Funcionamiento

Sumar pide al PSOE la primera reunión de la coalición tras discrepar en el Puerto de Valencia, Barajas, impuestos e inmigración

Piden a su socio constituir la Comisión Permanente de Seguimiento del Acuerdo, el órgano encargado de revisar el funcionamiento de la coalición y coordinar la acción de ambos partidos

Sumar busca su hueco de influencia dentro del Gobierno de coalición. Tras ochenta días desde que se reeditara el gobierno de coalición -ya esta vez solo entre PSOE y Sumar- y, a pesar, de que se preveía una cogobernanza menos tensa que la experiencia vivida con Podemos en la pasada legislatura, ambos socios han mantenido ya varios pulsos en el seno del Ejecutivo.

Desde el pasado 20 de noviembre -día que echó a andar la coalición, Sumar ha denunciado ya varias discrepancias con el socio mayoritario, y, a pesar de su rechazo a algunas de las medidas planteadas, los socialistas han continuado adelante. El impuesto extraordinario a las grandes empresas, la ampliación del Puerto del Prat o del Aeropuerto de Barajas, unido a las cesiones en materia de inmigración y a la negociación con Junts sobre la ley de amnistía, han compuesto los primeros compases de una legislatura en la que los dos socios del Ejecutivo experimentan sus principales contradicciones.

Así, el portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, y el coordinador ejecutivo de Sumar, Josep Vendrell, han solicitado este lunes mediante una misiva una reunión al PSOE para constituir la Comisión Permanente de Seguimiento del Acuerdo de coalición. Según explican fuentes de Sumar, el protocolo de funcionamiento de la coalición prevé en los primeros 30 días desde la conformación de Gobierno la constitución de la citada de comisión para revisar el funcionamiento de la coalición y el cumplimiento de los objetivos propuestos. También tiene por objeto dicha comisión la coordinación de la acción entre ambos socios, y unificar criterios y consensuar posiciones políticas para el desarrollo del programa de gobierno progresista.

Una petición que el PSOE aceptará sin problemas, según aseguran en el partido, donde la enmarcan al normal funcionamiento de la coalición. Eran reuniones comunes en el anterior gobierno de coalición, aunque, siempre que se convocaban se debían a discrepancias en el seno del Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos.

Las discrepancias PSOE-Sumar

PSOE y Sumar ya han asistido a varias discrepancias en sus primeros dos meses de andadura. Una de las primeras bebe de la materia fiscal del gobierno progresista. El desencuentro viene después de que la vicepresidenta primera, María Jesús Montero y la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, defendieran que buscan convertir en permanente el tributo a las grandes empresas, pero permitiendo que las empresas se desgraven parte mediante inversiones verdes. Ello ya centró las negociaciones entre los negociadores de Pedro Sánchez y de Yolanda Díaz cuando negociaban el pacto de coalición del Ejecutivo. Sumar rechazó la idea de permitir deducciones por inversiones.

La ampliación del Puerto de Valencia en la Comunidad Valenciana es una de las batallas que lidera Compromís -socio en Sumar en el Congreso de los Diputados. El Gobierno ha anunciado su intención de llevarlo al Consejo de Ministros y Sumar se opone frontalmente. Los de Yolanda Díaz defienden la necesidad de paralizar la ampliación del Puerto por ser "absolutamente innecesario" y "medioambientalmente letal para las playas". Amenazan, incluso, con ir a los tribunales, además de respaldar todas las protestas ciudadanas.

Sumar también ha mirado con escepticismo el transcurso de las negociaciones entre su socio con Junts sobre todo lo que rodea su apoyo en el Congreso de los Diputados. La cesión del PSOE en materia de inmigración para conseguir su "sí" en la votación del decreto "Ómnibus" fue rechazada por parte de Sumar. Tampoco ha gustado en la formación fucsia las negociaciones que se están sucediendo con el partido de Carles Puigdemont para sacar adelante la ley de amnistía.