Política

El presidente creará tres millones de empleos si vuelve a gobernar

Mariano Rajoy dedicó ayer su discurso inaugural del Debate del Estado de la Nación a las clases medias y al núcleo del electorado del PP. Un presidente del Gobierno que desde la tribuna no se dirigió al Congreso, sino a la ciudadanía con su cuenta de resultados como aval: una nueva revisión al alza en cuatro décimas del crecimiento económico para este año y el objetivo de alcanzar la estabilidad con tres millones de empleos netos en la próxima Legislatura, a razón de 500.000 al año. Su principal baza fue el anuncio de un paquete de gasto social dirigido a beneficiar a familias, autónomos y pequeñas empresas.

El Gobierno responde al descontento de sus bases y a la campaña de la izquierda bajo la bandera de la desigualdad social, intentando corregir el desgaste por esa imagen de falta de sensibilidad. Y lo hace con el argumento de que los recortes y las decisiones impopulares del pasado son los que hoy permiten el desahogo en las cuentas públicas necesario para empezar a devolver los esfuerzos a los colectivos que más se han sacrificado.

Un Rajoy mitinero ya desde el arranque, mucho más que en todos sus discursos en anteriores Debates del Estado de la Nación, anticipó desde por la mañana lo que confirmaría la tarde, el clima preelectoral que, inevitablemente, presidió esta cita parlamentaria. Él dedicó precisamente el «golpe» final de su primera intervención a advertir de los riesgos que representa Podemos.

La novedad principal fue, sin duda, el paquete de gasto social con el que Rajoy despide esta Legislatura. Medidas de carácter económico, fiscal y social, que incluyen una rebaja de cotizaciones para los colectivos con más dificultades para su inserción laboral mediante una rebaja progresiva del coste laboral. Además, el Gobierno ampliará la plantilla de beneficiarios de los «cheques familiares» de la reforma fiscal para que superen el millón de personas. También amplía las ayudas fiscales («impuestos negativos») en vigor desde el 1 de enero para familias numerosas y las que tienen a su cargo ascendientes o descendientes con discapacidad. Se extenderán estos «cheques familiares» de 1.200 euros al año a las familias monoparentales con dos hijos. Este marco se completa con el Plan Integral de Apoyo a la Familia, el Marco de Actuación de las personas mayores o el Plan Especial para la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral y salarial; así como con proyectos de ley como los del Tercer Sector de Acción Social y del Voluntariado.

Los autónomos y las pymes también están en el centro de las medidas anunciadas por Rajoy. Para facilitar la conciliación, el Gobierno bonificará durante un año el cien por cien de la cotización a la Seguridad Social por contingencias comunes de los trabajadores autónomos que necesiten reducir su jornada por cuidado de hijos menores de 7 años o de personas mayores en situación de dependencia reconocida. Esta bonificación va dirigida a los autónomos que contraten un trabajador que le permita el mantenimiento de la actividad.

Y la otra pata de su «agenda social» es la Ley de Segunda Oportunidad. Como ayer adelantó LA RAZÓN, incluye «quitas» para autónomos y pequeñas empresas, de tal manera que puedan volver a iniciar un negocio sin tener que cubrir todas las deudas acumuladas. Esta posibilidad de reestructurar la deuda se extenderá asimismo a las familias. En suma, esta nueva ley incluye diversas medidas para facilitar el desendeudamiento de las familias, los autónomos y las pymes.

Estado del Bienestar

Rajoy se presentó como el garante del Estado del Bienestar y el artífice de que España haya conseguido salir de la recesión sin «desgarros» ni heridas sociales. «Nos negamos a salir de la crisis a expensas de los pensionistas, de los parados o de la caja de la Seguridad Social», proclamó. Ante el Plenario defendió incluso que la política social más importante fue evitar el rescate global de nuestra economía. Cargó con cifras y datos la «maleta» con la que subió a la tribuna para dar cuerpo al mensaje de la recuperación económica y reforzar la amenaza que representa poner en riesgo la estabilidad. «En 2014 por primera vez desde 2006 se creó empleo y se redujo el paro. Con los datos de enero de 2015 ya podemos decir que hay 74.000 parados registrados menos que en el primer mes de Legislatura, en enero de 2012. Y también podemos decir que, con los datos de Eurostat de diciembre, últimos datos conocidos, en España hay 156.000 parados menos que desde el primer mes de Legislatura», sentenció, antes de insistir en que cumplirá su compromiso de crear entre 2014 y 2015 un millón de empleos netos. «Lo más importante es que hemos salido de la crisis y lo hemos hecho sin renunciar a la cohesión social», añadió.

Rajoy dibujó la imagen de una España que «ha salido de la pesadilla», que se ha rescatado a sí misma, que «goza de prestigio, vuelve a ser atractiva para los inversores y que ve crecer el consumo». «Hace tres años había un panorama invernal, gélido y desolador. Tuvimos que soportar una batalla diaria contra quienes nos empujaban para que pidiéramos el rescate», explicó. Presumió también de que «España ha pasado de ser un país al borde de la quiebra a convertirse en el ejemplo de recuperación en el que, a día de hoy, se fijan otros países de la UE». El corolario para rematar fue la idea de que su agenda reformista sigue en marcha para «aprovechar al máximo el crecimiento, consolidar la recuperación y extender sus efectos a todos los niveles». «España es el país que más crece en Europa y que más empleo crea. Antes, con el mismo clima que todos los demás, era la que más retrocedía y la que más paro creaba. No es el clima, sino el esfuerzo bien orientado lo que marca las diferencias, las buenas políticas», sentenció.