Economía

Podemos: «Impuestazo» a las familias

Los presupuestos alternativos de Iglesias dispararían el gasto público en 24.500 millones de euros y aumentarían la tributación de la clase media y empresas y sin reducir el déficit

Pablo Iglesias durante la presentación de "Cuentas para un nuevo país"
Pablo Iglesias durante la presentación de "Cuentas para un nuevo país"larazon

Los presupuestos alternativos de Iglesias dispararían el gasto público en 24.500 millones de euros y aumentarían la tributación de la clase media y empresas y sin reducir el déficit.

Los presupuestos «alternativos» de Unidos Podemos suponen un duro golpe a los ahorros de las clases medias y tienen el objetivo de recaudar más impuestos (11.500 millones de euros) y disparar el gasto público en 24. 500 millones.

La negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018 aún están en el aire, aunque Podemos ya da por hecho que Ciudadanos y el PNV los apoyarán. Ahora se encuentran prorrogados, y Podemos ha aprovechado para presentar unos presupuestos con el objetivo de «reconectar el crecimiento con el progreso social». Por título tienen «Cuentas para un nuevo país» y pretenden elevar la tributación sobre familias y empresas.

Para Podemos es «viable y posible» la alternativa que se basa en aumentar el gasto público y recaudar para las arcas del Estado un incremento de 11.475 millones de euros, que provendría de un total del incremento de los ingresos del Estado de 4.745 millones y de un incremento de los ingresos de la Seguridad Social de 6.730 millones. Habría que sumar también la cifra de 3.300 millones de euros que Podemos vincula a la expansión de la economía.

La formación propone disparar el gasto público del Estado en 24.555 millones de euros, junto a un aumento de impuestos que pasaría sin reducir el déficit del 3% en 2017 puesto que entienden «no se justifica el objetivo de seguir reduciéndolo hasta el 2,2% tras los fuertes recortes en los servicios públicos».

El incremento de la recaudación fiscal se traduciría en aumentar la presión fiscal al sector financiero y a las rentas más altas. Preven incrementar la recaudación fiscal a través del impuesto medioambiental de 1650 millones de euros y con un impuesto de solidaridad sobre las grandes fortunas (1.000 millones), junto con un recargo de solidaridad a la banca, que supondría otros mil millones, así como con la eliminación de desgravaciones en el impuesto de sociedades a los grandes grupos (700 millones); impuesto de transacciones financieras (550 millones); eliminación de las sicavs (350 millones), e incremento en la tributación de los rendimientos de capital financiero (600 millones). Con la caja de la Seguridad Social también se pretende recaudar 9.000 millones con la eliminación de bonificaciones y destope de las cotizaciones del Régimen General de la Seguridad Social. Ahí habría que restar la cuota progresiva de autónomos, que se traduciría en 2.220 millones de euros menos. Lo único que no subiría sería el IVA cultural y algunos productos básicos.

Así lograría Podemos un mayor aumento del gasto, y lo dedicarían, entre otras cosas, a conseguir un plan de Renta Garantizada (3.100 millones), 3.000 millones para escuelas infantiles gratuitas de 0 a 3 años, 2.500 millones para financiar la ley de dependencia, la revalorización de las pensiones de acuerdo con el IPC (2.200 millones). También planean destinar 1.050 millones a un plan de erradicación de las violencias machistas, entre otras.