser «disuasorias»

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, confirmó ayer que el informe elaborado por el Ministerio del Interior sobre la alambrada con cuchillas en la valla de Melilla está ya en manos del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y que ahora «se analizará en todos sus extremos». A falta de ese análisis, la vicepresidenta adelantó que esas alambradas son un «elemento disuasorio» y recordó que se utilizan sistemas parecidos en prisiones o centrales nucleares.

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Sáenz de Santamaría explicó que la política de inmigración debe estar fundamentada en el fortalecimiento de los cauces de la inmigración ilegal, para lo que se están haciendo esfuerzos importantes a nivel europeo; la lucha contra las mafias; la integración social y la suscripción de convenios con los países de los que proceden los inmigrantes para controlar el flujo de inmigración. Es decir, el Gobierno apela al principio de la que inmigración tiene que estar fundamentada en una estrategia ordenada.

El pasado jueves el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, declaró en RNE que lo primero es conocer los efectos de estas cuchillas en las personas. Las concertinas se empezaron a instalarse en la valla fronteriza el pasado mes de octubre. «Todos los accidentes que ha habido es por saltar la valla, y claro, la valla está para que no pasen, como es natural. Lo que no quiero es que no haya inmigración ilegal, pero no quiero poner en peligro la vida de nadie», explicó Rajoy.

Este alambre de cuchillas se instaló por primera vez en Melilla en 2005, con el Gobierno de Rodríguez Zapatero, en la etapa de José Antonio Alonso como ministro del Interior. Años después se retiró.