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Un leal servidor

  • Un leal servidor

Tiempo de lectura 2 min.

11 de mayo de 2019. 03:36h

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Jorge Fernández Díaz.  11/5/2019

La noticia del súbito fallecimiento de Alfredo Pérez Rubalcaba nos ha sorprendido tanto como entristecido. Un hombre aficionado al deporte desde su juventud, en el que destacó incluso en alguna disciplina, austero en sus costumbres, nos ha transmitido una imagen que no hacía pensar en este desenlace. Hablar de Rubalcaba es hacerlo de una persona a la que es necesario referirse en toda crónica digna de tal nombre, de lo que ha sido la vida política de España en los últimos treinta años. Durante ellos, ejerciendo diversas responsabilidades tanto en su partido como en los gobiernos de Felipe González y Rodríguez Zapatero, su presencia siempre ha brillado con luz propia y ha destacado. Creo que a él es perfectamente aplicable una de las tesis mas conocidas de Aristóteles; el «Zoon politikón», o sea, la idea de que el hombre es un animal político por naturaleza. Por razones de edad y actividad política, me considero un contemporáneo suyo, al que tuve, por otra parte, el honor de casi suceder en el ministerio del Interior. Es un deber moral para mi destacar en estos tiempos recios que nos toca vivir personas del talante, la competencia y el perfil de Rubalcaba, pues son especialmente necesarios. De él se ha dicho, y con razón, que ha sido un gran servidor del Estado. Descanse en paz. amigo Rubalcaba. Mi pésame a su mujer Pilar, familiares y compañeros del PSOE.

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