La Almudena acoge mañana el funeral de Estado por Suárez

El funeral de Estado en memoria del primer presidente de la democracia, Adolfo Suárez, se celebrará mañana, lunes, a las 19.00 horas, en la Catedral de La Almudena de Madrid, con la asistencia de numerosas autoridades españolas y extranjeras.

A la ceremonia, que será oficiada por el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, asistirán, además de la familia Suárez, los Reyes, los Príncipes de Asturias y las más altas autoridades del Estado, entre otros representantes públicos y de distintos sectores sociales. Según informaron a Servimedia fuentes de Moncloa, estarán presentes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, los del Congreso y el Senado, Jesús Posada y Pío García-Escudero; el del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, y el del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes. También está previsto que asistan la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, y todos los demás miembros del Gobierno, a excepción del ministro de Economía y Competitividad. Además, han confirmado su asistencia los tres expresidentes del Gobierno, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, así como los 'padres' de la Constitución en vida, presidentes autonómicos y numerosos representantes de gobiernos extranjeros.ÑBRóLas mismas fuentes explicaron que no descartan abrir las puertas al público si quedase espacio libre en la catedral, una vez hayan entrado todas las autoridades y representantes públicos y sociales que han confirmado su asistencia al funeral. El funeral de Estado por Suárez tiene lugar ocho días después de su fallecimiento y seis tras su entierro en la Catedral de Ávila, junto

a su mujer, Amparo Illana. Tras su muerte, el Congreso de los Diputados acogió la capilla ardiente el lunes 23 de marzo, por la que pasaron más de 30.000 ciudadanos para darle su último adiós. El día de su entierro, el martes, la familia Suárez recibió también el cariño de los ciudadanos que se acercaron para despedir el cortejo fúnebre, que partió de la Cámara Baja hasta la plaza de Cibeles, pasando por Neptuno, antes de dirigirse hasta Ávila.